• Agosto 13, 2026, 00:08:21 am
  • Bienvenido(a), Visitante
Por favor ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
Búsqueda Avanzada  

Noticias:

Autor Tema: Hitler , algunas curiosidades  (Leído 5112 veces)

Astil

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 12413
Hitler , algunas curiosidades
« en: Febrero 18, 2009, 17:37:41 pm »

Los malos modales de Hitler en la mesa

El dictador alemán Adolf Hitler tenía malos modales en la mesa, se mordía las uñas y se pasaba el dedo una y otra vez por debajo de la nariz, según un informe secreto descubierto en un domicilio particular del suroeste de Inglaterra.

La información la proporcionó un teniente coronel alemán que antes de ser detenido por los aliados pasó varios meses del año 1943 en la llamada Madriguera del Führer, su cuartel general en Rastenburg, Prusia Oriental

Según el informe, del que informa este miércoles The Times y que se subastará el próximo 5 de marzo en Inglaterra, el líder nazi parecía muchas veces distraído en las comidas y apenas prestaba atención a las conversaciones en torno a la mesa.

El documento menciona asimismo los ataques de cólera de Hitler, que mantenían a sus oficiales continuamente aterrorizados.

El oficial alemán informó además a quienes le interrogaron durante su cautiverio de que Hitler sólo comía hortalizas y fruta hervida, bebía una o dos copas de cerveza y prohibía fumar en su presencia.  Aunque no comía carne y prefería las infusiones al café, devoraba los postres, lo que contribuía a sus "trastornos digestivos".

"Hitler come rápida, mecánicamente. Para él la comida es sólo un medio indispensable de subsistencia". Según el oficial, Hitler reveló a las personas de su entorno que no se había casado porque no quería que la preocupación por una familia se interfiriese en su deber hacia la nación alemana.

A veces le acompañaban mujeres, entre ellas una "señorita (Eva) Braun", pero se creía que esas relaciones eran únicamente platónicas.  El oficial desmiente también en el informe ciertos rumores según los cuales Hitler tenía tendencias homosexuales.

http://www.20minutos.es/noticia/451273/0/malos/modales/hitler/
« última modificación: Marzo 15, 2012, 08:33:56 am por Astil »
En línea
Para ganar la guerra , hacen falta tres cosas, oro, oro y mas oro. Napoleon

http://astilcascos.blogspot.com.es/

Rubio

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 4970
Re: Hitler y sus modales
« Respuesta #1 en: Febrero 18, 2009, 21:57:59 pm »

Si la verdad es que Hitler era un poco bastante raro en su comportamiento y manias..... debió ser un tipo bien curioso para estudiar su perfil.

Sorprende que se rumoreara que fuera homosexual  :o
En línea

Astil

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 12413
Re:Hitler y sus modales
« Respuesta #2 en: Diciembre 24, 2011, 11:57:41 am »

"Comí con Hitler, era estiradoy frío. Mussolini parecía más humano"

Miguel I, último rey de Rumanía, es el único superviviente de los jefes de Estado europeos de la II Guerra Mundial. su popularidad actual ha dado nuevo brillo a la monarquía en Bucarest, donde se ha disparado el rumor de que podría restaurarse, aunque en la persona del príncipe Carlos de Inglaterra. Nos atiende en su casa de Ginebra, donde recuerda, a los 90 años, su breve reinado y su largo exilio


Único superviviente de los jefes de Estado europeos activos en la II Guerra Mundial. Único caso de monarca asociado con las potencias del Eje primero y con los Aliados después que sigue vivo para contarlo. Testigo, poco conocido pero excepcional, de uno de los periodos más trágicos de la historia reciente europea.

El rey Miguel I abdicó el 30 de diciembre de 1947. Rumanía se convirtió esa misma noche en una república socialista, gobernada por un partido comunista a las órdenes de Moscú. Pocos días después, el joven monarca abandonaba el país, acompañado de su madre, la reina Elena, un puñado de sirvientes, cuatro coches reales y poco más.

Su breve reinado (a los 5 años, con una regencia, entre 1927 y 1930; después, a los 18 años, entre 1940 y 1947) es un caso singular en la historia. Fue rey títere del dictador Ion Antonescu, socio de la Alemania nazi, y como tal trató a Hitler y a Mussolini. Pero dio un golpe de Estado en agosto de 1944 y se colocó del lado de los Aliados, lo que le valió condecoraciones e incontables elogios, pero no evitó el drama de que Rumanía quedará bajo la esfera de influencia de Stalin.

Ante la total indiferencia aliada, el rey que abandonó a Hitler para colocarse "del lado de la democracia y la libertad" se encontró en enero de 1948 en el exilio. En terreno de nadie, abandonado, colocado a la intemperie de la historia. El exmonarca ha olvidado muchas cosas, pero otras están marcadas a sangre y fuego en su memoria. No recuerda los detalles del primer encuentro con Hitler, en 1938, todavía como príncipe heredero, ni la entrevista de 1940, recién coronado, de la que hay algunos testimonios gráficos.

"Recuerdo una comida con Hitler, sí, en 1941, en Berlín. Yo no hablaba alemán, mi madre sí, era ella la que llevaba el peso de la conversación", cuenta Miguel de Rumanía, en un inglés perfecto pero prácticamente inaudible. Su madre, la princesa Elena de Grecia, tía de nuestra reina Sofía, era todo un personaje. Su padre, Carol II, un Hohenzollern, fue un ejemplo poco edificante de rey corrupto. Miguel de Rumanía ha prescindido ya del apellido alemán, empeñado en romanizar la dinastía.

Pese a que apenas tenía 20 años cuando compartió mantel con Hitler, el anciano exrey recuerda lo esencial. Dice que el Führer no le causó especial impacto. "Si impresionaba era para mal", dice. "Tampoco me pareció que tuviera grandes dotes de orador. Tenía ese trato difícil, porque miraba a las personas fijamente. Ya entonces la fama de los nazis dejaba mucho que desear, las cosas fueron luego empeorando, cada vez más. No recuerdo lo que comimos. Pero Hitler no llevaba uniforme. Vestía sus habituales pantalones oscuros y una chaqueta caqui. Había cuatro personas con él. Era frío y estirado".

Gritaba continuamente y era difícil meter baza en una conversación en alemán que el Führer monopolizaba. En aquel viaje, al rey y a su madre les acompañaba un ayudante de campo llamado Jacques Vergotti, que dejó constancia en unas memorias mecanografiadas, recogidas por Ivor Porter, biógrafo del rey, de un par de detalles jugosos. Vergotti recordaba haber visto a la madre del monarca, la reina Elena, adornada con una orquídea, obsequio de Hitler, que le dio también un frasco de Pervitin, unas pastillas antidepresivas sin las cuales, según les confesó, no podía vivir.

-¿Cuál fue el motivo oficial de la visita?

-El encuentro se produjo de una forma bastante rara. Mi madre tenía que ir a Florencia a resolver algunos asuntos privados. Pero Antonescu le dijo que ya que tenía que ir a Italia, por qué no iba a ver a Hitler y a Mussolini. La verdad, no alcanzo a ver el sentido de esa visita. Pero el hecho es que terminamos en Berlín.

De allí viajaron a Italia. Los recuerdos de Mussolini son algo más amables. "Las diferencias entre él y Hitler eran muy grandes. Claro, en primer lugar, yo hablo italiano, y eso siempre acerca. Mussolini era más abierto, una persona más cálida, como son los italianos. Recuerdo que mi madre le preguntó cómo se las ingeniaban para vivir los italianos y el país en general con todas las restricciones que sufrían. Su respuesta fue: 'Pues apretándose un poco el cinturón".

Ni Hitler ni Mussolini hubieran imaginado nunca que aquel monarca joven e inexperto fuera capaz de cambiar el curso de la II Guerra Mundial con un golpe de Estado. O al menos, de acortar en seis meses aquella carnicería. "Oficialmente, lo que hice fue sacar a Rumanía de la guerra, con la esperanza de evitar una sangría. Aunque sabía que los alemanes no iban a aceptarlo, y no lo hicieron: nos bombardearon ese mismo día", recuerda el exrey. Pero durante los largos años de exilio no ha dejado de pesarle lo que en el fondo considera una traición de Occidente, y muy en especial del líder británico Winston Churchill. "Rumanía y todos los demás países al este de Alemania fueron abandonados en Yalta", dice, recordando la conferencia de febrero de 1945 en la que Stalin, Roosevelt y Churchill acordaron un reparto europeo. "Claro que entiendo por qué Churchill pensó que era la única estrategia posible, por lo menos desde una perspectiva británica. Pero no puedo excusarlo, ni aceptarlo". El regele no olvida que fue la gente común la que pagó las consecuencias. "Las mismas naciones por las que los Aliados habían entrado en guerra", añade. "Y aunque no hubo oposición de los otros líderes en Yalta a la división del continente, fue Churchill el que lo consideró una solución natural y perfectamente aceptable".


La sala principal de la casa, con techo de madera pintado de blanco, está decorada con retratos de antepasados, algunos firmados por el pintor húngaro Philip de Laszlo, como el que representa al entonces príncipe Miguel en 1936, un guapo adolescente que empuña una escopeta en la mano derecha. "Y eso que yo soy zurdo. Me tenían que hacer las escopetas especiales. Pero en el retrato se corrigió ese detalle", cuenta. Ser zurdo estaba mal visto. En el muro opuesto, una amplia cristalera se abre a una terraza sobre el jardín. Un hombre con chaleco reflectante trabaja en un parterre de flores. "Allí está el Mont Blanc, pero con esta niebla no se ve", dice Miguel de Rumanía señalando un punto a la derecha.

El exilio, convertirse en un ciudadano de a pie después de haber vivido en palacios rodeado de atenciones y honores, debió de ser una experiencia difícil. "Salimos solo con las pertenencias personales", precisa el exrey, acusado después por el Gobierno comunista de haberse llevado al exilio oro y joyas. Según la biografía autorizada de Ivor Porter, la reina Elena había sacado del país, previamente, dos pequeños grecos con destino a una caja fuerte de Zúrich. Y un ayudante del monarca retiró en efectivo algo más de 300.000 francos suizos y franceses y 50 libras en vísperas del viaje a Londres, en noviembre de 1947, para asistir a la boda de la entonces princesa Isabel de Inglaterra con Felipe de Edimburgo, los dos primos segundos de Miguel de Rumanía. Este parentesco y la pasión del heredero británico, Carlos de Gales, por Rumanía han dado pie a los más increíbles rumores sobre una posible coronación de Carlos como Carol III de los rumanos.

Pero en noviembre de 1947 el panorama era otro. Toda la Europa del Este estaba bajo la esfera de Stalin, y Miguel I de Rumanía tenía los días contados. Un mes después de la boda inglesa, donde conoció a Ana de Borbón Parma, con la que se casaría al año siguiente, el rey rumano era un exiliado, obligado a ganarse la vida con el sudor de su frente.

Miguel había aprendido a pilotar aviones, y esa experiencia le sirvió para sobrevivir en su vida civil. Primero pasó un tiempo en la campiña británica, empeñado con su mujer en sacar adelante una granja avícola. Después, gracias a una oferta de la firma aeronáutica Lear, se instaló en Suiza definitivamente. Entre tanto, llegaban al mundo, una tras otra, las cinco hijas de la pareja. Cuando Lear cerró sus oficinas, el exrey aceptó por un tiempo un empleo como bróker para una firma estadounidense. "Pero no me gustó. Odio estar sentado entre papeles", dice.

"Su majestad tiene un don especial, una habilidad enorme con la tecnología y la mecánica", apunta su devota secretaria. El exrey dedicaba parte de su tiempo de ocio a trabajar con algún antiguo Jeep que el Ejército de Estados Unidos había enviado a Rusia, y que llegó a sus manos de forma bastante rocambolesca. Como el que perteneció al general Patton, que el exmonarca restauró y aún conserva.

Su vida desde entonces ha sido modesta, desde la perspectiva de la realeza. Aunque la nómina de colaboradores menguó enseguida, a las niñas no podía faltarles la nanny, ni, más tarde, el internado. Aun así, en algunas etapas, la real madre tenía que llevarlas y recogerlas del colegio.

La casa sobre el lago Leman, donde se celebra la entrevista, tampoco es suya. "Es un préstamo", dice, sin especificar más.Miguel no recuperó hasta 1997 la nacionalidad que le arrebataron los comunistas. Pero en 2000, una ley que otorga un nuevo estatus a los antiguos jefes de Estado le permitió recuperar todo su patrimonio en Rumanía y disponer del palacio Elisabeth. Aun así, mantiene su residencia en Suiza, "para evitar problemas", dice Iorga, aunque pasa parte del año en su país. De Rumanía llegan continuas delegaciones y emisarios. El patriarca rumano en persona le cantará los oficios navideños, antes de que el exrey viaje a Rumanía a pasar las fiestas.

En el ocaso de su vida, el que fuera Majestatea Sa Regele Mihai I al României parece disfrutar de nueva notoriedad. El 25 de octubre pasado, su 90º aniversario fue celebrado por todo lo alto en su país. Con su casi inaudible voz, pronunció su primer discurso tras 64 años de exilio en el Parlamento de Bucarest, gracias a una invitación del Partido Demócrata Liberal (PD-L). "Fue un acto entrañable", recuerda Theodor Paleologu, joven historiador, exembajador, exministro de Cultura rumano y diputado de ese mismo partido, que estuvo presente en el acto. También acudió la reina Sofía, prima hermana de Miguel.

Miguel es consciente de que la monarquía puede muy bien no regresar jamás a Rumanía. Pese a la ayuda indirecta del presidente rumano, Traian Basescu, que ha contribuido a incrementar el apoyo al exrey al acusarle de haber entregado el país a los comunistas. "La acusación no tiene fundamento", explica el hispanista rumano Horia Barna. "Al rey le obligaron a abdicar. No le quedó más remedio que irse". Con todo, las posibilidades de que el antiguo régimen regrese son pequeñas. Con frecuencia, la historia no tiene marcha atrás.

http://www.elpais.com/articulo/Revista/sabado/Comi/Hitler/era/estiradoy/frio/Mussolini/parecia/humano/elpepirsa/20111224elpepirsa_1/Tes
En línea
Para ganar la guerra , hacen falta tres cosas, oro, oro y mas oro. Napoleon

http://astilcascos.blogspot.com.es/

vitruvio

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 1012
Re:Hitler y sus modales
« Respuesta #3 en: Diciembre 24, 2011, 16:09:31 pm »

muy interesante artículo 8p} siguiendo el hilo sobre Hitler....
Hitler juzga a los españoles (y a los soldados de la div. azul)
Adjunto una parte de Las conversaciones privadas de Hitler (Bormann-Vermerke) en la que habla Hitler de los españoles, la verdad es que en algunos puntos no hay más que reconocerlo, para bien y para mal. Pero me da la impresión de que Hitler estaba bien informado. En relación a la diferencia entre oficiales y tropa también lo he leído en algunos libros. Tengo entendido que eso era más al principio en especial oficiales africanistas que miraban con recelo a los oficiales falangistas/universitarios y trataban con bastante distancia a la tropa. los oficiales falangistas/universitarios estaban más cerca del soldado. Al final del conflicto, al parecer esas diferencias disminuyeron.
Transcribo:
La entrada de la noche del 4 al 5 de enero de 1942
Hitler sitúa a los españoles, como en otras ocasiones, como buenos auxiliares, a la altura de los húngaros, y por encima de los rumanos. Tan valientes como irrefelxivos, irresponsables y vagos. Recuerda las reflexiones de Goeben durante las guerras carlistas, pero la acusación a los habitantes de la península ibérica como valientes e incapaces de establecer guardias, en realidad podría rastrearse hasta Estrabón.

También como en otras ocasiones, el revolucionario Hitler distingue entre “el pueblo llano”, soldados y gente común, y los dirigentes (y oficiales) de la misma “raza” o país. Para las clases dirigentes españolas el Führer no tenía más que desprecio, especialmente para Franco y Serrano Súñer.

Considerado como tropa, los españoles son una banda de andrajosos [en la edición en inglés, ragamuffins]. Para ellos el fusil es un instrumento que no debe limpiarse bajo ningún pretexto. Entre los españoles, los centinelas no existen más que en teoría. No ocupan sus puestos, pero si los ocupan es durmiendo. Cuando llegan los rusos, son los indígenas [también rusos, los conocidos como hiwis] quienes tienen que despertarlos. Pero los españoles no han cedido nunca una pulgada de terreno. No tengo idea de seres más impávidos. Apenas se protegen. Desafían a la muerte. Lo que sé es que los nuestros están siempre contentos de tener a los españoles como vecinos de sector.

Si se leen los escritos de Goeben sobre los españoles, se advierte que no han cambiado desde hace cien años. Extraordinariamente valientes, duros para las privaciones, pero ferozmente indisciplinados. En ellos, lo lamentable es la diferencia de trato entre los oficiales y la tropa. Los oficiales españoles viven de maravilla, mientra que la tropa ha de contentarse con la más exigua de las miserias.

Los húngaros son buenos auxiliares para nosotros. Con buenos oficiales nos son muy útiles.
En cuanto a Rumanía, no tiene más que un hombre: ¡Antonescu!
Las conversaciones privadas de Hitler (Bormann-Vermerke) Traducción de Alfredo Nieto, Alberto Vilán, Renato Lavergne y Alberto Clavería. Editorial Crítica, Barcelona 2004. pg. 142. Edición inglesa: (Hitler’s Table Talk, Phoenix Press, 2000, pg. 179-180).

En línea

johnmataro

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 455
Re:Hitler y sus modales
« Respuesta #4 en: Diciembre 24, 2011, 17:16:38 pm »

Lastima que el comportamiento de nuestros soldados se quedara en el olvido... hoy en dia los españoles estan como medio empanados...  ;D
En línea
Cuando volvais a casa habladles de nosotros , decirles que por sus mañanas nosotros dimos nuestro hoy.

Astil

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 12413
Re:Hitler y sus modales
« Respuesta #5 en: Marzo 15, 2012, 08:33:06 am »

¿Qué hiciste en la guerra, Adolf?

Ese anodino hombre gris de uniforme que cruza una calle adoquinada fusil al hombro, embutido en un largo abrigo militar y tocado con el pickelhaube, el característico casco alemán de la Gran Guerra coronado por un pincho, será con el tiempo el causante de la mayor hecatombe de la historia. Se llama Adolf Hitler. El joven historiador alemán Thomas Weber (1974), doctorado en Oxford y profesor de Historia de Europa e Internacional en la Universidad de Aberdeen (Escocia), se ha asomado a la vieja fotografía desenfocada en la que destaca, cómo no, un bigote, para investigar cuál fue en realidad la experiencia bélica del futuro líder nazi en la I Guerra Mundial, y si fue tan decisiva (opina que no).

El resultado es un libro revelador y apasionante, La primera guerra de Hitler (Taurus, 2012), en la que Weber, mediante un concienzudo estudio de los registros del regimiento en el que luchó —el 16 º Regimiento Bávaro de Infantería de Reserva, RIR 16 o Regimiento List, por su comandante— desmonta lugares comunes, tópicos y clichés. De entrada, y esto sorprenderá a muchos, apunta que en realidad Hitler no fue cabo.

"No, no es que yo lo haya degradado. Su único ascenso fue a Gefreiter, soldado de primera. Nunca tuvo mando de tropa, ni de un solo soldado. No se de dónde viene lo de atribuirle el rango de cabo. En Alemania se conoce perfectamente el término, probablemente es un problema de traducción a otras lenguas que ha persistido a lo largo del tiempo". Tampoco fue su experiencia la de un soldado de primera línea, como el propio Hitler sostuvo luego, sino que se mantuvo casi toda la guerra en un servicio menos arriesgado. Vamos que desde luego no fue un Jünger. Once días después de su llegada al frente y tras participar el 29 de octubre de 1914 en la primera batalla de Yprés, bautismo de fuego de su regimiento, Hitler fue nombrado correo y destinado al puesto de mando de la unidad, un destino mucho más cómodo y menos peligroso que las trincheras. "Me han acusado de sugerir que Hitler fue un cobarde, lo que ha provocado que se irriten mucho conmigo los neonazis y que en alguna conferencia en Alemania tuviera que estar presente la policía, pero yo no digo eso. Fue un buen soldado, diligente, concienzudo. Hizo lo que le mandaron, lo que se esperaba, y lo hizo bien. Sin embargo, lo que hizo no fue lo que luego contó. Es un hecho que mintió sobre su experiencia bélica sobredimensionándola, que se reinventó por razones políticas".

Weber es taxativo al asegurar que Hitler no fue desde luego ningún héroe. "No hizo nada excepcional, el heroísmo requiere más iniciativa, riesgo. ¿Valiente? Eso es más difícil de decir. Yo creo que sí. Mostró valor en su cometido. Pero había una distancia entre el hombre de las trincheras y él. No era el típico producto del regimiento, de hecho sus camaradas del frente lo evitaban, le veían como un Etappenschweine, un cerdo de la retaguardia. Pensaban que hacía un trabajo fácil, en la plana mayor. Hitler no es un soldado típico de la I Guerra Mundial, no conocía la vida de las trincheras, ni la hermandad de las armas como luego trató de hacer creer. Muchos viejos camaradas le criticaron luego por eso, por haber dicho que era uno de ellos".

Weber no discute que Hitler ganó la Cruz de Hierro de Primera Clase. "Es cierto, y era algo muy raro para un soldado. No obstante, se la concedieron en un momento en que se abrió la mano para hacerla más accesible a la tropa y subir la moral. Se benefició de esa nueva política. Y en su caso fue decisiva su sumisa intimidad con los oficiales, sus conexiones; como enlace estaba cerca de la gente que era la que proponía a los candidatos para las condecoraciones. Es verdad que solo cuatro o cinco soldados del regimiento lograron la Cruz de Hierro de Primera Clase, pero significativamente solo uno era soldado de primera línea".

Para Weber lo esencial es desmontar la idea de que el Hitler que conocemos es resultado de la I Guerra Mundial, que aquella experiencia fue lo que creó a Hitler, lo que hizo que un pintor de postales se convirtiera en el mayor criminal de la historia. "No fue la deshumanización de la guerra lo que lo radicalizó, fue después cuando vemos surgir al Hitler de las convicciones".

Se ha dicho que el momento fundacional de Hitler fue una visión histérica tras ser víctima de un ataque con gas mostaza en el río Lys en octubre de 1918. "Su ceguera no era física sino psicosomática y se le trató de histeria de guerra en psiquiatría y no en oftalmología, pero no está claro que ese trauma cambiara a Hitler, modificara su personalidad. Su antisemitismo, por ejemplo, no va entonces más allá de los clichés religiosos, no es para nada todavía el antisemitismo racial y radical nazi".

Lo que si es seguro para Weber es que la idea de las cámaras de gas no procede de las vivencias deI viejo enlace en la I Guerra Mundial. "Hitler no decidió exterminar a los judíos hasta entrada la II Guerra Mundial, cuando echarlos ya no era posible. Y gasearlos es una idea que vino de otras instancias y él aprobó, claro; a Hitler probablemente no se le hubiera ocurrido, precisamente por conocer el tema. De hecho nunca quiso usar armas químicas en la II Guerra Mundial".

¿Mató Hitler a alguien en la guerra? "Los más probable es que no; sería raro. Excepto en esos días del principio en Yprés no tuvo oportunidad. No podemos excluir la posibilidad pero nunca lo reivindicó y dada su absoluta falta de preparación al llegar al frente y la entidad profesional del enemigo al que se enfrentó aquella única vez —regimientos británicos como los Highlanders— es extremadamente improbable. Durante el resto de la guerra se movía en patrullas que precisamente debían evitar al enemigo".

Es curioso pensar que el hombre que causó la muerte de tantos millones de personas pudiera no haber matado con su propia mano a nadie. Excepto a sí mismo. "Después de la guerra también parece difícil que haya matado a nadie. En el putsch no disparó. Se ha dicho que pudo haber matado él a su sobrina Geli Raubal, pero lo dudo".

Lo que sí hizo la I Guerra Mundial fue influir en el comportamiento y las decisiones de Hitler en la Segunda. "Trató de aprender de aquella experiencia. Su desconfianza de los generales, por ejemplo. Y el mencionado descarte de las armar químicas".

Al acabar la conversación, le digo a Thomas Weber que no hemos hablado de sexo. "Siempre hay tiempo para eso", dice tomando asiento otra vez. Del de Hitler. "Es difícil decir. Sus camaradas lo consideraban asexuado. Tenía un bajo nivel de actividad, en todo caso. O alternaba etapas de mucha libido con otras de inapetencia. Era un obseso de la higiene y temía mucho contraer la sífilis, lo que no es coherente con el no practicar el sexo, si bien se piensa". El historiador desmiente que Hitler perdiera un testículo cuando lo hirieron en el Somme y que, como se ha sugerido, hubiera procreado un vástago durante la guerra en Francia.

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/03/14/actualidad/1331749229_255385.html
En línea
Para ganar la guerra , hacen falta tres cosas, oro, oro y mas oro. Napoleon

http://astilcascos.blogspot.com.es/

9DIVISION

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 2155
Re:Hitler , algunas curiosidades
« Respuesta #6 en: Febrero 24, 2014, 01:45:56 am »

Un libro defiende que Adolf Hitler se exilió a Sudamérica y se apellidó Kirchner

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2066993/0/libro-revela/adolf-hitler-nazi/exilio-sudamerica-kirchner/#xtor=AD-15&xts=467263
En línea

miguelmartinezdelbuey

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 593
Re:Hitler , algunas curiosidades
« Respuesta #7 en: Febrero 24, 2014, 08:46:05 am »

Saludos.

Se ha escrito que Hitler estaba bien informado sobre los españoles.

Bien, yo pienso que no, que estaba influenciado por topicos.

que el español no limpia el fusil?

Que los oficiales españoles?

Que los centinelas españoles?

Recordemos que buen numero de oficiales alemanes provenian de clases sociales altas, y que la ideologia Junkers, estaba presente en la Wehrmacht, proveniente de la Reichswerh, que dichos oficiales poseian un alto grado de racismo, asi se demostro en sus actuaciones a lo largo de su imperio africano, o en la guerra de 1870, 1914, y en 1939.

Que la disciplina en el ejercito aleman se llevaba a extremos que no eran logicos, hasta el punto que una orden no se discutia, se ejecutaba, por ridicula que fuera, lo que permitio cometer todo tipo de crimenes.

La disciplina de origen prusiana, podemos pensar que era la misma en la IGM que en la IIGM, en realidad no fue asi.
Basta con recordar que el numero de fusilados en la IGM es inferior al de la IIGM, pero con mucha diferencia.
En la IGM solo se aplico la sentencia de muerte a un 40% de los condenados, en la IIGM a un 85%. Se noto tambien el aumento de condenas menos graves en la IIGM, los soldados vivian con el temor en el cuerpo. A menudo se cree que eso era solo para las tropas rusas en la IIGM, los alemanes tambien.

Por ej, las condenas a muerte de soldados alemanes paso de 510 en 1939 a mas de 4000 en 1943,  mas de  23.000 soldados alemanes  son condenadso a  carcel de por vida, ejecutando trabajos forzados, mas de 84.000 a mas de un año de carcel,  320.042 a de menos de un año a un año.  Sin olvidar que las condenas a menudo conllevan castigo social para las familias.

En el estudio de  los  correos enviados por la tropa del 3 ejercito blindado, se llego a la conclusion que mas de un 25% de las cartas tenian alguna queja por la aplicacion de la disciplina.
Disciplina que era aplicada de forma arbritaria, a menudo sin juicio previo, teniendo que ser ejecutada por los propios camaradas del infractor, y dichos camaradas no ponian pegas en publico a fusilar, castigar o llevar preso a su camarada.

Hay varios factores que afectan al soldado aleman en la IIGM.
Uno de ellos es el pasar de un ejercito "moderno" tal y como creain poseer a un ejercito rustico.
Quiero decir, que cuando las tropas alemanas se vieron confrontadas a tener que luchar a pie, cavar agujeros, trincheras, mancharse de barro durante dias, cuando se dieron cuenta que su material no era el mas adecuado, ni el mas moderno, su agresividad se multiplico, no tanto contra el soldado enemigo, dificil de matar, sino contra la poblacion civil.
Por ello el soldado aleman, temiendo a sus jefes, incapaz de derrotar al enemigo, se desahoga contra los civiles, y son alentados por sus mandos.

Que  Hitler ponga en evidencia el caso de los centinelas, no es mas que una idea que tienen los alemanes de la disciplina ciega.
Que comente la limpieza del fusil, no es mas que un topico, fruto de la exageracion  de la disciplina con que los alemanes
vivian. La limpieza era una obsesion entre ellos, tanto es asi, que en Francia, se veia a los soldados alemanes asearse en plena zona de combates. Bien podemos pensar que la higiene es importante, y lo es, pero mas aun la capacidad de reaccionar frente al enemigo, y que este te pille con el equipo en el suelo porque te estas lavando, no es bueno, pero lass ordenes son las ordenes...
El soldado aleman tenia un escaso, por no decir nulo espiritu critico, al menos en publico, de ahi su comportamiento.
El soldado "latino" es mas proteston, y eso a los ojos de un aleman, criado en la idea de ser una hormiga, es un pecado capital.
« última modificación: Febrero 24, 2014, 17:42:03 pm por miguelmartinezdelbuey »
En línea

anramare

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 3666
    • pues  aqui  lo que yo vendo  por  todo coleccion
Re:Hitler , algunas curiosidades
« Respuesta #8 en: Febrero 24, 2014, 16:48:18 pm »

creo que es  el mismo articulo  que ha  publicado 9division, pero me acabo de dar cuenta

bueno ya que  he visto este hilo,  y para no empezar otro sobre el tema, insertare aqui esta noticia.

Hitler murio en 1971, según unos estudios de un periodista,  Al  parecer un acuerdo entre los americanos permitio la  huida de Hitler y establecerse  en Sudamérica sin  problemas. Como contrapartida se colaboraba  con estudios  y cientificos reciclados   por  Usa  para su lucha contra el comunismo. ¿mito o realidad?  . El hecho es que ya existían, o mas  bien hipótesis. datos  de su llegada en submarino a  Argentina.  Lo mismo andaba por  otro hilo,  pero hay versiones que dicen que embarco en Barcelona en un submarino. Y no se si existe otra  hipotesis de  que un submarino partio de  una base en el norte de europa, y que supuesta mente   lo recogió. Al  parecer esa  ruta se hizo, o el submarino salio , lo demás  es  especulación.

http://www.periodistadigital.com/ocio-y-cultura/gente/2014/02/24/se-exilio-adolf-hitler-a-sudamerica-y-se-apellido-kirchner-con-la-complicidad-de-eeuu.shtml







« última modificación: Febrero 24, 2014, 17:06:29 pm por anramare »
En línea
pues  aqui  lo que yo vendo  por  todo coleccion

http://www.todocoleccion.net/anramare_vendedorTC

9DIVISION

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 2155
Re:Hitler , algunas curiosidades
« Respuesta #9 en: Febrero 26, 2014, 22:48:39 pm »

En línea

Von Burgdorf

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 848
  • Genießt den Krieg,der Friede wird fürchterlich.
Re:Hitler , algunas curiosidades
« Respuesta #10 en: Febrero 26, 2014, 23:05:20 pm »

Si las dedicatorias son auténticas,es más que probable que alcancen precios astronómicos.
En línea
Ich frage Euch:Wollt Ihr den totalen Krieg? Nun,Volk,steh auf und Sturm brich los!

miguelmartinezdelbuey

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 593
Re:Hitler , algunas curiosidades
« Respuesta #11 en: Febrero 27, 2014, 00:40:04 am »

Saludos.

Pues como sean falsos como aquellos de Konrad Kujau...en los cuales se podia leer supuestamente escrito por hitler en los libros:


«He estado de pie todo el día»
«Tengo flatulencias a causa de las nuevas píldoras y Eva dice que me provocan mal aliento»
«Recuerdo que tengo que comprar entradas para los Juegos Olímpicos para Eva»

Y se pago una fortuna por  el.
En línea