PERIODO GREMIAL.-
Los gremios o hermandades constituyen un fenómeno social que aparecen en la Edad Media para la defensa y organización de las personas que ejercen una misma profesión.
Los armeros no podían ser ajenos a ello. Desde el año 1.501 en que un tal Juan Paz de Tolosa comenzó a ejercer su misión de comisionado receptor de armas de Guipúzcoa y Vizcaya, y aun cuando se designo en el ano 1.542 el Capitán de Artillería Francisco de Roxas como comisario real en nuestra cuenca armera , se hizo, patente la necesidad de fomentar y organizar un asociacionismo que beneficiase a todos los constructores de armas, que a la sazón no podían tener otra forma en el sistema gremial. Cuajaron tales inquietudes en el ano 1.573, cuando organizados los gremios armeros, se ofrecieron al rey Felipe II para fabricar para el ejercito toda clase de armas, sometiéndose a los inspectores designados por real designación y como garantía de permanente ocupación y medios de subsistencia segura para los armeros y sus familias. Se estableció la sede gremial en Placencia de Soraluce bajo la mención de "Reales Fabricas", llamadas así por que trabajaban para el Reino, y se reglamentaron los gremios de canonistas, cajeros, llaveros, y aparejeros, asociados de esta maneras a todos los talleres existentes en Eibar, Elgoibar, Ermua, Mondragón etc. además de las de Placencia, .Nombraban anualmente sus diputados gremiales y celebraban sus juntas para resolver sus cuestiones internas, tanto sociales, como económicas y laborales. Adquirían los materiales de fabricación de forma global y disminuían los pedidos entre todos los talleres desanimados por los pueblos de la cuenca armera entre los de las poblaciones de Eibar y Placencia descollaron siempre por el mayor numero de maestros matriculados, su historial es análoga. Y generalmente, los maestros examinadores provenían de estas localidades.
A principios del Siglo XVI se funda la casa de contratación de Sevilla ya través de ella se verificaron también bastantes suministros de armas y herramientas para las colonias americanas, en las gestas de Oran, Flandes, Filipinas etc., subyace asimismo al incesante trabajo de nuestros armeros.
Cuando se estableció en Tolosa, hacia el ano 1.613, su real fábrica de armas especializadas en la construcción de armas blancas, se mantuvo en ella una continua relación, por que las bayonetas y espadas era un complemento para las armas de fuego de la comarca del Deva.
El Siglo XVII vio crecer considerablemente la producción, fue en aumento la perfección y pericia en la construcción de cañones y llaves y se fabricaron algunos ejemplares por encargo de altas jerarquías y de la nobleza.
La intervención de la poderosa Real Compañía Guipuzcoana de Caracas cerca de los gremios armeros vascos a partir del año 1.735 hizo que los pagos fueran puntuales, una vez fabricada su comisión o ganancias como asistencia gremial, pero el control que ejerció sobre ello restringió algunas particularidades y poderosas en los cuatro diputados gremiales. Sin embargo fomento la producción y se exporto mucho a América.
En 1.748 hubo un contrato para construir 180.000 fusiles de infantería, sin perjuicios de los demás compromisos contraídos.
El siguiente estudio demuestra la composición de los gremios armeros en el transcurso del siglo
La llave de chispa fue sustituida por la de pistón en el armamento de antelera , y pronto la evolución de la cartuchería provocó la sustitución del armamento de ante carga por el de retro carga, al mismo tiempo que en los cañones se generalizaba el rayado del arma, los proyectiles abandonaron su forma esférica para adoptar otra más acorde con el nuevo armamento rayado, las armas de repetición se generalizaron tras la invención del revolver, y la pólvora sin humo, permitiendo el desarrollo de los mecanismos semiautomáticos que revolucionaron la armería.
Se crearon y funcionaron con éxito durante este siglo XIX, además de la fabrica de Ibarzabal que ya hemos citado, estas otras que se establecieron entre los años 1.840 y .865; Orbea Hermanos, Larrañaga, Anitúa y Charola, Zulaica, Garate y Anitúa, que derivo en el taller de Manuel Gárate, y el primer constructor del revolver en Eibar, según hay noticias, todas estas firmas ubicadas en Eibar,
Ibarra y la compañía "Euskalduna" en Placencia de las Armas, Riera, López Compañía de Durango, infinidad de pequeños talleres armeros situados en los lugares más insospechados, bien fueran sótanos o desvanes en algunos casos, trabajaban para otra firma aprecios convenidos hasta que bastantes de ellos pudieron ir estableciéndose como pequeños empresarios. Así fueron creciendo las firmas armeras durante los últimos años de siglo XIX y primer tercio de siglo XX cabe destacar importantes empresas como Víctor Sarasqueta, Aramberi, Zulaica, Vicente Arizmendi, JOSE CRUZ ECHEVERRIA, Treviño, Juarísti, Arutia, Crucelegui, Zamacola, Apalategui Ugartechea y muchos más que siguieron aquellas en la fabricación de armas largas, o como BONIFACIO ECHEVERRIA, los Gabilondo o los Unceta en armas cortas como también Alfa, Beistegui y otras en sus inicios.
El autor del revolver fue Manuel Gárate, quien revolucionó la técnica de los revólveres, ya que las pistolas de dos tiros eran consideradas entonces como armas de lujo.
Puntualicemos que desgraciadamente, no se utilizaban adecuadamente la fuerza del agua.
El pulimento de las armas se hacia enteramente a mano.
El año 1.864 fue histórico para Eibar. Este año la casa Orbea, , al corriente de los métodos empleados en el extranjero, importo de París la técnica del pulimento mecánico por medio del esmeril y la correa, de poleas y escobas circulares, cuya muela daba vueltas promedió de ruedas hidráulicas. Esta técnica era totalmente desconocida entre nosotros.
Dos años mas tarde llegarían a Eibar Parisienses para iniciar el niquelado por galvanotecnia.
Existía una gran dificultad, no se podían mover las ruedas hidráulicas. Así las cosas, la producción tenia que ser, forzosamente débil, unas 200 á 300 armas diarias.
En el año 1.890 registra un avance extraordinario, se instala en una factoría de Eibar la energía eléctrica. Cuatro años más tarde lo hacían las restantes industrias. Es terminado el Siglo XIX y debido en gran parte a la energía eléctrica, cuando comenzó una fiebre de trabajo y de iniciativa que supuso un potente resurgir de la industria eibarresa. El empleo de la electricidad en la industria hizo que se trabajara de manera continua, incluso en pleno verano, además, la adopción de maquinas modernas activo la producción, esto permite a Eibar ganar mercados extranjero, el primero de los cuales fue México.
Llegado a este punto es de justicia resaltar que en el año 1.879, se inicia por parte de la industria eibarresa un importante comercio con México. En 1.892, se decía en una crónica periodista que las armas importadas a dicho país sumaban mas de cuatro millones de pesetas nos consta de que
México, le había pedido ala armería eibarresa 5.000 escopetas de todas las clases. Se exportaban a si mismo, mas de 2.000 revólveres mensuales.
Aclaremos, además que juntamente con México se realizaba comercio de armas con varios países de Sudamérica y hasta con Norteamérica. Se conquistaron mercados de armas en México, Argentina, Brasil Chile, Perú, también en Grecia y Turquía. Pero la gesta principal de Eibar fue conseguir vender armas a la propia Norteamérica fueron sobre todo los revólveres tipo Smith & Wensson fabricados en Eibar. Los que encontraron en Estados Unidos un mercado reciente.
Las armas Eibarresas hacían competencia al mismo Smith norteamericano en su propia casa, hasta tal punto que las autoridades yanquis tuvieron que apelar a protecciones arancelarias para evitar que nuestros revólveres aceptasen por calidad y precio el mercado norteamericano, alemán, belga fueron también clientes nuestros con la particularidad, además de que no sólo las compraban, sino que inclusive las reexportaban a sus propios clientes extranjeros. Como consecuencia de todo esto, las fábricas de armas aumentaron prodigiosamente de cinco que eran en 1.890, llegaron hasta ciento cinco en 1.930.
La mayoría eran industrias pequeñas que entre todas daban trabajo a unos 4.000 operarios.
En un censo electoral de primeros del presente siglo, se observan los siguientes datos. Eibar contaba con 1.149 armeros, Placencia con 257 y Eigoibar con 103. Las dos primeras poblaciones superaban el 50 por ciento de la totalidad del censo y lo mismo ocurría en Ermua.
Además se contabilizaban en Eibar 115 grabadores.
Del censo de fabricantes de 1.929 resultan los siguientes datos.-
Numero de fabricantes de armas cortas.
Otro dato ilustrativo, en 1.922 se fabricaba en Eibar 2.000 revólveres diariamente por su evolución y características, la industria de Eibar apareció en 1.930 como eminentemente representativa.
Del año 1.861 a 11.8691a fabricación de armas pasa de 133.218 unidades a 500.967.
Este aumento se dio principalmente en la fabricación de los revólveres. Disminuyendo, en cambio, la demanda de pistolas, la fabricación de rifles y carabinas tuvo también frecuentes variaciones. Una curva de ascenso hasta 79.438 unidades en 1.905 y seguidamente se inicia un rápido descenso. En 1.909 solo se fabrican 44.492 unidades. Son los revólveres los que tuvieron un desarrollo extraordinario. El año 1.881 solo se fabricaron 21.097. La curva asciende suavemente hasta llegar a 97.834 el año 1.897. Desde entonces avanza tan rápidamente que en los doce años siguientes se produce un aumento de 21 por ciento sobre la producción del año 1.881. De esta manera la industria armera Eibarresa llegaba a su punto culminante en el año 1.917, en el que se fabricaron en armas cortas y largas un total de 734.796.
Como dato estadístico curioso, digamos que en Eibar trabajó febrilmente día y coche para suministrar armas a los contendientes de la primera guerra Europea. En estos años de guerra suministraron a Francia, Inglaterra Italia y Rumania 816.875 pistolas automáticas y 754.714 revólveres.
Después vino una crisis alargada en el decenio 1.920-30, crisis que debido al cierre de mercados, tendía a estabilizarse. Ello obliga a los industriales a la búsqueda de nuevos productos para el mercado nacional e internacional.
La productividad de nuestros talleres, pese a los acontecimientos conflictivos de la primera mitad del Siglo XIX, queda reflejada de esta relación que corresponde al número global de las armas largas de fuego-fusiles y carabinas que se sirvieron en los últimos tiempos de la época gremial. No están incluidas las escopetas de caza ni las armas cortas.
Se desconoce la producción que pudo haber durante la guerra civil 1.833 -1.839 y los cinco años restantes. Sin embargo en los dos años anteriores a la última guerra del siglo pasado se construyeron 70.000 fusiles y quedo interrumpido un pedido de 30.000 fusiles "rémington" a causa de aquella contienda.
Del auge alcanzado en la fabricación de escopetas de caza y armas cortas es un fiel reflejo al contenido de este estadillo.
El gran salto de Eibar se registra desde el año 1.900 al 1.908 en cuyo periodo se duplica el presupuesto municipal. La fabricación de armas de diversas clases que ascendían en 1.887 a 130.000 piezas, aumenta en 200.000 desde 1.900 y alcanza la cifra de 484.000 en el año 1.908, también aumenta el vencimiento y la industria en las poblaciones del reino, pero el fenómeno, verdaderamente insólito consiste en que Eibar ha subido muy rápidamente en su producción armará a si como en su manufactura primorosa vendiendo mas de un ochenta por ciento en los mercados extranjeros, lo cual constituye un triunfo propio casi exclusivo, entre los pueblos españoles.
Como dato estadístico curioso, digamos también que Eibar trabajo febrilmente, día y noche, para suministrar armas a los contendientes de la primera guerra europea (1.914 -1.918). En estos años de guerra se explotaron grandes cantidades de armas cortas de fuego,