Mundo Militaria
Historia => Segunda Guerra Mundial => Mensaje iniciado por: SuKeN en Febrero 11, 2011, 00:48:13 am
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El 10 de febrero de 1943 se produce en los arrabales de Leningrado el más sangriento hecho en el que intervino la División Azul y la última gran batalla en la que un Ejército Español interviene en Europa: La batalla de Krasny Bor, donde 5.900 soldados de la División Azul hicieron frente a un total de 4 divisiones soviéticas (44.000 infantes) y dos regimientos acorazados con más de 100 carros de combate. Se producen casi 4.000 bajas entre los españoles, pero se consigue detener el avance haciendo fracasar la ofensiva soviética y causando entre 11.000 y 14.000 bajas al Ejército Rojo. Cerca de 300 españoles cayeron prisioneros.
Krasny Bor, Testimonio del teniente Angel Salamanca.
«Parece que el cielo se va a desplomar encima de ti, que se acaba el mundo, que nadie va a quedar vivo. Faltaban pocos minutos para las siete de la mañana del 10 de febrero de 1943 y había comenzado el miércoles negro en Krasny Bor. La artillería rusa inició el castigo sin piedad. Los españoles que estábamos en primera línea corrimos a los búnkeres a cobijarnos de los fogonazos de más de 800 cañones que hacían agujeros tan grandes como plazas de toros. La tierra temblaba y el humo hacía difícil la visibilidad .Estábamos escondidos como ratas en el búnker, a 2,5 metros de profundidad. Todo era ruido, fuego, gritos, lodo, nieve y sangre. El termómetro no subía de los 25º bajo cero. Pese al frío, se sudaba, pero no se comía, ni se bebía, ni se fumaba, ni se daban los buenos días.
Muchos oficiales, en labores de vigilancia, fueron alcanzados con los primeros bombazos, dejando sin mando a la tropa. Fue ésta una de las claves de la batalla. Se decía que nunca caía un obús o un mortero donde ya había caído otro. Mentira. Caían por cientos, unos encima de otros, y al explotar esparcían metal caliente en todas direcciones. Cada una de las 800 bocas vomitaba fuego cada 10 segundos, el tiempo necesario para cargar y disparar. Enseguida se sumaron los famosos organillos de Stalin, camiones con plataformas de artillería que disparaban consecutivamente, provocando un ruido atroz, como si fuesen órganos. Tanto poderío militar para el sector tan reducido por el que se peleaba era una barbaridad.
La División Azul estaba desplegada en el norte del pueblo de Krasny Bor, en un frente de 20 kilómetros de largo al sur del sitiado Leningrado. Desde 1941 los alemanes habían cercado la ciudad y, en su intento definitivo por acabar con el sitio, los soviéticos habían elegido Krasny Bor. Estábamos, pues, en el eje de su ataque. Mi unidad, unos 5.000 hombres -aproximadamente un tercio de los efectivos españoles- se encontraba allí.
Yo estaba incorporado como sargento a la Quinta Compañía del II Batallón del Regimiento 262, a las órdenes del capitán Teodoro Palacios, quien me destinó a la segunda sección, al mando del alférez Céspedes. A mi cargo tenía un pelotón reducido de 35 hombres. Venía de un larga experiencia en combate en primera línea adquirida en los frentes de Aragón, Madrid y Cataluña durante la Guerra Civil desde agosto de 1936, cuando tenía 17 años. Me enrolé en la División Azul en verano de 1942, en Logroño.
Cuando empezaron las hostilidades aquella mañana del 10 de febrero, en realidad hacía ya días que sabíamos que algo gordo se cocía en las filas rusas. En las trincheras, Radio Macuto informa con mucha antelación. Un ucraniano que se pasó al bando español en la noche del 9 de febrero fue la señal inequívoca de que el ataque era inminente: llevaba ropa interior nueva, una costumbre local antes de la batalla para morir limpios y puros si caían abatidos en combate. Entendimos rápidamente que en pocas horas empezaría el baile. Había tensión, pero no miedo.
El fuego de artillería duró más de dos horas, en las que se produjo la mitad de las bajas del día. Al cesar la artillería, comenzaron las pasadas de la aviación enemiga, que hostigaron especialmente a nuestra Quinta Compañía; sólo en el pelotón bajo mi mando hubo una decena de bajas, entre muertos y heridos, en las tres primeras horas. Otras compañías fueron literalmente trituradas.
Pese a que el avance terrestre del Ejército Rojo se produjo por cuatro líneas de penetración con una división en cada una -44.000 hombres en total-, se toparon con serias dificultades. El calor de la artillería había dejado el acceso a nuestras nevadas posiciones como un completo barrizal por donde los carros de combate KV-1 y T-34 quedaban atascados y los esquiadores, empantanados.
Pero más importante fue que no esperaban nuestra respuesta. Creían que tras el bombardeo estaríamos todos muertos. Y lo que hicimos fue salir a nuestros puestos, emplazar las máquinas y recibirlos a fuego limpio. Las órdenes del capitán Palacios eran claras: "¡Resistir y resistir!".
Aunque la infantería rusa llegaba por oleadas, lo hacía muy desordenada y pudimos repeler los primeros ataques. Había que resistir hasta morir. Pero iban acumulándose las bajas; entre ellas la del alférez Céspedes. Si había heridos, se les evacuaba. Si había cadáveres, se apartaban para no pisarlos y se seguía disparando. El espectáculo era dantesco. Para coger una pistola y pegarse un tiro.
A media mañana, los rusos habían perforado el frente por tres sitios, pero los capitanes Campos, Oroquieta, Aramburu y Palacios resistían a duras penas con seis compañías muy debilitadas. La Luftwaffe no hacía acto de presencia; y la División SS Volkspolizei, situada en la media distancia, no podía auxiliar, pues debía aguantar para hacer frente a una previsible embestida rusa.
A mediodía estábamos prácticamente cercados por el flanco izquierdo. Mi sección, sin oficial al mando, era ya un islote con unos pocos supervivientes. Sólo pude atrincherarme y abrir fuego de costado. Primero con un único tubo de mortero que defendía Joaquín, un cabo de Ponferrada. Cubría su ojo izquierdo con una mano porque le habían pegado un tiro en la cara.
Nos retiramos por la trinchera de evacuación y regresé con dos soldados más para recuperar parte de la munición y alimentos del búnker y destruir el resto. Tiramos bombas de mano como locos. Al retirarnos al enclave donde resistía Palacios, éste me dijo: "¡Salamanca, desde este momento eres Medalla Militar!". Acto seguido acudí al sector del puesto de mando. Sólo quedaba operativo un fusil ametrallador, pero causó estragos.
Llegaban columnas con medio centenar de hombres que eran abatidos sistemáticamente. Disparábamos ferozmente, sin parar, esperando a que el enemigo se encontrase a menos de 100 metros, disparábamos al bulto. Pero hasta un ciego habría hecho blanco.
Toda la potencia de fuego de la máquina, 1.300 disparos por minuto, provocó una carnicería en las filas enemigas y nos mantuvo con vida. No es que nuestro cañón estuviese caliente, es que estaba al rojo vivo. En la refriega, tres veces cayó el soldado que la servía. Cuando un cuarto soldado me dijo con la mirada: «Sargento, ¿quiere usted que me maten?», decidí empuñar personalmente la ametralladora. Al cabo, los rusos acertaron con una granada de 120 que cayó ante el cañón. Salí despedido cuatro metros, perdiendo el conocimiento momentáneamente, la cara llena de sangre y metralla y una ceguera casi total por el alumbramiento del fogonazo. Fui evacuado al búnker. Luego supe que tenía también una herida de bala en la rodilla.
Sin munición, con la mayoría de los supervivientes heridos y los indemnes, agotados, el final estaba próximo. A las tres de la tarde, un soldado entró al búnker: "De parte del capitán, que salgáis todos; estamos hechos prisioneros". Los 25 heridos salimos y encontramos a otros 18 hombres con las manos en alto con el capitán Palacios al frente. Nos mandaron formar e hicieron un simulacro de fusilamiento pero sólo se tiraron como fieras sobre nuestros relojes y todo lo que llevábamos.
El trayecto hasta Kolpino, en fila de a tres, fue entre una alfombra de cadáveres. No nos trataron mal gracias a un jefe de escolta mongol que no debió de haber otro mejor en toda la Unión Soviética. Los 30 detenidos de Oroquieta, con los que enlazamos, recibieron toda suerte de golpes. Al llegar a Kolpino, un enloquecido grupo de mujeres rusas trató de atacarnos, pero el mongol las rechazó a culatazos.
Enseguida empezaron los interrogatorios, con las traducciones de un español enrolado en el Ejército soviético. Todo el afán del coronel ruso era saber qué armamento usábamos, hablándonos incluso de un arma secreta de Hitler. «Dice el coronel que habéis causado más de 14.000 bajas, y eso es imposible con ametralladoras y fusiles mauser corrientes», nos informó el republicano español.
Luego vino un cautiverio en campos de concentración que se alargó hasta 1954. Las estadísticas hablan de 2.252 bajas españolas (1.125 muertos, 91 desaparecidos y 1.036 heridos) en un solo día. Otras 1.000 se sumaron en los días posteriores. Aunque los españoles retrocedimos ese día tres kilómetros, los rusos no avanzaron más. Tras intensos combates, el mando soviético ordenó a sus fuerzas pasar a la defensiva. El frente quedó estabilizado durante un año.
La batalla de Krasny Bor, con una encomiable resistencia de nuestra División -el 10 de febrero se consiguieron tres de las ocho laureadas de la División Azul en la URSS- enterró una gran ofensiva posterior para romper el cerco de Leningrado. Los divisionarios que luchamos allí y estuvimos cautivos hasta 1954 no supimos qué ocurrió hasta el regreso a España, pero teníamos la creencia de que la ofensiva no había llegado más al sur que Krasny Bor.»
(http://img28.imageshack.us/img28/4268/voljov3red21.jpg)
Cuadro del pintor Ferran Dalmau
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Vaya que sí ! hoy estuve visitando la página de Memoria Blau y lo estaba leyendo, y qué casualidad que a noche vi la película de "Embajadores en el infierno" me viene al dedillo, que por cierto es una buena película, pero muy buena.
Y como decia ese cantar "Con mi canción la gloria va por los caminos del adios que en Rusia están los camaradas de mi división......."
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La verdad es que hay que estar orgulloso de todas las azañas ( sean republicanas, franquistas, etc) que tenemos. Me duele ver que el homenaje que han echo hoy, en algunas partes de España la mayoría de gente eran cabezas rapadas...
Eso si, en la TV ni piu... todo muy progr jaja
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Vaya que sí ! hoy estuve visitando la página de Memoria Blau y lo estaba leyendo, y qué casualidad que a noche vi la película de "Embajadores en el infierno" me viene al dedillo, que por cierto es una buena película, pero muy buena.
Y como decia ese cantar "Con mi canción la gloria va por los caminos del adios que en Rusia están los camaradas de mi división......."
de donde puedo sacar esta peli.... :-?
de "la mula" tal vez ???
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La verdad es que hay que estar orgulloso de todas las azañas ( sean republicanas, franquistas, etc) que tenemos. Me duele ver que el homenaje que han echo hoy, en algunas partes de España la mayoría de gente eran cabezas rapadas...
Eso si, en la TV ni piu... todo muy progr jaja
Te doy toda la razón... es una auténtica pena... pero es verdad, por desgracia es así...
de donde puedo sacar esta peli.... :-?
de "la mula" tal vez ???
Hola Velasco !! te la puedes descargar en el famoso portal de "peliculas yonki" ;D te paso el enlace de la película 8D:
http://www.peliculasyonkis.com/pelicula/embajadores-en-el-infierno-1956-dvdrip/
Segun la velocidad de tu internet, la descarga puede tardae un par de horas o cosa así, mucho menos que en la mula. Cuando te metas en el link, te aparecerá mucho spam de publicidad, pero es normal, con ello se pagan el hosting de la web. Pues bien, bajas hasta un apartado que pone "DESCARGAS DIRECTAS DISPONIBLES" y una vez ahí le das a descargar al primer archivo que pone "DESCARGAR DE megaupload", y ya sólamente deberas seguir los pasos de descarga, que son muy sencillos. Lo típico, esperar 30 segundos a que se acabe el contador, y una vez acabado ese tiempo te saldrá que pongas un código, el típico que muchas veces vemos al registrarnos en webs. Y cuando lo pongas, deberás descargar la "opción más lenta", porque para la rápida hay que pagar :D¬ y ya empezará la descarga.
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La verdad es que hay que estar orgulloso de todas las azañas ( sean republicanas, franquistas, etc) que tenemos. Me duele ver que el homenaje que han echo hoy, en algunas partes de España la mayoría de gente eran cabezas rapadas...
Eso si, en la TV ni piu... todo muy progr jaja
Te doy toda la razón... es una auténtica pena... pero es verdad, por desgracia es así...
de donde puedo sacar esta peli.... :-?
de "la mula" tal vez ???
Hola Velasco !! te la puedes descargar en el famoso portal de "peliculas yonki" ;D te paso el enlace de la película 8D:
http://www.peliculasyonkis.com/pelicula/embajadores-en-el-infierno-1956-dvdrip/
Segun la velocidad de tu internet, la descarga puede tardae un par de horas o cosa así, mucho menos que en la mula. Cuando te metas en el link, te aparecerá mucho spam de publicidad, pero es normal, con ello se pagan el hosting de la web. Pues bien, bajas hasta un apartado que pone "DESCARGAS DIRECTAS DISPONIBLES" y una vez ahí le das a descargar al primer archivo que pone "DESCARGAR DE megaupload", y ya sólamente deberas seguir los pasos de descarga, que son muy sencillos. Lo típico, esperar 30 segundos a que se acabe el contador, y una vez acabado ese tiempo te saldrá que pongas un código, el típico que muchas veces vemos al registrarnos en webs. Y cuando lo pongas, deberás descargar la "opción más lenta", porque para la rápida hay que pagar :D¬ y ya empezará la descarga.
;) gracias rubio,ya te contare.... 8p}
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Una victoria soviética pírrica, que costó mucho esfuerzo y sangre, pero una victoria es una victoria. Seguramente al conocer Stalin las bajas sovieticas se arrepintió de no haber ayudado más en la Guerra Civil española, pues se podría haber evitado ese sangriento episodio si Franco no hubiese ganado.
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Una victoria soviética pírrica, que costó mucho esfuerzo y sangre, pero una victoria es una victoria. Seguramente al conocer Stalin las bajas sovieticas se arrepintió de no haber ayudado más en la Guerra Civil española, pues se podría haber evitado ese sangriento episodio si Franco no hubiese ganado.
Toda la razón guille, la verdad es que no se le puede quitar merito a lo que consiguió la División azul en sea batalla, se dice que Hitler dijo que si todos los soldados fuesen como los soldados de la división azul huviesen ganado la guerra hace tiempo.
Muchos republicanos se enrrolaron en las filas de los Soviets despues de la guerra civil, quiero decir que los españoles lucharon en los 2 bandos por igual, y qué decir de la liberación de Paris por parte de las tropas españolas...
Creo que hay que entender que, cuando se desató la segunda guerra mundial, en España saliamos de una guerra civil, y los soldados de los dos bandos supervivientes ya eran grandes guerreros, me refiero a que los soldados españoles que lucharon en la segunda guerra mundial tenian una experiencia que ningún soldados ni del eje ni de los aliados tuvieron, así que en los dos bandos destacaron los tropas españolas.
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Una victoria soviética pírrica, que costó mucho esfuerzo y sangre, pero una victoria es una victoria. Seguramente al conocer Stalin las bajas sovieticas se arrepintió de no haber ayudado más en la Guerra Civil española, pues se podría haber evitado ese sangriento episodio si Franco no hubiese ganado.
Hola Guille_90 creo que la ayuda sovietica fue directamente proporcional al dinero que se pago por ella. La intervencion de la gloriosa division azul fue entre comillas o sin comillas el tributo a la ayuda alemana al bando nacional durante la guerra civil. Fue un tributo vestido de division de voluntarios por no implicar si cabe mas a una españa destruida. Pero la ayuda sovietica no fue gratis como te digo.
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Una victoria soviética pírrica, que costó mucho esfuerzo y sangre, pero una victoria es una victoria. Seguramente al conocer Stalin las bajas sovieticas se arrepintió de no haber ayudado más en la Guerra Civil española, pues se podría haber evitado ese sangriento episodio si Franco no hubiese ganado.
Hola Guille_90 creo que la ayuda sovietica fue directamente proporcional al dinero que se pago por ella. La intervencion de la gloriosa division azul fue entre comillas o sin comillas el tributo a la ayuda alemana al bando nacional durante la guerra civil. Fue un tributo vestido de division de voluntarios por no implicar si cabe mas a una españa destruida. Pero la ayuda sovietica no fue gratis como te digo.
Hombre, yo creo que la ayuda Alemana en la guerra civil fue importantisima, no creo que la ayuda con la división azul llegase a lo que hicieron los alemanes para ayudar a Franco la verdad...
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Una victoria soviética pírrica, que costó mucho esfuerzo y sangre, pero una victoria es una victoria. Seguramente al conocer Stalin las bajas sovieticas se arrepintió de no haber ayudado más en la Guerra Civil española, pues se podría haber evitado ese sangriento episodio si Franco no hubiese ganado.
Hola Guille_90 creo que la ayuda sovietica fue directamente proporcional al dinero que se pago por ella. La intervencion de la gloriosa division azul fue entre comillas o sin comillas el tributo a la ayuda alemana al bando nacional durante la guerra civil. Fue un tributo vestido de division de voluntarios por no implicar si cabe mas a una españa destruida. Pero la ayuda sovietica no fue gratis como te digo.
Hola. Es cierto que la ayuda MILITAR sovietica no fue gratis, y que se pagó al contado. Se mandaron desde la URSS pagados por el gobierno de la República miles de toneladas de material belíco, aviones, tanques, ametralladoras pesadas, etc (y tecnicos que las utilizaran y enseñaran a los republicanos a manejarlas). Eso si se pagó, de acuerdo. Sin embargo la mayor ayuda que recibió la República por parte de la URSS fue gratuita y desinteresada: la creación y organización de las Brigadas Internacionales. Aparte de esto, en las calles de las principales ciudades importantes sovieticas, durante todo el trascurso se la Guerra Civil española se hicieron colectas semanales por parte del pueblo: de comida (llegaron miles de toneladas de latas de alubias y otros productos que salvaron del hambre a mucha gente), de ropa, y de otros bienes no militares, que entraban clandestinamente en España dado que tanto los paises fascistas como los democratas lo boicoteaban (los primeros por su condición de aliados de Franco y los segundos por aderirse al comite de no intervención). El pueblo sovietico siguió por la radio la guerra de España y de ahí que se preocuparan más que el gobierno en mandar tanta ayuda desinteresada.
Por otra parte y por hacer honor a la verdad histórica está bien recordar que la ayuda militar de la URSS no fue gratis, pero lo que casi nunca se recuerda es que la ayuda militar de la Alemania nazi, de la Italia fascista, y los viriatos portugueses, TAMPOCO FUERON GRATIS. Los años de la posguerra y del hambre, no solo fueron desastrosos económicamente por la devastación de la guerra, sino también por la enorme (y aveces olvidada) deuda pública que la nueva España franquista tenía para con Alemania e Italia (y en menor medida, pero digna de mención, con Portugal). En realidad, la caida del Eje le vino bien a la economía española, que vio su deuda "perdonada" por los nuevos gobiernos de esos paises.
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Guille, por lo que he oído a veteranos de la división y lo que he leído, a Stalin (el padrecito) se la sudaba el número de bajas en sus propias filas. Sus ataques en masa sin limitar el número de caídos parece indicar eso. Son innumerables los testimonios. Pensemos que, sin quitar ningún valor a nadie, la GCE fue una escaramuza comparado con la batalla de Stalingrado, Leningrado, Kursk, etc. por lo que perdiese o ganase Franco, la gorda se lió después (39-45). La ventaja es que nosotros, españoles, no intervinimos "en serio" y ahorramos unos cientos de miles de muertos. Y, por supuesto, nadie sabe qué hubiera pasado si hubiera ganado la República.
Saludos
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Hombre , por lo menos pobres ...Pero honrados pues pagamos los intereses del esfuerzo Bélico de la "Madre Rusia " con el pellizquillo del ORO del Banco de España.... :-? :-? :-? :-?
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Vaya que sí ! hoy estuve visitando la página de Memoria Blau y lo estaba leyendo, y qué casualidad que a noche vi la película de "Embajadores en el infierno" me viene al dedillo, que por cierto es una buena película, pero muy buena.
Y como decia ese cantar "Con mi canción la gloria va por los caminos del adios que en Rusia están los camaradas de mi división......."
si no esta mal, pero mejor esta el libro. el libro es una caña. Esa pelicula echa con presupuesto y mas como el dice el libro tiene que ser un peliculon.
Imaginaos lo del salvar al soldado Ryan, esos medios y esa escenografia con esta pelicula, o con la batala de krasny bor. Seria la leche
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El 10 de febrero de 1943 se produce en los arrabales de Leningrado el más sangriento hecho en el que intervino la División Azul y la última gran batalla en la que un Ejército Español interviene en Europa: La batalla de Krasny Bor, donde 5.900 soldados de la División Azul hicieron frente a un total de 4 divisiones soviéticas (44.000 infantes) y dos regimientos acorazados con más de 100 carros de combate. Se producen casi 4.000 bajas entre los españoles, pero se consigue detener el avance haciendo fracasar la ofensiva soviética y causando entre 11.000 y 14.000 bajas al Ejército Rojo. Cerca de 300 españoles cayeron prisioneros.
La batalla de Krasny Bor, con una encomiable resistencia de nuestra División -el 10 de febrero se consiguieron tres de las ocho laureadas de la División Azul en la URSS- enterró una gran ofensiva posterior para romper el cerco de Leningrado. Los divisionarios que luchamos allí y estuvimos cautivos hasta 1954 no supimos qué ocurrió hasta el regreso a España, pero teníamos la creencia de que la ofensiva no había llegado más al sur que Krasny Bor.»
(http://img28.imageshack.us/img28/4268/voljov3red21.jpg)
Cuadro del pintor Ferran Dalmau
El cuadro es expectacular
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Una victoria soviética pírrica, que costó mucho esfuerzo y sangre, pero una victoria es una victoria. Seguramente al conocer Stalin las bajas sovieticas se arrepintió de no haber ayudado más en la Guerra Civil española, pues se podría haber evitado ese sangriento episodio si Franco no hubiese ganado.
Toda la razón guille, la verdad es que no se le puede quitar merito a lo que consiguió la División azul en sea batalla, se dice que Hitler dijo que si todos los soldados fuesen como los soldados de la división azul huviesen ganado la guerra hace tiempo.
Muchos republicanos se enrrolaron en las filas de los Soviets despues de la guerra civil, quiero decir que los españoles lucharon en los 2 bandos por igual, y qué decir de la liberación de Paris por parte de las tropas españolas...
Creo que hay que entender que, cuando se desató la segunda guerra mundial, en España saliamos de una guerra civil, y los soldados de los dos bandos supervivientes ya eran grandes guerreros, me refiero a que los soldados españoles que lucharon en la segunda guerra mundial tenian una experiencia que ningún soldados ni del eje ni de los aliados tuvieron, así que en los dos bandos destacaron los tropas españolas.
Si creo que el hijo de la pasionaria murio en Stalingrado o leningrado, y si los primeros el liberar paris fueron los españoles, al mando del General Lecler. fue una orden de De Gaulle, queria que una unidad francesa fuera la primera en llegar a paris, antes que los americanos, jajajajja, esa jugada de propaganda tan tipica. pero eran Españoles los que llegaron. Hace poco le hicieron un homenaje, se lo tenian muy calladito. ademas llebaban los tanque con el nombre de las grandes batallas de la guerra civil , creo recordar.
Tambien se comenta que podrian haber sido espñoles los que llegaron la residencia del hitler de el nido del aguila. pero no esta confirmado. o que entre los ultimos defensores de la cancilleria habia españoles, curiosamente republicanos españoles. Se ve que despues de exsiliarse de España se vieron seducidos por el nacionalsocialismo y fueron englobados en las Waffen ss.
enfin grandes epopeyas de nuestros compatritas, una mezcla de ideologias, locura y sed aventureras. pero que nos dejarian a cualquiera con la boca abierta.
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bueno si la division azul, se dice que fue una forma de ganar tiempo por la intencion de hitler de que entraramos en guerra y la deuda que teniamos.
Seria algo asi como no entrar en guerra , pero colaborar. De echo en principio a hitler, despues de ver como eran los italianos, no le hacia mucha gracia tener por alli a los españoles, hasta que los vio en accion.
en cuanto a la ayuda rusa, no se exactamente, pero tengo entendido que fue constante mientras el oro del banco de españa estaba. cuando este oro se acabo, se termino la ayuda. de echo el ultimo tren de material ruso llego justo hasta los pirineos, y de alli regreso de nuevo. no se si seria el oro o la frontera, pero nunca volvio.
ademas nos salio muy cara la ayuda rusa, ya no solo por el oro, sino por el mamoneo en retaguardia entre comunistas, anarquistas , el poum y demas.
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Eso de los republicanos seducidos por el nacionalsocialismo...ufff... creo recordar que era parte de la Ezquerra los que habían por Berlín, entre los cuales no pongo en duda que hubiese republicanos, pero eso sí, más por obligación que por devoción... fueron muchos los que se alistaron a la División Azul para disipar dudas sobre su actuación en la guerra, republicanos que por necesidad se alistaron para "limpiar" su pasado y "pintarse" a ellos y a sus familias como afines al nuevo régimen.
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Del famoso "Oro de Moscú" según tengo entendido cobraron por todo los rusos, se pago toda la ayuda recibida con aquel oro, incluso se pagaron pensiones a familiares de pilotos rusos por si caían en combate,.... y así con todo.
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Guille, por lo que he oído a veteranos de la división y lo que he leído, a Stalin (el padrecito) se la sudaba el número de bajas en sus propias filas. Sus ataques en masa sin limitar el número de caídos parece indicar eso. Son innumerables los testimonios. Pensemos que, sin quitar ningún valor a nadie, la GCE fue una escaramuza comparado con la batalla de Stalingrado, Leningrado, Kursk, etc. por lo que perdiese o ganase Franco, la gorda se lió después (39-45). La ventaja es que nosotros, españoles, no intervinimos "en serio" y ahorramos unos cientos de miles de muertos. Y, por supuesto, nadie sabe qué hubiera pasado si hubiera ganado la República.
Saludos
yo tambien pienso eso. es muy triste la guerra civil. y muy triste una dictadura y mas de 40 años. pero ha saber si no hubiera ganado franco como habria terminado españa. Quizas con otra querra civil a ver si volvemos a una republica o un estado comunista satelite de la urrs. y por supuesto seguramente invadido por alemanes, pues el peñon y el wolframio ya valian la pena para conquistar un derruido estado. enfin creo que Franco fue considerado por las democracias europeas como un mal necesario, y creo que con eso nos debemos quedar. y yo la culpa se la echo a los politicos, esos que nos echan a unos contra otros, para ellos seguir arriba. lo bien que estamso en este foro con nuestras historias, cada uno con su pensamiento y demas, compartiendo experiencias y conocimientos; cambiando, vendiendo y comprando excedentes , sobrantes y demas . y sin meternos unos con otros para que por ejemplo nos lien politicos con sus tonterias. y yo creo que antes de la guerra civil, mucha gente estaria igual, con sus preocupaciones cotidianas y poco mas. sin inclinaciones politicas en la mayoria de la gente, que lo unico que le importaba es su presente y quizas su futuro.
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Qué es eso del wolframio?? Según me han dicho los alemanes estuvieron mirando unas minas de aquí para ver si lo encontraban...
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Hola. Insisto en que la ayuda sovietica a la España republicana, se pagó la militar, y encima al contado con el oro del banco central como bien se dijo aqui; pero fueron totalmente gratis las miles de toneladas de ropa y alimentos recaudadas y enviadas semanalmente en las plazas de las principales ciudades de toda la URSS como iniciativa popular de los rusos (y otros pueblos sovieticos) que seguian el conflicto por radio, y sospecho que lo seguían con más interés que Stalin... Cito una fuente bibliográfica aunque reconozco que es dificil de encontrar, es un libro llamado "La lucha de los patriotas españoles contra el fascismo", aunque si no os vale os escaneo mis apuntes de la facultad xD es decir que estoy seguro de que es así, en serio, no pretendo hacer apología ni propaganda de ninguna ideología ni exaltar a ningún pais en perjuicio de otro, solo intento decir un dato lo más objetivamente posible. Se tiende a menospreciar mucho la ayuda sovietica a la España republicana probablemente porque esa España perdió la guerra, si la hubiera ganado la Historia se habría escrito de otra manera. Puede que el gobierno sovietico cobrara al contado la ayuda, pero solo el hecho de ignorar los tratados de no intervención y vender ayuda a la República ya fue un acto solidario, aunque limitado... La mayor solidaridad emanó del pueblo soviético y no del gobierno, por todo lo que dije antes. Aparte de que las Brigadas Internacionales se organizaron desde la URSS y fueron una iniciativa soviética, lo cual también fue una ayuda gratuita para España. Por otro lado la ayuda que recibió el bando nacional también fue pagada, solo que los "camaradas" de Franco "le fiaron", y se pagaron durante la posguerra esas deudas. Este factor, habitualmente desconocido por mucha gente, contribuyó a que la recuperación económica de España tras la guerra fuera lentisima... España no volvió a tener los niveles económicos previos al estallido de la guerra hasta finales de los 50. Perdon por desviarme del tema de la División Azul y de la batalla de Krasny Bor, era solo por contestar a lo de la ayuda soviética a la España republicana. Saludos.
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Una pregunta con respecto a lo que has dicho Guille...¿Franco pagaba a los alemanes aún despues de haberse "desvinculado" de ellos cuando comenzaron a perder la II Guerra Mundial? Me parece curioso
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Una pregunta con respecto a lo que has dicho Guille...¿Franco pagaba a los alemanes aún despues de haberse "desvinculado" de ellos cuando comenzaron a perder la II Guerra Mundial? Me parece curioso
Una vez caido el Reich ya no, pero para entonces España ya llevaba 6 largos años de posguerra, saliendo buena parte del PIB hacia Alemania, y la recuperación económica tardo en ser plena más de otros 10 o casi 15 años después del fin de la II GM.
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Los últimos de la División Azul
Se cumplen 70 años de la División 250 que luchó junto a los nazis contra el comunismo en Rusia. Fueron 48.000 españoles, murieron más de 5.000 y se estima que ahora quedan 500 supervivientes
Nada nos importa el frío/ tenemos la sangre ardiente,/ si se nos hiela el fusil/ el machete es suficiente/ para que el mundo se entere/ que el soldado español/ sabe morir en la nieve/ y lo mismo que cara al sol». No hay canción que mejor describa lo que fue la División Azul. Los veteranos que sobreviven 70 años después recuerdan varias melodías con las que se entretenían mientras marchaban interminablemente de Polonia a Rusia a luchar, junto con los nazis, contra el comunismo de la URSS. Pero es esa canción la que mejor explica cómo eran los primeros voluntarios que marcharon al frente como quien va a una cruzada. En su mayoría eran falangistas, pero había también seguidores de Calvo Sotelo, carlistas, militantes de organizaciones católicas, y todos eran, principalmente, anticomunistas.
Tras ganar la Guerra Civil, seguían pensando que el comunismo era el demonio. Estaban, y están, orgullosos de ser cómo eran. Representan a la España de la furia, la que considera el valor y el honor como valores inscritos en nuestra genética: «Fuimos a combatir y una vez allí no te echabas para atrás», explica uno de ellos. Si la instrucción tenía que ser de tres meses, el general Muñoz Grandes, que estaba al cargo de la División Azul, decía que eran españoles: que ellos la hacían en dos. Si había que caminar 1.000 kilómetros desde Polonia al frente ruso, se hacía, pese al dolor de los pies y las botas inadecuadas. Si había que helarse en el invierno ruso, sin apenas protección y morir congelado, se moría, como les sucedió a bastantes.
Indisciplinados
Presumían de valor y también de indisciplina, contentos y orgullosos de lo que, piensan, que es la naturaleza española. «Si ves a un soldado que va descamisado, decía Muñoz Grandes, cuando lo veais, saludadle, que es un héroe», cuenta el general Díaz del Río, que fue con los Zapadores. «Hasta el punto que esa indisciplina influyó en la decisión de Hitler de enviarlo al sector Norte del frente (Novgorod), en septiembre de 1941. Pesaban malos informes de la Plana Mayor de Enlace alemana en la División (que si iban con botones de la guerra desabrochados, que si la gorra la llevaban ladeada, que si iban en bicicleta por donde no debían...). En resumen: que se comportaban como lo que eran, latinos, frente a la rigidez germánica, que no lo soportó», explica el historiador Xavier Moreno Juliá, autor del libro «La División Azul. Sangre española en Rusia, 1941-1945» y de «Hitler y Franco. Diplomacia en tiempos de guerra (1936-1945)» de Planeta. Y estaban dispuestos a dejarse la vida en una guerra donde para ellos los nazis no eran los malos.
«Nosotros éramos anticomunistas. No sabíamos lo que era el nazismo, o al menos la gran mayoría. Íbamos a luchar contra el comunismo, a salvar al pueblo ruso», asegura Juan José Sanz Jarque, que ha escrito una trilogía sobre sus experiencia en la División Azul y quizá el veterano con mejor memoria. «Su opción fue la de ir a combatir contra la Unión Soviética, no tanto como parte del engranaje nazi-alemán, sino como realidad española específica, continuadora de nuestra Guerra Civil. (Fue una unidad del Ejército, no del Partido. Tuvo plena autonomía jurídica. Y se da el hecho de que juraron fidelidad a Hitler como jefe de las Fuerzas Armadas en su “lucha contra el comunismo”, no como jefe del Partido Nazi)», dice Moreno. «Ellos no vieron al nazismo desde la perspectiva en la que hoy lo vemos nosotros, la de sus crímenes. Para haber visto eso tendrían que haber sido adivinos», añade Carlos Caballero Jurado, autor del libro «Morir en Rusia. La División Azul en la Batalla de Krasny Bor».
Rusia, culpable
El 24 de junio de hace 70 años Serrano Suñer gritó: «¡Rusia es culpable! ¡Culpable de nuestra Guerra Civil!....» y «los jóvenes de aquella época, como los ‘‘indignados’’ de ahora», cuenta Juan José Sanz Jarque, sin reparar en que están en las antípodas, «salimos a la calle y nos apuntamos». En el primer viaje, el 13 de julio de 1941 hubo más voluntarios que plazas: se apuntaron 18.104.
Juan Serrano tenía 15 años, una edad con la que no se le permitía marchar al frente. Pero lo hizo con los documentos de su hermano mayor. «Salimos de España con el cariño de la gente, aunque al pasar por Europa, los exiliados españolas a veces nos silbaban y había intercambio de insultos», cuenta Juan José Sanz Jarque. Cuando a Juan Serrano le pillan, ya allí, es repatriado y cuando está en edad de volver, regresa. Los que llegaron los años siguientes, ya no estaban tan convencidos. «Algunos mandos se apuntaron para contraer méritos y ascender (al margen de que realmente creyesen en ello, como efectivamente era).
Algunos, fundamentalmente tropa, que habían hecho la guerra al lado de la República, fueron a Rusia a «limpiar» el pasado (en mayo de 1942 se decretó que cuatro meses de frente ruso o la repatriación por herida generaban la condición de “excombatiente” en el bando nacional). Y ya al final, en 1943, hubo conmutaciones de condena por prestarse a ir a luchar», asegura Xavier Moreno. De 1941 a 1943 fueron unos 47.000 españoles, 5.000 murieron, hubo más de 10.000 heridos y más de 300 fueron hechos prisioneros por los soviéticos.
Ahora se estiman que quedan 500 divisionarios vivos y 70 años después, los supervivientes cuentan su paso por la División Azul como la gran experiencia de su vida. Hay un tono de orgullo en una memoria que confunde la realidad con lo que se ha leído. Sobrevivieron la Guerra Civil, la División Azul (en el caso de Juan Serrano también la Legión Azul, los que se quedaron para seguir luchando con los nazis), pero lo que les está venciendo al final es el paso del tiempo: los dolores de la edad, la respiración costosa, los bastones. Son sus batallitas lo que les preocupa.
El frío terrible
Pero recuerdan al «Orejas», a Muñoz Grandes, y sobre todo la marcha, los 1.000 kilómetros que caminaron hasta llegar al frente, los «pepinos» que mandaban los rusos y cómo ellos aguantaban el frío, mientras los españoles dormían como podían en las trincheras, dos bajo una manta, hasta que llegó material de España. «La realidad es que en el frente se estaba eternamente hambriento. Como al final lo que se libró fue una guerra de trincheras, el hacinamiento en los “búnkeres” de primera línea, durante meses, fue horrible. La nostalgia fue muy fuerte», cuenta el historiador Carlos Caballero. «Cuando llegábamos por la noche a la hoguera, acercábamos pies helados y era eso lo que más dolía, el cambio de temperatura. Se nos quemaba la bota y no había de recambio», explica, con algo de añoranza, el veterano Serrano.
«Lo peor –añade otro veterano– era cuando salías a hacer tus necesidades, fuera, a toda prisa y con las risas de los compañeros que estaban dentro. Lo que salía se quedaba congelado. Tenías que hacerlo y volver sin tiempo para casi nada». Durante la marcha en verano de 1941, apenas tuvieron tiempo para nada más que caminar, descansar y caminar.
En el frente, la vida era distinta según fuese un frente estable o no. En el primero se podía descansar, escribir cartas a sus madrinas de guerra llenas de mentiras sobre lo bien que lo pasaban o, incluso, ir a algún burdel, como cuenta un veterano: «Entrabas, veías a un cabo y te daba tu cartilla, te apuntaba y salía una mano que te daba una ficha. Decían tu nombre, pasabas frente a un cabo y un soldado, que con un foco y un palito y te miraban. Te lavaban, te metían un líquido verde, antes y después, y te daban una tarjeta con el nombre de la chica que había estado contigo. No volví».
El regreso
El ocio apenas existió. Aunque el tiempo haya maquillado los recuerdos de los supervivientes, «la lucha se convirtió en un martirio –explica Xavier Moreno–, con temperaturas por debajo de los veinte grados bajo cero. La recuperación de la primavera y verano de 1942 fue sólo parcial, y el ataque alemán se centró en el sector del frente del Sur, con motivaciones económicas (fundamentalmente, petróleo). Y ya desde 1943 se impuso la defensa al ataque».
Los que sobrevivían eran reemplazados por otros, pero estos ya sabían dónde se metían. Resulta que el Ejército alemán no era tan poderoso y que España estaba cambiando. «Los repatriados lo hacían formando batallones, que fueron objeto de recibimientos multitudinarios, especialmente los primeros. Después, el cambio de signo de la guerra forzó a hacer recibimientos más discretos. Los últimos batallones que regresan en abril de 1944 (con los aliados ya en Italia, etc.) lo hacen casi de tapadillo», explica Carlos Caballero. Juan Serrano, que fue de los últimos, al quedarse con la Legión Azul, reconoce que al volver «ni siquiera me admitieron en el hospital del Ejército, porque consideraban que yo no era militar».
Había que olvidarlos. El nazismo descubría su cara y el franquismo se acercaba a los vencedores de la guerra. Fue en 1954 cuando regresaron los 248 divisionarios y afines prisioneros de los rusos, en el barco Semíramis. Ya pocos los veían como héroes.
Aniversario con libros
La División Azul inunda las librerías. Carlos Caballero Jurado publica en Galland Books: «La División Azul: estructura de una fuerza de combate». La editorial Actas prepara «Caídos en combate de la División Azul», del General Fontenla, «Historia General de la División Azul», de Francisco Torres y «Enfermeras de la División Azul», de Carmen Collado. Además de «Alas de Aguila. La División Azul en Rusia», la segunda parte de la trilogía de Juan José Sanz Jarque, que también tiene listo el tercer libro. Pablo Sagarra publicará «Capellanes en la División Azul: los últimos cruzados». Además, Sagarra sacará otros dos libros: uno junto a Óscar González, de entrevistas con divisionarios y otro de fotografías con Víctor Castillo. Poyato Galán tiene casi listo uno sobre los servicios de sanidad, mientras que Blanco Correidora publicará «Añoranza de guerra, la novela de un viejo soldado de la División Azul».
(http://s1.postimage.org/kb8u20zo/c617x266_002_LRD26_FOT1.jpg) (http://postimage.org/image/kb8u20zo/)
http://www.larazon.es/noticia/9911-los-ultimos-de-la-division-azul (http://www.larazon.es/noticia/9911-los-ultimos-de-la-division-azul)