Buenos días foreros, es para mí un placer enseñaros otra adquisición robada Cronos, salí corriendo con ella debajo del brazo, por el túnel del tiempo…si señores es una Daga de Mano Izquierda…..
Estas piezas recibieron también el nombre, por el que eran conocidas popularmente, de “vizcaínas” debido a ser de ese origen muchas veces los aceros con que se forjaban.
Junto con las espadas roperas, estaban las conocidas como dagas de mano izquierdas que eran su complemento casi indispensable: las dagas de mano izquierda o, mejor dicho, dagas de detener, que era el nombre que recibían en España ya que lo de "mano izquierda" es un galicismo procedente de la denominación francesa para éste tipo de armas, main gauche.
La proliferación de manuales de esgrima a partir del Renacimiento, supuso la creación del combate a armas dobles, por lo que los maestros espaderos de la época diseñaron diversos tipos de dagas para éste tipo de esgrima. Aparecieron entonces las españolísimas dagas de vela, las cuales fueron y son todo un símbolo de las dagas de detener.
También se desarrollaron otra serie de diseños como las dagas tridentes y las parte-espadas o rompe-puntas.
La daga de mano izquierda tiene su origen hacia mediados del siglo XVI, cuando se puso de moda la esgrima de armas dobles, o sea, el uso combinado de espada con el de la daga en la mano izquierda para detener los golpes del enemigo y, llegado el caso, aprovechar algún fallo en su defensa para hundirsela en el cuerpo.
Con todo, su verdadera expansión la conoció a partir del primer tercio del siglo XVII, creándose en España una versión propia de este tipo de dagas dotadas del perculiar guardamanos que les dio nombre. Debido a esta moda se generalizó la costumbre de fabricar las guarniciones de estas dagas a juego con el de la espada compañera, creándose piezas con unos acabados verdaderamente regios.
El origen de su denominación lo tiene en la forma de su guardamanos, similar a una vela latina. Este aditamento ya supuso un avance notable en lo referente a la protección de la mano, ya que hasta ese momento las dagas sólo contaban con una cruceta similar a la de sus hermanas mayores para detener los tajos del enemigo, así como para impedir que la mano se escurriese hacia la hoja al clavar.
Tipica guarnición en forma de vela
En cuanto a su calidad, eran celebradas en toda Europa las hojas procedentes, no solo de Toledo, sino de las forjas de Vizcaya y Guipúzcoa, las cuales eran incluso a veces provistas de guarniciones al uso en los países donde eran compradas. Para hacernos una idea de su cotización, una hoja de daga normal costaba a finales del siglo XVII 5 reales, y una guarnición ordinaria 6, lo que nos da un total de 11 reales, que era lo que costaba una espada francesa y un real más cara que una fabricada en Génova
En lo tocante a las vainas, estas eran de cuero o iban provistas de brocal y contera metálicos. Solían ir fijadas a la espalda, inclinadas hacia el lado izquierdo a fin de facilitar el desenfunde con la mano de ese lado, o en el costado derecho, en posición casi horizontal para el mismo fin. Como se puede suponer, los acabados de las mismas eran acordes a la categoría del arma.
La daga de vela se extinguió con la espada ropera, consustancial a ella, a inicios del siglo XVIII, cuando se extendió un tipo de esgrima diferente, basado en armas mucho más ligeras que permitían lances más rápidos que los de las larguísimas roperas españolas, dotadas de hojas de más de un metro de longitud.
Aquí pongo algunos ejemplos en cuanto al tipo de hoja
La primera es una hoja de doble filo y sección romboidal, muy adecuada tanto para cortar como para herir de punta. Su sección la dota de una rigidez ideal para perforar coletos o mallas. Al comienzo de la hoja podemos ver dos perforaciones cerradas y el recazo con los lomos estriados para engavilanar con más facilidad la hoja del enemigo. A estas estrías se las denominaba rejas.
La siguiente tiene un recazo similar a la anterior, pero la hoja termina en un aguzado verduguillo, por lo que solo es apta para clavar.
La tercera lleva en el recazo dos cuernos destinados a atrapar la hoja enemiga, lo que permitía partirla limpiamente dando un brusco giro a la muñeca. La hoja es también de verduguillo.
La cuarta, con un recazo similar a las dos primeras, tiene la hoja con un filo y contrafilo en el último tercio de la misma. O sea, es una hoja que permite cortar y punzar. El lomo va enteramente estriado y lleva un vaceo perforado cuyo fin es simplemente decorativo.
Finalmente, en la quinta podemos ver un recazo especialmente elaborado provisto de rompepuntas y una hoja de verduguillo se sección cuadrangular, similar a la de los estiletes.
La que os presento es sólo para desviar la espada del enemigo y para pinchar, sería el quinto ejemplo de hoja puesto líneas arriba y que recuerda a sus antecesoras,las dagas de misericordia, finas y alargadas que se metían entre la coraza o gorgete de la armadura y el yelmo del caballero para rematarlo. Pongo fotos a continuación, puedo hacér más si las queréis más detalladas. La Pappenheimer tiene ya su coplemento...
Hasta ahora lo que hemos visto han sido vistas generales, pasemos a la hoja, que como hemos dicho, es una hoja con sección de verduguillo, como el quinto ejemplo , con rompe puntas.
Se observa letras pero es difícil de leer.. hay algo parecido a I 6 por un lado, en el otro algo parecido a AVIAGID o AEIGIDRU----
Parece que pone I 6
En la parte delantera se aprecia un dibujo triangular
De otro lado las letras AVIAGID o algo parecido
AEIGIDRU? Me da miedo limpiarla… por es de quitarle la pátina…
Interesante detalle de la punta, para penetrar mejor el cuero o la chapa fina
Otro detalle de la hoja, se de un 69, armero español?, tal de italiano? Tengo que mirar más---- reto interesante. De todos modos dada la éopca podía ser itliana destinada a un persoaje español, en ese sentido, la procedencia se podía considrar españoda.
Otro detalle
Hoja bajo el sol
Vuelvo a las vistas generales
Vista general con brillo natural indirecto
Misma vista con flash
Otra vista
Ejemplo de cómo se cogía, así se aplicaba el pulgar, a la base de al hoja, al recazo, para que no resbalara y poder ejercer a la vez más fuerza y mejor dirigida. Esta tiene el recazo con 2 semicírculos abiertos, que de limita los cuernos comoentados arriba, destinados a atrapar la hoja enemiga
Aquí es donde se apoya el dedo, en ese hueco circular o avellandado…
Parte posterior del hueco donde va el pulgar, vemos dibujos cuidadosos y eleborados.
Imagen un poco más alejada de la misma parte de la daga, para que se vea mejor el conjunto
Aquis se de lo elaborado de la vela
los agujeros que tiene la vela son para poner un forro interior a la vela, recubriendo toda la parte interna del "triángulo" y que así fuera más confortable.
Madera antigua y original
Como hemos dicho antes, diseño bonito y elegante

En resumen, creo que se trata de una pieza del siglo XVI, de gran estilo, y muy elaborado trabajo de calidad, no parece el forjado español pero sí se puede considerar como española por su uso.
Espero que os haya parecido interesante.
