Para hablar de un tema, contar una historia,... te tiene que gustar, y eso se transmite a la gente, el público escucha más agusto porque el narrador lo está viviendo y disfrutando, y eso se transmite, no sería igual si la charla fuese sobre una charca de patos, se ve que controlas el tema, fechas, lo que dices y por qué. Disfrutas con lo que haces y eso se nota en la soltura. Dominas el tema y eso te da seguridad ante cualquier pregunta o imprevisto.
Saludos