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Cantina => Charla => Charla general => Mensaje iniciado por: Rubio en Mayo 02, 2010, 17:22:55 pm

Título: Un condenado en EEUU elige morir fusilado.
Publicado por: Rubio en Mayo 02, 2010, 17:22:55 pm
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En pleno siglo XXI, vuelven los pelotones de fusilamiento. Será en el estado de Utah, el único - junto con Oklahoma -, donde la vieja práctica sigue siendo "aceptable" a estas alturas.

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La fecha estipulada es el 18 de junio: tan sólo una improbable intervención de última hora del Tribunal Supremo podría salvar la vida al reo Ronnie Lee Gardner, condenado por el asesinato de un abogado hace 25 años.

La última ejecución por fusilamiento en Utah fue el 26 de enero de 1996. Más de 150 periodistas de todo el mundo nos desplazamos entonces al estado mormón para dar cuenta de la macabra práctica. Cinco verdugos acribillaron a John Albert Taylor asomando sus escopetas por los agujeros abiertos en una improvisada pared.

El espectro de Gary Gilmore – el legendario preso que murió por el mismo método en 1977 tras gritar a sus asesinos "¡Hacedlo!" - resucitó ese día y puso a la remota Utah en la mirilla internacional. El revuelo fue tal que, años más tarde, el estado decidió fijar la inyección letal como el método rutinario y aséptico de ejecución.

Los presos condenados antes del 2004 pueden sin embargo seguir optando por el viejo método. "Prefiero un pelotón de fusilamiento, por favor", fue la súplica del propio Gardner ante el juez Robin Reese, después de agotar el proceso de apelación.

Gardner no ha revelado el por qué de su decisión, pero el congresista republicano Sheryl Allen sospecha que se trata de una maniobra para desviar la atención sobre el controvertido método: "Temo que no se prestará demasiada atención a la atrocidad de su crimen ni al impacto que tuvo en las víctimas".

Gardner mató de un tiro en la cabeza al abogado Michael Burdell en una fuga frustrada. Burdell era uno de esos letrados que se dejan la vida defendiendo a los presos sin recursos en el corredor de la muerte. Se definía a sí mismo como pacifista y prometió no usar nunca un arma contra otra persona.

Pese a la crueldad del crimen, los colegas de Burdell recordaron que el abogado era contrario a la pena muerte, y más aún a los pelotones de ejecución. Lydia Kalish, de Aministía Internacional, ha condenado por su parte la mentalidad del 'ojo por ojo' del Antiguo Testamento que sigue pesando en la justiciera Salt Lake City.

El abogado defensor de Gardner, Andrew Parnes, ha anunciado que llevará el caso al Tribunal Supremo alegando que la ejecución del preso por pelotón de fusilamiento es "un castigo cruel e inusual" y que por tanto atenta contra la Constitución norteamericana.

Fuente: http://www.elmundo.es/america/2010/04/23/estados_unidos/1272055801.html