Se estima que fueron unos 15.000 los españoles que participaron en la guerra provenientes de todas las regiones, si bien entre estos destacaban por su número los catalanes y aragoneses. Muchos de ellos formaron parte del Regimiento de Marcha de la Legión Extranjera francesa, que figuró como as de ases de los regimientos franceses.
En España existió durante la Guerra el Patronato de Voluntarios Españoles, que, entre otras cosas, editó diversas obras, como Los españoles en la Guerra de 1914-1918 (1920). Al frente del patronato figuró el Duque de Alba. La valiosa participación de estos voluntarios fué simbólica en la gigantesca contienda, pero provocó muchos gestos de simpatía en la opinión pública francesa. Tras el final de la guerra, muchos de aquellos voluntarios se quedaron en Francia.
Algunos voluntarios catalanes, luchando por Francia creyeron que luchaban también por Cataluña, por su autonomía o por su independencia.
La Unió Catalanista creó en febrero de 1916 el llamado "Comité de Germanor amb els Voluntaris Catalans" (“Comité de Hermandad con los Voluntarios Catalanes”) presidido por Joan Solé y Pla, que disponía en París y Perpiñán de dos centros donde los soldados catalanes recibían ayuda y podían quedarse normalmente cuando disfrutaban de permiso o estaban convalecientes.
Los autonomistas catalanes y sus simpatizantes del otros lado de la frontera intentaron utilizar al final de la guerra esta contribución, lo que determinó fricciones entre los dos países en los años 1918-1923. Sin embargo, las potencias aliadas jamás intercedieron por los intereses del independentismo catalán.
El Comité de Hermandad con los Voluntarios Catalanes
(Texto)
"Durante la primera guerra mundial se crea el “Comitè de Germanor amb els Voluntaris Catalans”, donde son miles los jóvenes nacionalistas catalanes que se alistan como voluntarios, con el ejército Francés, contra el imperialismo germánico y hacen suyos los deseos de libertad de muchas naciones europeas. En las comarcas catalanas del norte, la guerra, reforzó el patriotismo francés de muchos catalanes y este patriotismo se mitificó en la figura del mariscal Joffre. José Joffre fue un Rosellonés, hijo de payeses que llegó a tener un alto grado dentro del ejército francés, tuvo muchos éxitos durante la primera guerra mundial, su vuelta a Perpiñán en el año 1919 fue saludada por una importante delegación de dirigentes catalanistas del principado. También la guerra supuso la contadicción de ver como miles de catalanes, morían en las trincheras europeas defendiendo la bandera francesa que los estaba tiranizando. La guerra también sirvió para integrar sicológicamente las tierras catalanas del norte a Francia."
Anverso y reverso de la medalla del El Comité de Hermandad con los Voluntarios Catalanes
Gran Guerra y catalanismo.
(texto)
"El año 1916 explota en Irlanda el alzamiento de Pascua. Esta revuelta y su espíritu marca a más de un catalán que comienza a ver claro sus ideales separatistas. El mismo año fue constituida la entidad “Nuestra Lengua” que tenía representantes en todas las tierras catalanas.
En Mallorca se fundó en el año 1917 el Centro Regionalista, de ideología nacionalista, por Guillem Forteza. Aspiraba a la autonomía regional dentro de cada nación y a la federación de naciones soberanas formando un estado ibérico.
En 1918 aparece el semanario Estado Catalán. Sus firmantes ya afirmaban que a cada nación le correspondía un estado independiente; afirmaban que Cataluña era una nación, y defendían una acción apolítica. También ese año Francesc Macià dice: “Con la autonomía no hay bastante. Cataluña tiene que estar representada en la conferencia de paz. Necesita la independencia”. Hasta en el campo sindical, Salvador Seguí decía: “Nosotros los trabajadores, con una Cataluña independiente no perderíamos nada; al contrario, ganaríamos mucho.”
Una vez finalizada la primera guerra mundial, muchos pueblos colonizados, conscientes de su participación en la guerra, esperaban una solución a su situación. Sus deseos de independencia.eran animados por el presidente Wilson de los EUA, a favor de la autodeterminación. Estas ideas, junto con la constitución de nuevos estados independientes y también con la fuerte oposición del gobierno español de conceder más autonomía, radicalizó amplios sectores del catalanismo."
El poeta catalanista Àngel Guimerà, que escribió la poesía "Pels voluntaris catalans aliats, morts a França"
"Oh terra, en lo teu sí dolça dormida..."
Visión catalanista de la guerra:
(texto)
"En el Madrid político ha sido siempre axioma para combatir los movimientos regionalistas que la unidad a través de la uniformidad refuerza a los pueblos y que, en cambio, la unidad por federación los debilita. Esto podía ser sostenido con alguna apariencia de sinceridad antes de la guerra actual; hoy no.
Porque, sea cual fuere el juicio sobre causas de desarrollo y probable desenlace de la guerra actual, nadie podrá dejar de ver en la acción de los Imperios Centrales el caso de unidad, de coordinación, de aprovechamiento de todas las energías, más formidable y maravilloso que la historia haya registrado hasta la fecha. Entre Alemania, Austria y Hungría suman más parlamento, más asambleas legislativas que todos los demás estados de Europa juntos; tantos regímenes jurídicos civiles y administrativos como grandes provincias; casi tantas lenguas; oficiales como lenguas habladas dentro de sus fronteras.
Esta guerra es el triunfo del valor unificador, cohesionante del nacionalismo y la autonomía. Esas colonias inglesas, grandes como Imperios, libres como Estados independientes, que cuando nosotros; las citábamos para basar reivindicaciones autónomas en favor de las; colonias españolas, eran motejadas en Madrid de pueblos separados y separatistas, esas colonias aportan hoy en esfuerzo heroico ai la metrópoli, a Inglaterra, tantos ejércitos y barcos y millones comoi España, por haberse resistido a conceder la autonomía, tuvo que invertir y gastar en perder las suyas."
Barcelona, marzo de 1916. Ramón de Abadal, marqués de Ale-lla, Federico Rahola, Luis Sedó, Leoncio Soler y March, Senadores; del Reino; José Beltrán y Musitu, Eusebio Bertrand y Serra, Francisco de A. Cambó, marqués de Camps, Manuel Farguell y de Magaro-la, Luis Ferrer-Vidal y de Soler, Juan Garriga Massó, Buenaventura María Plaja, Pedro Rahola, Alberto Rusiñol, Juan Ventosa y Calvell,, Narciso Verdaguer y Callis, Diputados a Cortes, (Per Catalunya i la «Espanya gran», «La Veu de Catalunya» (13, marzo, 1916.)