Por lo que he leído, los nuevos ricos de la revolución industrial, en Inglaterra, querían imitar a la antigua nobleza y querían adornar sus caserones con trofeos de guerra de enemigos odiados y admirados, en este caso trofeos españoles, para presumir así de algún antepasado que estuviera en acciones militares.
Iban a Toledo a comprar espadas, petos , lanzas, morriones, antiguos pero dada su escasez, encargaban copias, hechas ya con técnicas del siglo XIX. También se hacían en Inglaterra. Se distingue en que están hechas con peores materiales, en general, existen a veces, la soldadura y los pliegues y trabajos no son tan cuidadosos. No abuandan las piezas de forja y de factura manual, sino más bien abunda la estamapacion, algunos remachados, más industriales y la soldadura. En el diseño tampoco son tan cuidadosos, muchas veces no guardan las proporciones que guardaban las bellas piezas originales. Pero existen copias muy buenas que con la pátina de más de 100 años pueden engañar al más pintado. Aunque estas últlimas no son tan abundantes.
Es algo parecido a lo que pasa ahora con la militaría de la IIGM, en especial la alemana. En EEUU hay mucha demanda, y en Rusia, muchos tienen todas esas piezas como botín de guerra que llevaron a casa sus padres o abuelos, otros las adquieren. Como también sabemos , dada la demanda, existen copias.