Bueno Voss, gracias por los elogios. El número que lleva está en el rango de los 12.000. Y, efectivamente, como digo tengo perfectamente atribuido el portador original.
En cuanto a si el número es alto o bajo te contaré que estos Parteiabzeichen se autorizaron por un decreto de Hitler del 13 de octubre de 1933, para todos aquellos miembros del Partido con un número de afiliado inferior al 100.000 y que hubiesen estado de una manera activa e ininterrumpida afiliados desde la refundación del Partido, el 17 de Febrero de 1925. De hecho en esos años el NSDAP tuvo más de 100.000 afiliados pero en Diciembre de 1928 sólo unos 55.000 permanecían en el Partido. El resto se dieron de baja por diferentes razones, (económicas sobre todo debido a la imposibilidad de pagar las cuotas durante la depresión). Con este panorama el 9 de Noviembre de 1933 el Departamento del Tesoro del NSDAP certificó que solo 22.282 de esos primeros 100.000 miembros eran elegibles para es Pin; entre ellos se incluían sólo 1.795 mujeres.
Después, como este Pin se convirtió en un signo exterior de prestigio entre los alemanes se dio la curiosa circunstancia de que con el Partido en auge y gobernando, muchos antiguos miembros que tuvieron en su día números de afiliados inferiores al 100.000, que se dieron de baja y que tras un nuevo alta pasaron a tener números mucho más elevados trataron de recuperar sus antiguos números, llegando incluso a recurrir a amigos en el Partido para conseguir ese cambio de numeración y poder lucir sus Goldenes Ehrenzeichen der NSDAP.
En todos los años que llevo coleccionando he visto pocos con 4 digítos, en alguno ocasión con 3 y sólo en un par de ocasiones con 2 números. Cuanto menor es el número mayor es su valor.
Si te decides a buscar uno de estos te deseo mucha suerte y que inviertas un tiempo en buscar uno atribuído o que sea parte de un grupo y, sobre todo, que lo compres a alguien con prestigio reconocido. Se han hecho muchas falsificaciones y algunas son francamente buenas y no siendo una pieza tremendamente cara merece la pena emplear algo de tiempo y esfuerzo para tener uno "majo", incluso con su correspondiente concesión.