Curioso,muy curioso,las imágenes del final del video son geniales.
Sobre el Wilhem Gustloff tengo un libro que narra su tragedia,así como un video (VHS) de más de dos horas en las cuales narra su historia y el trágico final,entrevistando a varios supervivientes.
El hundimiento del transatlántico alemán Wilhelm Gustloff es considerada la mayor de las tragedias navales de todos los tiempos, a la que siguen el del Cap Arcona y del Goya, los tres ocurridos en el mismo escenario.2 Fue provocado por un submarino de la armada soviética en el contexto de la Operación Aníbal, durante la Segunda Guerra Mundial. El barco, un antiguo buque de recreo, había sido reconvertido en un buque militar de transporte y se encontraba evacuando en esos momentos a 1.656 militares y 8.956 civiles. El resultado de su hundimiento fue la muerte de 9.343 hombres, mujeres y niños.3
Su hundimiento se produjo mediante torpedos, que fueron lanzados contra la embarcación el 30 de enero de 1945. A bordo del buque se encontraban más de 10.000 personas, en su mayoría mujeres y niños, pero también había heridos, participantes de las batallas contra el Ejército Rojo. Igualmente se hallaban a bordo aproximadamente mil cadetes de la marina, que habían acabado su adiestramiento para combatir en los submarinos alemanes y se debían incorporar al servicio lo antes posible.
A las 12:30 de la tarde del 30 de enero de 1945, el Gustloff soltó amarras mientras cuatro remolcadores lo sacaban a la rada. Zarpó de la bahía de Gotenhafen en un día con muy mal tiempo, precedido por un dragaminas, con una curiosa estructura de mando. Como transporte de civiles estaba bajo el comando del capitán de la marina mercante Friedrich Petersen y como transporte militar asignado a la 2. Unterseeboots-Lehrdivision tenía como comandante al capitán Wilhelm Zahn. Nevaba con vientos fuertes y la temperatura era de 10° C bajo cero. El mar se encontraba medio congelado y cualquier persona que cayera al agua no podría sobrevivir. El Gustloff comenzó la navegación sin escolta contra los ataques submarinos o de aviación. Ante los ataques aéreos el buque tenía la protección del clima y unas pocas ametralladoras antiaéreas, pero ante los submarinos estaba indefenso. Pronto la oscuridad invernal envolvió al buque y la gente con varios días sin comer ni dormir, cayó presa del mareo. La cubierta estaba congelada.
Se produjo una discusión entre los diversos capitanes del buque, pues el capitán civil (más veterano) era partidario de navegar por aguas profundas, buscando la protección de los convoyes alemanes, mientras el militar prefería viajar cerca de la costa. Al final se impuso la veteranía del capitán civil, y el Gustloff avanzó con las luces apagadas en busca de un convoy de dragaminas situado más al norte. Cuando se aproximaban al mismo, encendieron las luces de posición en medio de la noche, bajo condiciones de mala visibilidad, para evitar una colisión. Ese fue el momento en que fue avistado por el submarino soviético S-13, que patrullaba aquellas aguas con la misión de impedir las operaciones navales alemanas en torno a Prusia Oriental. No ha quedado establecido que el capitán atacante viera, en la noche invernal báltica, mucho más que estas luces de posición delatando a un buque de gran porte.
A las 21:08 del 30 de enero de 1945, el Wilhelm Gustloff navegaba entre la Bahía de Danzig y la isla danesa de Bornholm, casi a la altura de Stolpmünde en Pomerania, cuando fue atacado por este submarino S-13, comandado por Alexander Marinesko. El S-13 era un submarino diseñado en Alemania y construido en Holanda cuando estaba en vigencia el Tratado de Versalles, que le prohibía a Alemania poseer una flota submarina. El astillero donde se construyó el S-13 fue una empresa mixta con intereses alemanes procedentes del Krupp Germania-Werft de Kiel asociado con la Deutsche Schiff und Maschinenbau AG de Bremen y la Kriegsmarine. Los gobiernos alemán y soviético negociaron la venta y traspaso de la nave, que desde entonces formó parte de la flota soviética del Báltico.
Esa noche de enero de 1945, Marinesko disparó tres torpedos contra el Wilhelm Gustloff sin que el buque de guerra que lo escoltaba pudiera evitarlo. El transporte acusó los impactos, escoró rápidamente a estribor recuperando la verticalidad poco después, pero finalmente volvió a escorar hacia babor. El testigo del hecho, Oberbootsmannsmatt Karl Hoffman, relató que el primer torpedo hizo blanco en la proa debajo de la línea de flotación, el segundo en la sección media a la altura de la piscina, matando a casi todas las auxiliares de marina, y el tercero a mitad del buque por delante de la sala de máquinas. En pocos minutos el castillo de proa se encontraba casi bajo las aguas. El Gustloff se hundió en menos de 50 minutos, llevándose hasta el fondo del Báltico a 9.343 hombres, mujeres y niños; 1.239 personas pudieron ser rescatadas con vida por buques alemanes que se encontraban en las cercanías en misiones de evacuación o escolta. El mar estaba cubierto de cadáveres con salvavidas. El torpedero T-36 rescató a 564 personas, el torpedero Löwe a 472, el dragaminas M 387 a 98, el M 375 a 43, el M 341 a 37, el Göttingen a 28, el Torpedofangboot TF 19 salvó a 7, el carguero Gotland a 2 personas y el Vorpostenboot 1703 rescató a un bebé de sólo un año de edad.
Karl Hoffman sufriendo hipotermia fue rescatado por el torpedero T-36, cuya tripulación lo reanimó con masajes y té caliente. El T-36 formaba parte del escuadrón de escolta del crucero pesado Admiral Hipper, que también llevaba refugiados. El propio T-36 sorteó dos nuevos torpedos escapando a toda velocidad. A las 2 de la tarde del 31 de enero de 1945, el T-36 llegó a Sassnitz.
De Alemania Oriental y Polonia fueron evacuadas en total 2 millones de personas. De los que lograron ser embarcados, entre 25.000 y 30.000 murieron; la mayoría de ellos, unos 15.000, cuando el Gustloff y el Goya fueron hundidos. La desordenada evacuación de Prusia Oriental se cobró cerca de 300.000 vidas en total.
Alexander Marinesko, comandante del S-13, como resultado de estas acciones fue propuesto como Héroe de la Unión Soviética, pero paradójicamente se le denegó porque el alto mando soviético albergaba dudas sobre si verdaderamente fue Marinesko quien hundió el buque, pues se decía que había sido bombardeado por la Luftwaffe. Finalmente se le otorgó la condecoración a título póstumo.
Los rusos dinamitaron los restos con el resultado de que se partiese el pecio, de manera que desistieron. Hoy día el Gustloff reposa en tres secciones relativamente en buen estado de conservación a 42 m de profundidad en aguas de gran turbiedad.
Ninguna otra tragedia marítima ha sido tan grande por el número de víctimas. En 1955 fue estrenada la película alemana "Nacht fiel über Gotenhafen" que se basaba en el hundimiento del Wilhelm Gustloff. De los muchos libros aparecidos sobre la tragedia del Gustloff, el escrito por Heinz Schon, "SOS Wilhelm Gustloff - Die größte Schiffskatastrophe der Geschichte" es el considerado como el más preciso relato sobre el hundimiento del Wilhelm Gustloff. El Premio Nobel de Literatura alemán Günter Grass ambientó con gran detalle su novela A paso de cangrejo (2002) en torno al hundimiento de este navío.
Fuente:
Wikipedia.
Para saber más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Hundimiento_del_Wilhelm_Gustloff