El Asedio de Belgrado o conocido también como la Victoria de Belgrado fue un enfrentamiento de los ejércitos húngaros y serbios contra los turcos otomanos en 1456 que culminó con una victoria para el Cristianismo.
Después de la caída de Constantinopla en 1453, el sultán otomano Mehmed II estaba planeando someter el Reino de Hungría. Su objetivo inmediato fue el fuerte (húngaro végvár) fronterizo de la ciudad de Belgrado (en antiguo húngaro Nándorfehérvár). Juan Hunyadi, un conde húngaro, quien era el regente del reino en nombre del muy joven Ladislao el Póstumo, había enfrentado a los otomanos durante las dos anteriores décadas. De esta manera, el noble húngaro de gran fama acompañado por Miguel Szilágyi y Juan Capistrano planearon la derrota de los turcos.
El asedio finalmente se convirtió en una gran batalla, durante la cual Hunyadi dirigió un repentino contraataque que arrasó el campamento turco, obligando al herido sultán Mehmed II a levantar el asedio y retirarse. El asedio de Belgrado "decidió el destino de la Cristiandad".
Durante el asedio, el Papa Calixto III ordenó que sonasen las campanas a mediodía para llamar a los creyentes a rezar por los defensores. Sin embargo, dado que las noticias de la victoria tardaron más en llegar a algunos lugares que a otros, se transformó en una conmemoración de la victoria, y el Papa no retiró la orden. Las campanas de mediodía siguen sonando hoy en día.

El monumento en la fortaleza de Kalemegdan conmemora esta victoria del cristianismo contra el islam. En el serbio y en el húngaro escribe “En este lugar en el día 22 de julio de 1456, los defensores de Belgrado bajo comando de Juan Hunyadi obtuvieron una gran victoria contra los turcos”.
http://es.wikipedia.org/wiki/Sitio_de_Belgrado