El caso más interesante de una deserción fue cuando un Mig de última generación Soviético en plena guerra Fría cruzó el estrecho de Japón y aterrizó. Los americanos lo desarmaron y se lo llevaron para estudiarlo.
El 6 de septiembre de 1976, el entonces teniente Víktor Ivanovich Belenko, piloto de un MiG-25 Foxbat del 513 Regimiento de Caza del Comando de Defensa Aérea Soviética, emplazado en la base de Sakharovka en Siberia, desertó con su avión hasta el aeropuerto de Hakodate al norte del Japón (en la isla de Hokkaido). Para entonces fue la primera vez que Occidente, podía ver de cerca este avanzado caza e interceptor, al cual temieron durante muchos años y consideraban el mejor interceptor en el mundo.
El avión fue cuidadosamente desarmado y detalladamente inspeccionado, por autoridades estadounidenses y niponas. Al teniente Belenko posteriormente se le dio asilo en los Estados Unidos pero tuvo que soportar cinco meses de preguntas e interrogatorios. El caza fue analizado por la División de Tecnología Extranjera de la USAF en Dayton (en el estado de Ohio) y los resultados obtenidos, tras el exhaustivo análisis al que fue sometido durante meses, fueron realmente sorprendentes.
Este ejemplar, de avión caza de gran tamaño y capacidad de combate, había sido fabricado en febrero de 1976, por lo cuál, Occidente contaba con un modelo actualizado para entonces. Estaba construido a base de aleaciones de acero y se hizo poco uso del titanio, siendo éste de mayor presencia en las áreas que debían soportar más calor durante los vuelos supersónicos.
El fuselaje y las alas del avión fueron soldadas a mano, y las cabezas de los remaches no eran expuestos en las áreas de mayor arrastre aerodinámico. Con respecto a la cabina, se determinó que la visión delantera del piloto era muy deficiente. Todo esto, más los sistemas internos, daban al avión un peso total de 29.180 kg, por lo que los diseñadores soviéticos, se vieron obligados a eliminar un sistema de eyección del piloto.
Sobre la amenaza que suponía el Foxbat para el Lockheed Blackbird SR-71, el Teniente Belenko calmó a los estadounidenses, alegando que los MiG-25 no podían interceptar a los SR-71 por varias razones: éste vuela demasiado alto y demasiado rápido, y el MiG-25 no podía alcanzarlo o interceptarlo durante tanto tiempo de vuelo. A los misiles les falta velocidad para alcanzar a los SR-71 y, en caso de lanzar un misil guiado por calor, su sistema de guía era incapaz de ajustarse a la alta velocidad de los SR-71, situación que provocó el posterior diseño del más avanzado MiG-31 (el cual, no obstante, sería un derivado directo del MiG-25).
Examen occidental de su avión
Belenko llevaba consigo el manual del piloto del MiG-25 Foxbat (según el código usado por la OTAN para ese avión), cuya traducción al inglés sirvió de gran ayuda para los ingenieros aeronáuticos y pilotos estadounidenses que evaluaron y probaron las prestaciones de la aeronave. Sin embargo, el gobierno japonés tan sólo les permitió a los norteamericanos realizar pruebas en tierra respecto al funcionamiento de sus dos motores y de su radar de a bordo. El MiG-25 fue desarmado o desensamblado, examinado minuciosamente y, casi 70 días después (a mediados de noviembre de 1976), embarcado de regreso a la Unión Soviética en múltiples cajas o contenedores.
Esta fue la primera vez en la que expertos occidentales en aviones militares tuvieron la oportunidad de observar en detalle este modelo de aeronave, uno de los más avanzados producidos en la Unión Soviética en aquel entonces, revelándose a sus ojos varios de sus secretos. Como resultado de los exámenes a los que fue sometido el MiG-25 de Belenko , se determinó que había sido rápidamente ensamblado alrededor de sus dos gigantescos motores turbojet Tumansky R-15 .
También usaba la para entonces ya relativamente anticuada tecnología de tubos de vacío o válvulas termoiónicas, en lugar de los más recientes circuitos electrónicos de estado sólido. Se sacaron conclusiones apresuradas usando modelos occidentales de apreciación .
El 12 de noviembre de 1976, 67 días después de la deserción del teniente Víktor Belenko en su MiG-25 al Japón, éste fue devuelto a la entonces Unión Soviética en partes desarmadas.

El Mig 25 de Belenko.




Y Belenko en su pais de adopción.
