Se da la paradoja de que la entrada de los nazis en Rusia hizo que Stalin dejara de matar "un poco" a su gente para lanzarla contra el alemán,
Alemania y Rusia históricamente han ido muy de la mano,se han entendido muy bien ,de hecho en la aventura de Polonia eran socios a repartir,ya en el tratado de Rapallo,Una cláusula secreta permitió a Alemania entrenar a sus tropas en el territorio soviético y construir en Rusia las armas prohibidas por el Tratado de Versalles. De hecho, la Reichswehr alemana se hallaba limitada en la posesión de armas modernas como tanques y cañones de largo alcance, no podía poseer aviación de combate ni un número de efectivos mayor a los 100 000 hombres. No obstante, al quedar Rusia excluida de los acuerdos de Versalles, el Ejército Rojo se había desarrollado sin más limitaciones que las impuestas por su aislamiento tecnológico.
No obstante, el Tratado de Rapallo permitió al gobierno alemán enviar misiones militares de la Reichswehr a la URSS y aprovechar así las prácticas del Ejército Rojo con tanques y aviación, llegando al extremo que la Reichswehr inclusive poseía un aeródromo de entrenamiento propio en la localidad soviética de Lípetsk. Por su parte, el Ejército Rojo se beneficiaba de los conocimientos tecnológicos alemanes, tanto de los desarrollados por los propios veteranos de la Reichswehr como de los obtenidos por Alemania en sus contactos con el resto de Europa, manteniéndose actualizado en cuanto a avances bélicos.,
Otra pincelada histórica:
El viaje de Lenin a la capital rusa desde su exilio en Suiza fue una maniobra organizada por Berlín, que hacía tiempo había llegado al convencimiento de que una forma de ganar la guerra era desestabilizar a sus oponentes, para lo que venían apoyando, sin mucho éxito, los movimientos independentistas en Irlanda, India, Egipto y Marruecos. Pero en Rusia la situación sería diferente.
Lenin y sus acompañantes (una treintena de personas, incluida su esposa) partieron de Zúrich hacia Berlín por ferrocarril y, posteriormente, hasta Sassnitz, en la costa báltica; allí se embarcaron en un ferry hasta Malmö, desde donde se trasladaron a Estocolmo. Los permisos para entrar en Suecia fueron fácilmente conseguidos por diplomáticos alemanes. Pocos días más tarde, el grupo reemprende el viaje, llegando el 16 de abril a la estación de Petrogrado, tomada por una multitud, donde les esperaba una guardia de honor y una banda de música que entonó los acordes de La Marsellesa (que, en aquel momento, era también el himno de los socialistas rusos).
Y como todos sabemos la entrada de los nazis como Pedro por su casa en Rusia,fue consecuencia del camarada,
La “Gran Purga” no sólo fue considerada como uno de los episodios más oscuros del estalinismo, sino también porque la Unión Soviética fue depurada en todos los campos académicos, ya fuese el científico, industrial o militar, aniquilando gente valiosa y muy capacitada con los conocimientos necesarios para el desarrollo de la nación. Sin duda alguna, esta persecución con la que Iósif Stalin se perpetuó en el poder, supuso un absoluto retraso para el país que muy pronto lo pagaría caro en la Segunda Guerra Mundial, especialmente tras la liquidación de la mayor parte de los cuadros cualificados del Ejército Rojo como el mariscal Mihail Tujachevsky. De hecho, las trágicas derrotas de la “Operación Barbarroja” en 1941 contra la Alemania Nacionalsocialista que a punto estuvieron de hacer colapsar al sistema comunista, fueron una de las nefastas consecuencias de la “Gran Purga”.
Depuración del Ejército Rojo
El Ejército Rojo fue una de los instituciones más afectadas por la “Gran Purga” porque temiendo Stalin un golpe de Estado de los militares contra su persona, rápidamente ordenó intervenir a las escuadras del NKVD. La excusa fue un elaborado informe que previamente el Kremlin había falseado acerca de una conspiración del mariscal Mihail Tujachevsky y otros oficiales del cuerpo general para derrocarle.
Tres mariscales del Ejército Rojo, Mihail Tujachevsky, Aleksandr Yegorov y Vassili Blücher, fueron arrestados y ejecutados en la sede de la NKVD de la Calle Dzerzhinsky de Moscú. De entre ellos, quizá Mihail Tujachevsky fuese el caso más polémico por ser considerado un héroe de guerra tanto de la Primera Guerra Mundial como de la Guerra Civil Rusa y el más brillante militar de la Unión Soviética capaz de superar las antiguas doctrinas militares derivadas de la Gran Guerra en favor del uso del carro de combate en profundidad. Sin duda alguna, su muerte supuso un retroceso para las fuerzas armadas en todos los sentidos, siendo Stalin tan cruel hacia él que ordenó también asesinar a su esposa, madre, dos hermanos y una hermana, además de deportar a sus dos ex-mujeres con las que se había divorciado a un campo de concentración de los Urales y Ribinsk respectivamente. Únicamente una hija y tres hermanas se salvaron, aunque una de ellas quedó tan afectada psicológicamente por lo sucedido que se suicidó ahorcándose.
Respecto al resto de los cuadros del Ejército Rojo fueron ejecutados 213 generales y de los mandos de la Marina Roja un total de 8 almirantes. También se asesinó a 41 comisarios adscritos a las fuerzas armadas y se fusiló a 30.020 oficiales y suboficiales desde comandantes a sargentos. Tal fue la depuración sistemática en la URSS, que el pintor Sergei Vasilievich Gerasimov tuvo que borrar a toda prisa el rostro de varios altos cargos militares recién eliminados en un cuadro de la Exposición Universal de París para no levantar las sospechas de los países occidentales.
Depuración de Mandos:
3 / 5 mariscales.
13 / 15 generales de ejército.
8 / 9 almirantes.
50 / 57 generales de cuerpo de ejército.
150 / 186 generales de división.
221 / 397 generales de brigada.
16 / 16 comisarios de ejército.
25 / 28 comisarios de cuerpo de ejército.
11 / 11 vicecomisarios de ejército.
75 / 80 miembros del Soviet Supremo Militar.