Mujeres en pie de guerra
La sargento Natalia Sancho no se lo piensa dos veces y salta ágilmente del blindado para reconocer la carretera. Es la única mujer de su pelotón, la más menuda y la que tiene una apariencia más frágil. Sin embargo, es ella quien sale del blindado una y otra vez a hacer "un cinco, veinticinco", como ella dice. O sea, a supervisar el terreno a cinco metros de distancia del blindado primero, y después a veinticinco. Hace ese ejercicio cada vez que detectan algo sospechoso en la carretera o pasan por alguna zona donde anteriormente ya encontraron un artefacto explosivo. Los talibán suelen colocar esos artilugios en lugares donde ya los han escondido antes
A diferencia de los ejércitos estadounidense y británico que prohíben a las mujeres formar parte del cuerpo de infantería y de pequeños equipos de combate que tengan que enfrentarse cara a cara con el enemigo, el español no pone restricciones a las mujeres. Ellas, igual que los hombres, pueden formar parte de unidades de combate y ser enviadas a cualquier destino. En Badghis, la provincia del noroeste de Afganistán donde se encuentran destacadas el grueso de las tropas españolas, hay mujeres militares en puestos avanzados de combate o encargadas de responsabilidades que en otros países un hombre ocuparía. La sargento Sancho, de 35 años, es la responsable de su pelotón, a pesar de que el resto de soldados que lo conforman son hombres y todos le sacan casi medio cuerpo de alto.
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http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/06/espana/1333717960.html