Una noticia muy interesante.
Es uno de los muchos aspectos que me inquietan sobre el conflicto soviético-afgano (que por cierto, en la noticia del enlace se han equivocado en el último párrafo: la guerra no fue de 1979 a 1980...).
En algún sitio pude leer que algunos de estos soldados desaparecidos, eran fruto de deserciones motivadas por las crueles novatadas que sufrían. Recordemos, que los soldados soviéticos eran tropas de reemplazo, y al menos desde los años 60 ya sufrían la llamada "dedovshchina" (algo de lectura:
http://www.viceland.com/es/v1n1/htdocs/full.php http://elpais.com/diario/1988/02/28/internacional/573001211_850215.html), así que algunos que no resistían más, huían e intentaban probar suerte adentrándose en el hostil territorio afgano

. Si les agarraban los "muyahidines", si tenían suerte, les podían ofrecer la opción de convertirse al Islam, si rechazaban la "oferta", les cortaban el cuello

.
Hace ya unos años, no sé si era el 2008, vi un documental, dentro de una serie de documentales que se llamabna "No le digas a mamá que estoy en". Cada documental, completaba el título con la ubicación protagonista del capítulo. El primero era "Afganistán".
Trataba de la época actual, aunque algunas cosillas interesantes pude ver: una oficial piloto de helicóptero Mi-8, de la Fuerza Aérea afgana, que ya fue piloto con el régimen comunista en los años 80, pero que al perder la guerra, tuvo que esconderse. Ya sabéis la "poca gracia" que hay en muchos sitios, que no quieren que la mujer trabaje. Con el nuevo gobierno, ante la escasez de pilotos nativos, ella decidió salir de su escondrijo para volver a defender a su país.
El otro detalle muy bueno, era el de un antiguo soldado sovíetico, al cual todos le llamaban con un nombre musulmán. Delante de sus "protectores" musulmanes, el hombre permanecía callado, apenas hablaba. La situación era rara para mí, era como si él ahora fuera parte de la familia de los afganos que aparecían hablando al reportero. Los afganos explicaban que lo habían capturado en una emboscada. Él decía que le gustaba mejor aquella vida, que tenía más libertad, que podía tener un coche...
Poco después, cuando pudieron entrevistarle a solas sin presencias incómodas, el ruso "afganizado" confesó que él trapicheaba con los afganos, robaba al ejército soviético para luego vendérselo a los muyahidines. Esta operación la fue repitiendo varias veces, hasta que los afganos se cansaron y le capturaron. El por qué le capturaron, no lo dice, a lo mejor les intentó estafar (opinión mía). Así que, tuvo que convertirse al Islam para salvar la vida, en su nuevo cautiverio. Después, se le permitió hacer vida como el resto de afganos, se casó, no recuerdo si tenía hijos... Le preguntaron si quería volver a Rusia, a su casa. Él admitía que sí quería, pero no tenía dinero para poder regresar, callaba, aceptando con su silencio su destino, condenado en aquella aldea de adobes.