Aunque no resulta ser un tema de coleccionismo de militaria al que preste una atención “específica o especial” pero, a colación de los últimos rombos posteados por “Julian40” y apostillando el oportuno comentario para ellos hecho por “ipeco38”, quisiera hacerme eco –porque entiendo podría resultar de general interés- de la siguiente observación:
Mirad estos dos "curiosos" rombos de Infantería


Curioso rombo con las armas al contrario. Menudo ojo has tenido para detectarlo.
En principio y siempre
TEORICAMENTE, los emblemas y distintivos llevados (o portados) sobre la uniformidad, en concreto, los situados (normalmente) en los cuellos o solapas de las guerreras, y por tanto, formando pareja,
DEBERIAN GUARDAR o
DEBERIAN DE HABER GUARDADO una correspondencia de visual simetría de posicionamiento, un detalle de tipo “estético” al que normalmente no se le suele atribuir mayor importancia…pero que la tiene, y a la que en otros ejércitos del mundo, como por ejemplo los Reales británico y australiano, es siempre observada incluso hasta con cierto escrúpulo; circunstancia a la que en el Ejército español –en general- no se le ha llegado a prestar mayor atención…aunque no siempre llegó a ser así.
Distintivos de cuello correspondientes al Arma de Infantería (para simétrico posicionamiento a la izquierda y derecha,respetivamente) en modelo y aspecto tal y como fueron llevados tras la finalización de la Guerra Civil hasta el año de 1.943En el periodo que fue desde el final de la contienda civil hasta la promulgación –cuatro años después- del primer gran Reglamento de Uniformidad (el famoso RUET-43), los emblemas y distintivos de determinadas Armas, Cuerpos y Servicios, compuestos (o formados) en su diseño con la participación de distintos elementos entrelazados o superpuestos, como pudieran ser los emblemas del Arma de Infantería o del Cuerpo Jurídico, y cuyo posicionamiento sobre la uniformidad no guardaba –estéticamente- una correcta simetría, determinados fabricantes de este tipo de elementos de uso militar, fueron lo suficientemente “observadores” como para hacer guardar en los cuellos o solapas (y dependiendo del posicionamiento o colocación de los mismos ,fuesen en el lado izquierdo o derecho de la guerrera) una correcta simetría estética entre las dos piezas que determinaban el Arma, Cuerpo o Servicio a los que pertenecía el individuo ostentador de los mismos (véase foto adjunta) si bien, por algún motivo o razón a los que personalmente no alcanzo a conocer, tras la implantación y desarrollo del RUET-43,y con él, la determinación de que todos los emblemas y distintivos pertenecientes a las cuatro grandes Armas combatientes del Ejército de Tierra español, así como de los diferentes Cuerpos y Servicios que lo componen, fuesen colocados en el interior de un soporte portaemblemas en forma romboidal, la posibilidad de que los motivos interiores mostrados en los susodichos soportes más conocidos como “escudos de losange” guardasen entre si visual simetría, fuese aún más remota, por ello, el rombo mostrado por “Julian40” tiene (y mucho) un gran valor añadido, precisamente por no ser nada habitual,al guardar simetría con -lógicamente- el otro rombo con el que formaba la pareja.
En esta imagen puede verse una pareja de rombos, pertenecientes a la Academia General Básica de Suboficiales AGBS (la conocida Minerva -diosa de la sabiduría,ciencias,artes y técnicas de la guerra- sobrepuesta por encima de la espada de Santiago,Santo Patrón y salvaguarda espiritual de España como Nación a la que se defiende) tal y como TEORICAMENTE deberían de haber existido y usado;ambas piezas,guardando entre si un concondarte posicionamiento de simetría.En el año de 1.986 ,fueron suprimidos los soportes romboidales portaemblemas, con lo cual, los emblemas de las Armas, Cuerpos y Servicios del Ejército de Tierra español llevados en cuellos o solapas, volvieron a adquirir un aspecto estético “muy similar” a como fueron llevados –precisamente- tras la finalización de la guerra civil, es decir, directamente colocados en cuellos y solapas, eventualidad que bien podría haberse aprovechado en su momento para finalmente determinar conceder a estos elementos de la uniformidad, un correcto posicionamiento visual estético basado en la mutua simetría pero…lamentablemente no fue así

Un cordial y afectuoso saludo.
Don Diego de Rojas y Pastrana