Sigo en mis trece...
Hay constancia de estudios sobre peso y resistencia de materiales de aquella época??, como bien dicen pesan lo que un casco actual, más o menos, y dan la cobertura necesaria para aquella época...

seguro que hubo estudios en la época pero de momento sólo he encontrado esto, cito a Sebastián Fernández de Medrano que en En 1699 escribía lo que sigue:
"[...] el casco, o morrión no lo podrá sufrir ahora un hombre en la cabeza, ni menos el peto o el espaldar, y no obstante se armaron todos así por lo pasado [...]":
Protección y peso
A medida que la potencia de las armas de fuego aumentaba, la protección ofrecida por las láminas de acero de que se componían las armaduras, descendía, pero frente a armas blancas - como la pica - la protección de un sencillo peto era suficiente para rechazar la afilada moharra.
Frente a armas de fuego potentes como el mosquete - la pistola no entra en esta categoría - la protección que ofrecían las armaduras no era demasiada, dependiendo, claro está, de la distancia a la cual se disparase. No obstante esto, se hicieron armaduras "a prueba" [generalmente sólo el peto y el morrión o celada]. Estos "petos fuertes" podían ser a prueba de arcabuz o de mosquete, y se suministraban por parte de los armeros con la "prueba", la señal del impacto de una bala disparada contra el peto, la cual lo había abollado, pero no traspasado.
Estas armas fuertes, pesaban tanto que dificultaban los movimientos, y generalmente, se reservaban para las observaciones que los ingenieros y otros jefes militares debían realizar durante las obras de asedio a una plaza, operación que les imponía aproximarse a las murallas defendidas por mosqueteros, con potentes mosquetes de posta y naranjeros. Un coselete "a prueba" de mosquete conservado en la Real Armería, tenía un peso de 69 libras [31kgs], sin contar con un morrión de 20 libras de peso [9.2kgs]
(menuda barbaridad). Con este equipamiento, difícilmente podría alguien moverse sin quedar rendido, no ya ejecutando movimientos ágiles.
Lo normal, no obstante, es que los coseletes ofrecieran una buena protección frente a armas blancas, y una moderada protección frente a armas de fuego.
El peso de un morrión o capacete normal, era de entre dos libras y media y tres libras y media [1-1,5 kgs]
( que es lo que hemos visto). Un peto - la parte principal - pesaba entre 6 y 9 libras [3-4 kgs], habiendo "plumas" de hasta 3,5 libras [1.5kgs] y petos fuertes de 20 o más. En teoría, el espaldar era más ligero, siendo más delgado que la parte frontal.
El peso conjunto de un coselete cumplido [completo, con todas las piezas indicadas arriba] era de en torno unas 35-40 libras [16-18 kgs] con las múltiples variaciones que podrían existir, respecto a las distintas piezas que lo conformaban.
Hay que tener en cuenta, que una armadura completa, de los pies a la cabeza, no pesaba más allá de 40 kgs, aunque hubo algunas de mucho más [conjuntos de 100 libras y más]. 16 kgs puede parecer poco o mucho peso, pero el coselete [el soldado] no sólo llevaba este elemento defensivo: cuanto menos había de acarrerar espada, daga y pica, y en ocasiones llevarse la propia comida y otros pertrechos.
Así no era infrecuente que en diversas relaciones se recogiera como algunos de ellos "caían muertos ahogados", sobretodo tras ejecutar grandes marchas, como la que se hizo en Malta [1565] en persecución de los turcos que huyeron a espaldas vueltas.
Coste
En este particular, no he realizado demasiadas indagaciones, pero en una relación de la Gran Armada, se indicaba un coste medio de 100 reales por unidad [dos terceras partes blancos,
( blancos es el metal desnudo), y una tercera grabados].
Este equipamiento, como el resto que le era entregado al soldado, era descontado de su sueldo, o "entregado a cuenta".
Un coselete recibía una paga de 3 escudos, más una ventaja de 1 escudo.
Teniendo en cuenta que un escudo valía 10 reales, para pagar su armadura, el coselete debía dedicar dos meses y medio de sueldo completos.
Gracias a todos por vuestros comentarios.
