• Agosto 12, 2026, 21:45:25 pm
  • Bienvenido(a), Visitante
Por favor ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
Búsqueda Avanzada  

Noticias:

Autor Tema: Conservación y limpieza de monedas- medallas  (Leído 5111 veces)

Alcazar

  • *
  • Desconectado Desconectado
  • Mensajes: 684
Conservación y limpieza de monedas- medallas
« en: Mayo 11, 2008, 21:14:48 pm »

Ahora os pongo un articulo, en su origen para monedas, pero que se puede aplicar perfectamente a medallas.   ;)


Conservación y limpieza de monedas-medallas

Autor:

por Benjamín Muñiz  <roboturl@hotmail.com>
Versión Noviembre 2006
‘Es importante cuidar tus monedas para no tener nunca que limpiarlas’ - Weimar White
Nota: El autor de este artículo no se hace responsable de los posibles 'daños' causados a las monedas al emplear métodos protectores como parafina, cera microcritalina o lacas que el presente autor no ha utilizado y que deben ser bien aplicados. Tampoco se hace responsable el autor de 'daños' causados por productos limpiadores comerciales o sustancias diversas citadas que podrían disminuir el valor numismático de las piezas tratadas. Entre esos posibles 'daños' citaremos la oxidación o desgaste químico, desgaste físico, rayitas por mala limpieza y brillo artificial de la moneda.


EL AIRE

El aire esta lleno de contaminantes, uno de ellos, el sulfuro de hidrógeno reacciona con los metales produciendo su oxidación, es decir forma una película o pátina en la superficie de la moneda. Ciertamente muchos coleccionistas aprecian las pátinas de tonos dorados o azules en monedas de plata, pero si el proceso de oxidación sigue la pátina se volverá muy gruesa y de color negro. Estas pátinas negras muchas veces son limpiadas y no siempre con buenos resultados.
El sulfuro de hidrógeno se va depositando en la superficie de la moneda y al principio forma una pátina dorada de poco grosor, a medida que se acumula más sulfuro de hidrógeno la pátina tendrá un tono azul y finalmente una gruesa pátina negra.
Para prevenir el desgaste químico producido por el sulfuro de hidrógeno debemos de almacenar las monedas en contenedores que aíslen la moneda lo más posible del aire. El problema es que no se ha descubierto un contenedor 100% estanco y el aire siempre encuentra un camino para reaccionar con la moneda. Pero como regla, cuanto más estanco sea contenedor más protegida está la moneda de la oxidación.

LA HUMEDAD

Un temperatura moderada y una baja humedad son buenas para conservar adecuadamente nuestras monedas. Las monedas sufren desgaste químico a partir del 35% de humedad del aire.La humedad produce corrosión, o cáncer de la moneda, que la reduce a polvo, se presenta en forma de manchas polvorientas de color verde -en cualquiera de sus tonalidades- sobre la superficie de la moneda. El cobre es más susceptible de sufrir corrosión que otros metales. Evidentemente es más fácil que se produzca esa corrosión en el caluroso y muy húmedo Caribe que en el clima seco de Castilla.
Podemos mantener un entorno seco en la habitación donde estén las monedas mediante gel de sílice, en inglés silica gel, que es un material cristalino que actua como desecante. El gel de sílice absorve humedad del micro-ambiente cuando este está húmedo y devuelve la humedad cuando el ambiente se vuelve excesivamente seco, por lo que regula y establiza la humedad. Existen 2 tipos de gel de sílice, el normal es blanco y el que tiene indicador es azul. El azul es reusable y nos indica cuando ha alcanzado su punto de saturación porque se vuelve rosa. Cuando se satura, se puede reutilizar calentarndolo a 150º durante 3 horas.
El gel de sílice se vende en forma de láminas, bolitas o perlas y cartuchos llenos de perlas. Existen buen número de marcas comerciales de gel de sílice como Art-sorb ® y Arten ®.

LAS HUELLAS

Si alguna vez has puesto un dedo sobre una moneda recién acuñada, esa huella puede acabar en cuestión de meses convirtiéndose en una fea marca oscura, esto es debido a que los dedos tienen grasa y ácidos. Deberemos usar guantes de algodón o látex como medida de prevención para manejar especialmente las monedas que conserven la lustre de ceca. Si vemos que hemos puesto los dedos, la limpiaremos con un algodón impregnado con alcohol antes de que aparezca la marca y tener que usar otro tipo de limpieza más drástica, como por ejemplo frotar con una goma de borrar de nata, siendo importante eliminar bien con alcohol los restos de goma. Usemos guantes o no, siempre asir la moneda por los cantos para evitar en todo lo posible la fricción y desgaste de la pieza.

CARBON SPOTS (Manchas de Carbono)

Si hablas delante de una moneda, puedes salpicarla con saliva que puede producir una mancha negra en la superficie de la moneda. Esa mancha, carbono reducido, está incrustada en el metal y removerla sin causar daño a la superficie de la moneda es virtualmente imposible. Suele aparecer en monedas de cobre.

EL HUMO

El humo del tabaco o de otra fuente, también afecta a la plata y  a otros metales. Si fumas y echas el humo directamente sobre una moneda de plata en poco tiempo formaras una pátina en su superficie. Mantener la habitación libre de humos.

EL CONTENEDOR


Cuando manipulemos una moneda se deberá emplear una superficie limpia y acolchada y asir la moneda por los cantos o usando guantes de algodón.
Fundas de plástico (Coin Flips): la mayoría son de PVC, contienen cloro, y emiten gases artificiales que  producen la corrosión del metal que se come literalmente la moneda. No son recomendables para el almacenamiento a largo plazo, siendo muy útiles para transportar monedas. Hay fundas seguras, sin vinilo, rígidas y que no atacan al metal. Las tiras de plástico en las que se venden las monedas mundiales no son seguras y producen corrosión. Muchas veces una colección de miles de euros se ve arruinada por el PVC.

Albunes de monedas: Estos albunes muchas veces no son seguros, pues las monedas se alojan en compartimentos de plástico que contienen PVC. Muchas veces a las monedas les sale una película verde que de no limpiarse puede corroer la moneda. Para limpiar restos de PVC  basta un algodón con acetona, pudiendo dejar un brillo antinatural a la moneda.

Tubos para monedas: Los hechos de poliestireno y también de polietileno son seguros, con el inconveniente de que las monedas al estar en contacto entre ellas, llegan a marcarse. También hay que tener cuidado con almacenar monedas de diferentes metales que pueden originar oxidación.
Madera: A menudo se utilizan monetarios de madera por su aspecto atractivo. Pese a que existen unas maderas mas recomendables que otras, toda madera incluso la más antigua y seca, genera gases ácidos. Por lo tanto no es recomendable el uso de maderas si la moneda está en contacto físico con la madera. Se pueden almacenar monedas en monetarios de madera protegiendolas en cápsulas o cartones. Una de las maderas más recomendables es la caoba africana.

Parafina

Hay monedas que por su composición son muy sensibles a la oxidación (hierro, zinc, cobre, aluminio) y pueden requerir un tratamiento protector. Para preservar las monedas de estos metales se puede recubrir la moneda con una capa de parafina pura que es totalmente inerte y se puede adquirir en Farmacias. Para aplicar la parafina se puede sumergir la moneda en parafina líquida sujetando la moneda por los cantos. Mientrás seca podemos retirar la parfina sobrante con un apósito con las puntas algodón. Después enfundarla en un cartón de Mylar ®. Su poder protector durará muchos años hasta que la parafina se convierta en polvo. En cualquier momento podemos eliminar la capa de parafina con cloroformo o etanol (alcohol etílico) y devolver la pieza a su estado original.

Cera Microcristalina

Las monedas con lustre de ceca o más propensas a oxidarse (cobre, zinc, hierro, etc...) pueden retener su brillo sin necesidad de limpiezas o recubrimientos con lacas. Con cera microcristalina, una cera derivada de la parafina que esta compuesta por micro-cristales, a diferencia de las parafinas que están formadas de macro-cristales, se pueden proteger las monedas dándoles una capa muy ligera para que no queden los antiestéticos brillos. Pero, a pesar de ser una fina capa, esta debe cubrir toda la superficie de la moneda, ya que sino, se podrían producir focos de oxidación que se extenderían al resto de la pieza. Un ejemplo de cera microcristalina usada en museos es el producto RENAISSANCE WAX ®.

Lacas


Las lacas se usan para aislar la moneda del aire y previenen la oxidación del metal. Si son usadas correctamente y con monedas recién acuñadas pueden preservar las condiciones originales de la superficie del metal. Las lacas eran muy populares antes de que llegasen al mercado otros productos como las cápsulas. Debe ser aplicada correctamente por un experto con fina capa que recubra toda la superficie de la moneda. Se puede usar una pistola de spray con el inyector muy fino para aplicar la laca a la moneda, usando una máscara para no respirar el producto.
Algunos coleccionistas inexpertos aplican la laca mediante un bote de spray o mediante inmersión en la laca, aplicando demasiada laca lo que procuce grietas que pueden deteriorar la pieza.
Despues de eliminar la laca, con acetona, se activa el metal y la moneda se oxidará rapidamente en cuestión de semanas.

Limpiar Monedas

Una de las inquietudes del coleccionista profano es tener su colección monedas que brillen y que tengan un aspecto nuevo, importando más el brillo que el desgaste de los detalles de las improntas de la moneda.
Las monedas envejecen y con el tiempo en su superficie se forma una película protectora por la oxidación del metal, que de ser bonita tiene un gran valor numismático. Algunas monedas de plata forman una pátina de color azul, roja  o dorada que será apreciada por muchos numismáticos.
Muchos coleccionistas sólo compran monedas cuyo aspecto les confíe que no hayan sido limpiadas con anterioridad. Los coleccionistas aprecian mas la apariencia original de una moneda que el brillo artificial logrado al limpiar la moneda con un producto químico. Los productos químicos contienen ácidos que hacen que se pierdan las primeras capas de metal, reemplazando la lustre o pátina original de la moneda por un brillo no genuino que hace que pierda valor. Este brillo no natural hace que la moneda pierda valor, y en monedas de cobre o latón las monedas rápidamente volverán a oscurecerse tomando un color desigual, artificial y horrible en muchas ocasiones.
Limpiar monedas es parecido a restaurar obras de arte, y sólo profesionales conocen las mejores técnicas a aplicar en cada caso. A menudo usarán para tal fin un tanque ultrasónico. Este tanque ultrasónico, mediante ondas ultrasónicas agita el agua mezclada con jabón en el que están inmersas las monedas. En Estados Unidos existe una empresa especializada en restaurar monedas llamada NCS

Un cordial saludo ;)
En línea
"Cada uno de los movimientos de todos los individuos se realizan por tres únicas razones: por honor, por dinero o por amor."