Aliados y Eje, como nos dice la historia, son dos términos contradictorios.

En primer lugar, tened en cuenta que Alemania se creía el centro del mundo, por lo que los demás eran simples comparsas.
Con Japón hubo una colaboración mínima (de hecho, se putearon lo que pudieron). Si Japón hubiese atacado el este de Rusia se hubiese acabado la guerra en cuatro días, ya que Rusia no podía haber soportado dos frentes ni de lejos y más con dos ejércitos como el japonés y alemán. Japón prefirió ir a lo suyo, que era expandir su imperio en el este y evitar el aislamiento aliado que cooperar con Alemania para acabar la guerra lo antes posible.
Italia eran una pandilla de amigos que ni querían luchar ni iba con ellos la cosa. Su aportación en la guerra mundial no deja de ser testimonial, a excepción, tal vez, de alguna división agregada al Áfrika Korps.
Finlandia se limitó a recuperar su territorio, y Rumanía más o menos también. Tampoco es que la maquinaria alemana se podía permitir el lujo de crear armamento para todos.
No hay un objetivo común, ya que el eje luchó cada uno por sus propios intereses. No luchaban, tal y como hacían los aliados, por recuperar su status quo o sus territorios, sino por ver que podían rascar, por lo que, a excepción de Alemania, que había una ideología detrás, el resto se derrumbo enseguida cuando las cosas no fueron de cara (bueno, con Italia ni eso)
Tal vez, si Alemania hubiera tumbado a Rusia en 1941, EE.UU. hubiera llegado a algún tipo de pacto de no agresión con Alemania y las cosas no hubieran llegado a mucho más, pero en 1942 y con la entrada en guerra, ya era cuestión de tiempo que pasara lo que al final pasó.