Ahora que ha ganado, toca ponerlo a caldo

En este blog sobre Politica y tias Güenas, hacen un repaso a su biografia y sus azañas. Muy interesante
Radiografa-obama-insiderSeñoras y señores, el Presidente de los Estados Unidos, Barack Hussein Obama.
En primer lugar debemos hacer una pequeña radiografía de la ideología obamita. Y el resultado es que Obama es un socialista. Por mucho que desde el PP se diga que Obama está a la derecha del PP, o que un popular diga que el PSOE pretende hacer creer que Obama es de izquierdas para adueñarse de los símbolos (¡como si Obama fuera el símbolo de algo bueno!), el ganador de las elecciones es un izquierdista de tomo y lomo, como lo clasificó el National Journal (“el senador más izquierdista de la historia”). Barack Obama es un negro hijo de gente con estudios, que estudió en colegios privados, elitistas, y con una vida muy alejada de la clase media.
Sus amistades y compañías sí podrían ser clasificadas como típicas de gente de clase baja, ya que ahí están el radical racista del “God damn América” Jeremiah Wright y el terrorista Bill Ayers, además de Rashid Khalidi, el activista de la Palestine Liberation Organization (organización terrorista). Barack Hussein Obama tiene como sus dos primeros modelos de político a Frank Davis (militante del Partido Comunista americano) y Alice Palmer (que curiosamente hizo campaña por Hillary Clinton, y que visitó la URSS un año antes de la caída del Muro de Berlín diciendo tras la visita que el futuro de la URSS estaba segurado).
Barack Hussein Obama es como un Robin Hood, que piensa robar a unos para dárselo a otros bajo el eufemismo de la “redistribución de la riqueza” (recuerden como lo explicaba con Joe “El Fontanero”). Se ha presentado como un defensor de los pobres, pero su vida dista mucho de ser la vida de la clase media, y apoya todas las iniciativas que aumentan el gasto, cuando la clase media controla mucho el dinero que gasta. Barack Obama es, además, un hombre sin experiencia. A diferencia de su rival, John McCain (y de Sarah Palin), Obama nunca ha dirigido nada, nunca ha tomado una decisión política comprometida, y no se le conocen libros donde exponga su visión política con argumentos. Los libros biográficos de Obama no hacen más que apoyar a Obama como a una estrella del cine o de la música, pero nunca queda claro cuál es la opinión del nuevo Presidente, por lo que debemos guiarnos por sus declaraciones.
Óscar Elía dice que Obama ha sido un maestro en reinventarse a sí mismo durante la campaña. Es cierto, Obama es en ese aspecto como Madonna. En Israel decía una cosa, en Chicago otra, hoy habla en este sentido, ayer hablaba en otro. A Obama le hemos oído decir que iba a subir los impuestos para poder financiar todas esas prestaciones sociales que iba a poner en marcha, y luego decir que iba a bajar impuestos al 90% de los americanos (algo imposible). No sabemos quién es Obama porque sus declaraciones son ambiguas y contradictorias entre sí.
Barack Obama propuso hace tiempo un plan para Irak que, de haberse cumplido, hoy no habría ningún soldado americano allí. Todo lo que no sea sacar a todos los militares estadounidense un día después de tomar posesión del cargo será mentir, traicionarse a sí mismo y actuar en la misma línea de Zapatero (que no esperó a la resolución de la ONU como había prometido porque sabía que esa resolución iba a aparecer dentro de el plazo que él había concedido y que por lo tanto no podría llevar a cabo la retirada salvando un honor que al final perdió de igual modo).
Recordemos que Barack Obama viene de Chicago, Illinois. Otro hombre admirado por Obama fue Saul Alingsky, un radical de los años 40 que colaboró con Al Capone, estudió la mafia y que concluyó que los métodos mafiosos podían ser útiles para la organización comunitaria. Muchos se preguntan si a Richard Nixon le robaron la Presidencia en las elecciones de 1960 contra John Fitzgerald Kennedy, y probablemente sea así, ya que parece que las relaciones de JFK con la mafia eran bastante buenas, algo que podría haber influido en los resultados de Illinois en aquellas elecciones. Para quien no sepa la historia, Nixon ganó en todos los condados de Illinois menos en nueve (véanlo en la imagen, el azul es de Richard Nixon). Uno de ellos, Cook County, el condado de Chicago (el solitario de arriba a la derecha en la imagen), donde Kennedy ganó por 450.000 votos. Y Chicago era la zona de influencia de Al Capone. ¿A quién apoyó la familia Kennedy? A Barack Obama. Pruebas concluyentes no hay ninguna, no podemos decir que Kennedy ganara gracias a la mafia, pero sí está permitido pensar mal, y yo lo hago. De la misma manera, pienso mal de las relaciones de Obama, ya que con los ejemplos Wright, Ayers y Khalidi (más la admiración por Alingsky) cualquier cosa sería posible.
La cuestión del racismo. Estados Unidos es un país racista. Hasta el día 4 muchos lo decían, pero ahora se ha confirmado, si bien no en la manera en que muchos lo pensaban. De los resultados electorales podemos extraer que los negros son racistas y los blancos no: los blancos han sido capaces de votar a un candidato negro, Barack Obama, pero los negros han sido incapaces de votar a un candidato blanco, sino que se han decantado por el “Brother Barack” –como muy bien describió César Vidal-. Quiero disculparme ante Thomas Sowell o Larry Elder, negros que apoyaban a McCain, porque ellos no contribuyen a esa conclusión, sino que son la excepción que confirma la regla. Extiendo la disculpa a ese 5% de negros que votaron a una persona por las ideas y no por el color de su piel. Como decía Bob Marley: habrá guerra mientras el color de la piel de un hombre sea más importante que el color de sus ojos. Pues aquí lo tienen, los negros han encendido una llama peligrosa con sus mecheros alimentados por e gas Obama (él fue quien hizo que este racismo surgiera al llevarse bien con Jeremiah Wright y al usar un color de piel a lo largo de toda la campaña), y si lo que cantaba Bob Marley se cumple, los negros habrán provocado la continuación de una guerra que los blancos habían cerrado. Otra consecuencia de que Barack Obama haya llegado a la presidencia de los Estados Unidos y de que los blancos hayan votado a un negro es que ya no son necesarias las leyes de discriminación positiva hacia los negros. Esas leyes deben ser derogadas inmediatamente, y si quisiéramos ser más consecuentes que justos –porque para mí discriminar positivamente es tan injusto como discriminar “negativamente”- deberíamos elaborar leyes de discriminación positiva hacia los blancos.
Las perspectivas de cambio de Obama son negativas. Que la nación americana es una nación solo, que es una gran nación y que es una nación libre parece que no va a cambiar, porque Obama así lo ha hecho pensar tras su primer discurso –si bien ha habido momentos donde su racismo sí lo ha puesto en cuestión de forma indirecta-, aunque habrá que ver qué hace, si lo que dice ahora o lo que dijo antes. Sin embargo, hay cosas que como socialista, Obama va a cambiar, y lógicamente, para peor (no se espera otra cosa de la izquierda). La verdad es que los mayores beneficiados del triunfo de Barack Obama con los países enemigos del mundo libre, porque Obama no significa “peace” –paz-, sino “surrender” –rendición-.
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