Aunque hace tiempo que os sigo y soy veterano de otros foros nacionales e internacionales sobre armas me uno ahora a Mundomilitaria de la mano de mi buen amigo y paisano Tumilitaria con la ilusión de poder aprender muchas cosas junto a todos vosotros y también con la intención de intentar aportar y colaborar en todo aquello que buenamente pueda y que me permita el escaso tiempo libre del que normalmente dispongo .
Soy un apasionado de la historia militar, aficionado a la militaria en general y coleccionista y estudioso de las armas históricas militares fechadas entre mediados del siglo XIX y el año 1945.
En concreto mi especialidad son las armas cortas, pistolas y revólveres, usadas durante esa etapa de la historia.
Explico que mi nombre en este foro, LARROSA, rinde un merecido homenaje a Jose Ramón Larrosa Guisasola, insigne Maestro Armero asturiano de origen vasco que desarrolló fundamentalmente su magnífica carrera en las Fábrica de Armas de su pueblo natal, Trubia y también en la cercana Fábrica de Armas de Oviedo.
Fue un "niño prodigio" de nuestra Industria Armera que cuando era tan sólo un estudiante de la Escuela de Aprendices de la Fábrica de Trubia ya introdujo una exitosa modificación en la llave del fusil que por entonces allí se fabricaba y que con tan sólo 22 años fue elegido para formar parte de la comisión que viajó a Bélgica para el estudio y la compra en la Auguste Francotte de Lieja de los 40 revólveres Adams-Deane que sirvieron posteriormente como modelo para la fabricación en la Fábrica de Trubia de los Adams1855 españoles.
Este modelo fue el primer revólver reglamentario fabricado en nuestro país y el Maestro Larrosa fue el responsable de su desarrollo y fabricación en Trubia y por esto los armazones de las escasas 457 unidades fabricadas de este modelo están marcadas con el apellido (J.R.Larrosa) o las iniciales (J.R.L.) de este Maestro Principal de Artillería.
Siguió su carrera en la Fábrica de Armas de Oviedo como responsable del grupo de los Talleres de Precisión y de los Talleres encargados de la fabricación de los Revólveres Lefaucheux Reglamentarios 1858 y 1863, regresando posteriormente a desempeñar de nuevo sus funciones en la Fábrica de Trubia.
Realizó viajes de estudio a Inglaterra, Francia y Bélgica, trabajó también el la Fábrica de Armas Blancas de Toledo y fue el responsable de la instalación del equipo necesario para el inicio de la fabricación de la cartuchería metálica en la Pirotecnia de Sevilla.
Su prolífica y brillante carrera fue merecidamente recompensada con la Cruz de Isabel la Católica y con varias Cruces al Mérito Militar de Primera Clase.
Que sirva esto también para homenajear a todos aquellos trabajadores, civiles y militares, que a lo largo de varios siglos realizaron su trabajo en las Fábricas de Armas de Trubia y Oviedo, esta última lamentablemente en la actualidad en pleno proceso de desmantelamiento después de permanecer ininterrumpidamente en funcionamiento en esta ciudad desde 1794 y en su actual emplazamiento desde 1856.
Un homenaje que por supuesto hago extensivo a toda nuestra magnífica Industria Armera, a menudo muy poco valorada, que desde siempre y a través de la Historia ha existido en muchas otras regiones de este país.