¿Y si Franco hubiese sido secuerstado?, no es mera conjetura:
El frente de Madrid está en calma. Franco decide visitar el puesto de mando de Várela, en Escalona (Toledo). El capitán Haya y su avión Douglas están volando para aprovisionar el santuario de la Virgen de la Cabeza. Franco toma el único avión disponible en Salamanca. El piloto pregunta si regresarán antes de que anochezca; ahora los días son cortos y él no se siente muy ducho en navegación nocturna.
Después de almorzar, Franco se distiende en charla de sobremesa con Varela. El asistente de Franco, su primo, el coronel Franco Salgado, consulta nervioso el reloj. Se les está haciendo tarde para regresar. Se lo advierte respetuosamente a Franco, pero él sigue enfrascado en la conversación. Cuando levantan los manteles son las cinco de la tarde.
Despegan. Ya en el aire comienza a anochecer. Franco va a la cabina y le ordena al segundo piloto que le ceda el puesto. Se sienta junto al piloto y le va indicando por dónde tiene que ir:
- Un poco más a la izquierda. Ahora elévese, eso de enfrente es Gredos.
El segundo piloto, sentado detrás con el primo de Franco y con el asistente Eusebio Torres Liarte, se muestra muy nervioso.
- ¿Vé usted aquel resplandor en el horizonte? -indica Franco al piloto-. Eso es el sol poniente. Manténgase recto hacía allá y llegaremos a Salamanca, que está exactamente en dirección oeste.
Una hora después el aeroplano aterriza sin novedad en el aeródromo de San Fernando.
A la mañana siguiente, el segundo piloto al que había sustituido Franco en la cabina despega con el mismo avión para un vuelo de prácticas y aterriza en el aeródromo republicano de Alcalá de Henares. Se ha pasado a los republicanos.
Entoncés comprenden su nerviosismo de la víspera. Aprovechando la incompetencia del piloto principal en vuelos norturnos había planeado hacerse cargo del aparato y aterrizar en un aeródromo de la República con Franco a bordo.
Fuente: Foro de la Guerra Civil