Kurt Meyer, haber si te sirve de algo esta documentacion y las fotografias.-
GUARDIA NACIONAL REPUBLICANA SE CREA 30-8-1936 Y DISUELVE 26-12-1936
(El movimiento político de estos días en Cataluña que culminó con la crisis del Gobierno de la Generalidad, ha hecho que a los ciudadanos pasara inadvertido o casi inadvertido un hecho de gran importancia: han sido traspasados a la Generalidad todos los servicios de Orden Público referentes a Vigilancia, Guardias de Asalto y Guardias civiles. Desde ahora pues, todas estas fuerzas dependerán de la Generalidad de Cataluña, o mejor dicho, de la Consejería de Gobernación que queda transformada en un auténtico Ministerio que funcionará independientemente del de Madrid).
El 10 de agosto de 1932, se produjo un intento de golpe de estado por parte del General Don José Sanjurjo Sacanell, que había sido Director General de la Guardia Civil (el último de la Monarquía y primero de la República) y en aquel momento lo era del Cuerpo de Carabineros, que se sublevó en Sevilla contra la República, junto con algunas Unidades del Ejército y de la Guardia Civil, intento en el que fracasó y como consecuencia del cual fue disuelto el 4º Tercio (Sevilla) y separados o condenados muchos Jefes y Oficiales del Cuerpo, incluido el General de la Zona.
De acuerdo con aquélla, todos los servicios de seguridad pública en Cataluña en cuanto fueran de carácter extrarregional o supraregional, la Policía de fronteras, inmigración, emigración, extranjería y régimen de extradición y expulsión, correspondiendo a la Generalitat todos los servicios de Policía y orden interiores de Cataluña, con lo que quedaban abiertas las puertas para que los servicios de la Guardia Civil pudieran transferirse a la misma.
En el año 1932, la Guardia Civil, sin perder su carácter militar, había roto toda vinculación y dependencia que tenía con el Ejército, porque como consecuencia del fracasado golpe de estado del 10 de agosto de aquel año protagonizado por el General Sanjurjo Sacanell, al que ya se ha hecho referencia, por Decreto de 16 del mismo mes de agosto (Gaceta núm.230), que adquirió fuerza de ley por la de 8 de septiembre siguiente (Gaceta núm. 253), fue suprimida en el Ministerio de la Guerra la Dirección General de la Guardia Civil y creada una Inspección General en el de la Gobernación a cargo de un miembro del Estado Mayor General del Ejército, a la que se transfirieron todos los organismos y servicios del Instituto.
Poco después de haber sido traspasados los servicios de policía encomendados a los Cuerpos de Investigación y Vigilancia y de Seguridad, le correspondió a los de la Guardia Civil, lo que se efectuó por Decreto del Gobierno de la República de 8 de Diciembre de 1933 (Gaceta núm. 343), también según acuerdo de la Junta de Seguridad tomado en su reunión del 30 de noviembre anterior: "...a partir del 30 del presente mes (noviembre) -decía el acta levantada al efecto- los servicios de las fuerzas de la Guardia Civil que vienen prestándolo actualmente en Cataluña, compuestas de dos Tercios, cuyo conjunto de fuerzas constituirá la "Guardia Civil al servicio de la Generalidad de Cataluña" dependerán directamente y para su servicio peculiar y reglamentario, de la Generalidad, pasando por tanto, al Consejo ejecutivo y al Consejero de Gobernación las facultades y atribuciones que, con respecto a dichos servicios, tienen el Gobierno de la República y el Ministro de la Gobernación..." Fijémonos bien: se traspasaban los servicios; no la estructura, organización, régimen interior, disciplina, etc.
El Decreto de 28 de Julio de 1933 (Gaceta núm. 223) había operado en el Cuerpo una profunda reeorganización de sus Unidades con la supresión de algunos Tercios (concretamente por lo que afecta Cataluña desapareció el l7º compuesto por las Comandancias de Tarragona y Lérida que pasó a engrosar el 3º con las de Barcelona y Gerona), y con motivo de aquel traspaso al objeto de que toda la fuerza de Cataluña estuviera bajo un mando único por Decreto de 12 de Diciembre del mismo año (Gaceta núm. 348) se reestructuraron las cuatro Zonas existentes, convirtiéndose la de Barcelona en la 5ª, que comprendió únicamente el territorio del Principado, con dos Tercios: el 3º con su Plana Mayor en Barcelona, que se localizaba en las cuatro provincias excepto Barcelona-Capital, y el 19º cuya plantilla cubría todos los servicios de la Ciudad Condal exclusivamente.
Sin embargo el Gobierno pronto olvidó aquella fidelidad y por Decreto de 30 de agosto de 1936 (Gaceta de Madrid núm. 244) convirtió el Cuerpo en una efímera Guardia Nacional Republicana, que disolvió al poco tiempo por otro de 26 de Diciembre siguiente (Gaceta de la República núm. 362), integrándola en un nuevo Cuerpo de Seguridad, junto con los de Investigación y Vigilancia, Seguridad y Asalto y Milicias de Retaguardia cualquiera que fuese su nombre y entidad que las hubiera organizado (en Cataluña se llamaron Patrullas de Control). Este Decreto (que tardó varios meses en llevarse a la práctica por dificultades de reestructuración, creación y adaptación de los distintos Grupos que lo integraban, nuevos mandos y unidades, uniformidad, etc.) rigió en todo el territorio español (de Zona republicana, se entiende) salvo lo dispuesto en los Estatutos de Cataluña y Vascongadas, (este último, denominado Estatuto de Elgueta por el lugar donde los gudaris pararon la ofensiva del Ejército nacional por aquellos días, fue aprobado por las Cortes en 1º de octubre de 1936, ya dentro de la guerra civil), regiones en las que su cumplimiento se supeditó a lo dispuesto en dichas Leyes. Es curioso señalar no obstante, que en el País vasco la Guardia Nacional Republicana ya había sido disuelta por Decreto de aquel Gobierno autónomo de 16 de noviembre de 1936 (Diario Oficial del País vasco núm. 46), en el que se disponía que sus componentes que, "previa depuración, fueran dignos de seguir perteneciendo a una instititución defensora del gobierno legalmente constituido, seguirían perteneciendo a su Instituto en el resto del territorio de la Península o pasarían a formar parte de las fuerzas de Orden Público de Euzkadi, conservando los sueldos que venían percibiendo y los derechos pasivos inherentes a ellos, que eran garantizados por el Gobierno de la República". Con esta disolución y la del Cuerpo de Seguridad y Asalto, el Orden público fue asegurado en Euzkadi (en el territorio que quedaba tras el avance de las fuerzas nacionales y hasta el 18 de junio de 1937 en que cayó Bilbao), con muy leve aprovechamiento de las fuerzas de los Mikeletes guipuzkoanos y los Forales Bizkainos organizaciones antiguas con demasiado peso inerte, faltos por ello de elasticidad y ligereza, dando a los servicios de Gobernación una nueva modalidad que resultó de suma eficacia, con una nueva savia extraída principalmente del Partido Nacionalista Vasco.
