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Autor Tema: Entrevista a un arqueologo del la Guerra Civil  (Leído 4838 veces)

Astil

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Entrevista a un arqueologo del la Guerra Civil
« en: Septiembre 12, 2008, 22:00:06 pm »


Miquel Aznar, arqueólogo de la Guerra Civil

«La historia es parte de nuestro futuro»

18/1/2006
 
 Empezó recogiendo restos neolíticos y ha terminado recogiendo objetos y documentos de la Guerra Civil.

El que ha sido escaparatista de El Corte Inglés durante 38 años, el vecino de Sant Quirze, Miquel Aznar Carreño, 63, viaja cada fin de semana a algun lugar de catalunya donde tuvo lugar algún combate de la Guerra Civil Española. Allí, siempre con la inestimable ayuda de su esposa Josefina busca y encuentra balas, cartucheras, cascos, bayonetas, granadas, alas de avión y hasta documentos.
 


-¿Cómo empezó?

-Buscando yacimentos neolíticos y sepulcros de la edad de bronce, Josefina y yo empezamos a encontrar granadas de Lafite, balas rusas...

-Pisaban campos de batalla.

-Así es. Eso nos llevó a localizar puntos exactos de combate y seguir buscando. Encontrábamos hasta objetos personales.

-¿Por ejemplo?

-Esta hebilla, platos de comer, mire este bote de pomada para las heridas, es de la enfermería republicana. O este casco...

-¿Son balazos todos esos agujeros?

-Sí, pero hay demasiados. Yo creo que este casco lo pondrían sobre la trinchera para engañar al enemigo.

-¿Existen trincheras todavía?

-Ya lo creo. En Serra Galliners de Sant Quirze, sin ir más lejos, hay todavía una trinchera. Hemos puesto un indicador anunciándola.

-¿Encontráis todo eso a ras de suelo?

-Todo aparece sin excavar. Y algunas granadas se encuentran aún sin estallar y con espoleta. A más de un campesino le ha estallado una arando. Encontramos hasta huesos.

-¿Humanos?

-De soldado muertos. Nos da mucho respeto y siempre los enterramos allí mismo.

-¿Todo eso son granadas de mano?

-Las Lafite son estas que parecen una lata, italianas. En el Priorat y la Terra Alta las hay a miles. Ésta otra es checa, ésta francesa, esta soviética, muchas de Barcelona.

-¿Pero como encuentra el lugar exacto de una batalla?

-Hay mucha bibliografía, planos estratográficos. Eliges Fatarella, al lado de Gandesa, buscas las trincheras y encuentras lo que quieras.

-¿Dónde más?

-Hubo combates muy dolorosos, auténticas carnicerías en Ulldemolins, Tremp, todo el Segrià, Santa Coloma de Queralt, Targull... y no sólo combates.

-¿Qué quiere decir?

-Que también seguimos el rastro de aviones caídos. Venga, venga (me lleva al garaje, abre la puerta de un armario y muestra una gran pieza metálica).

-¿Qué es eso?

-El ala de un Tupolev SB-2 Katiuska, uno de los 93 bimotores soviéticos que llegaron a España con base en Celrà y Valls.

-¡Se sabe toda la historia!

-Hasta identificamos al piloto, entonces aún vivo, José Sirujeda. Pertenecía a una expedición de katiuskas que buscaban unos blindados alemanes ocultos en un bosquecito de Batea. Pero fueron interceptados por los Messerschimitt 109 de la Legión Condor, con base en La Sènia. El piloto saltó en paracaídas, pero el avión iba tan cargado de bombas que estalló en el aire y sus restos se desperdigaron en un radio enorme.

-¿Y esta maquetas?

-Las he hecho yo con papel de diario y madera: el katiuska, el chato, el Junker alemán...

-¿Encontráis también fusiles?

-No. Éste Mauser me lo regaló un amigo. Sólo le falta el cerrojo. Y este casco es de 1921, pero lo llevaba el tercio de Nuestra Señora de Montserrat.

-Aqui hay un trabajo de años.

-Mi mujer y yo llevamos 30 años pasando frío, madrugando los domingos... («O calor, como en los Monegros», apunta ella). Y mire estas latas de sardinas. La República compró un millón de ellas a Noruega.

-Este teléfono de campaña (en la foto en manos de ella) parece una joya.

-¡Y lo que pesa! ¿Cómo podían ir con eso por el campo de batalla? Y fíjese ésto que curioso, son bayonetas, mire cómo quedan con el paso del tiempo. Por estas montañas encuentras de todo.

-¿Y estas fotos aéreas?

-Se las olvidaron los alemanes en el Ayuntamiento de Valls y han llegado a mis manos.

-Pero si se ven las explosiones.

-Fotografiaban mientras bombardeaban el aeródromo de Valls. Mire, aqui hay la ficha en papel de tela de cada objetivo. Todo en alemán.

-¿Por qué le gusta tanto la guerra?

-Me gusta la historia. Es parte de nuestro futuro.

-La historia de la guerra.

-Quizás haber vivido mi infancia en Melilla donde tanto se hablaba de la guerra de Marruecos y de la propia guerra civil...

-¿Ha llegado a tomar partido?

-En absoluto. Cuando imagino cómo morían en los campos de batalla tantos jóvenes engañados, tan engañados en un bando como en el otro, me pongo a llorar.

Ni la primera gota de mi sangre



http://www.drac.com/cac/200601/20060118.html

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Para ganar la guerra , hacen falta tres cosas, oro, oro y mas oro. Napoleon

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Rubio

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Re: Entrevista a un arqueologo del la Guerra Civil
« Respuesta #1 en: Septiembre 12, 2008, 22:11:07 pm »

Mmm !! vaya vaya ! una entrevista de lo más curiosa y de lo más interesante, seria un gran candidato para el foro !!  ;)
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Ruaial

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Re: Entrevista a un arqueologo del la Guerra Civil
« Respuesta #2 en: Septiembre 12, 2008, 22:13:27 pm »

Gracias por la entrevista Astil la verdad que este señor debe tener un monton de chatarra de la GCE digna de ver.
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Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.