Buenas tardes, amigos, quisiera compartir alguna observación sobre el nuevo capacete. Como sabéis, me vino el pasado lunes y ahora estoy pasando con él una interesante “luna de miel”. Lo miro y remiro, lo estudio y veo sus peculiaridades. Seguro que hacéis lo mismo con vuestras nuevas adquisiciones….
Desde mi punto de vista, éste sufrió, posiblemente en combate, un golpe exterior que lo abollaría inicialmente hacia dentro. Si lo llevaba alguien encima, cuando recibió el golpe, este debió ser en la parte lateral derecha, por detrás. Entre el cogote y la oreja derecha. Parece lógico, alguien por detrás, y por supuesto si usaba una maza o un arma la usaría con su mano derecha y la forma más cobarde y ergonómica sería atacar por detrás, en el lado derecho trasero del enemigo y le pegaría a nuestro infortunado soldado en su parte derecha trasera. No sé si sería un hereje holandés (eso le pega mucho) o un indio de las Américas, (eso le pega menos). Si me fio de la procedencia (EEUU) tal vez sea lo último, pero no es fiable del todo pues lo pudo traer un yankee de Europa hace algunos años.
La reparación de la posible rotura o hundimiento, se realizaría mediante forja y se produce la abolladura hacia el exterior, a base de martillazos sobre el acero en rojo (el acero no se trabaja en frio pues si no se rompe o agrieta), para sacar todo lo que estaba hacia dentro, que es lo que vemos actualmente. La abolladura hacia el exterior refuerza la zona debilitada del capacete. Esta teoría se soporta por los dos remaches del ala que con el tiempo acabaron saltando, (vemos esa grieta en el ala), tal vez por tensiones acumuladas de la segunda forja, la de la reparación.
Es la única explicación que veo a este fenómeno. En fabricación, dudo que los herreros fueran tan malos como para hacer inicialmente esa protuberancia. Creo que es, como he apuntado antes, producto de la reparación, poniéndolo al rojo y dándole martillazos hacia afuera, y creo que aportando una tercera capa de metal (generalmente los capacetes y morriones estaban hechos de dos capas de acero apretadas una contra la otra, lo que les daba más resistencia y se podían malear mejor). He visto otros capacetes reparados de esta forma, por ejemplo el que tienen en el Museo Naval de Madrid.
Adjunto las fotos del capacete reparado, veis en el ala los 2 remaches que comenté antes, junto con otro que no ha sufrido ninguna reparación al parecer. También adjunto la discontinuidad de la capa interna del capacete, que por supuesto no se aprecia en el exterior, tal vez por una tercera capa. Adjunto un croquis de lo que creo que pudo pasar. Insisto no estoy afirmando nada y lo digo todo con la mayor humidad posible.
Desde luego , este último capacete, me parece el más interesante de los 5 que tengo.

Bueno, no sé qué os parecen estas elucubraciones, las comparto con vosotros y estoy abierto a cualquier comentario, incluido que realmente el chino Cudeiro que lo hizo en Taiwán no tuvo una buena tarde….
Un abrazo
PD: las reparaciones del material de guerra de aquella época (el capacete es del tipo 1570-1630) no son raras pues estos elemenots eran caros y de muy costosa fabricación y aceros de mucha calidad para la época.

Uploaded with
ImageShack.us

Uploaded with
ImageShack.us

Uploaded with
ImageShack.us

Uploaded with
ImageShack.us

Uploaded with
ImageShack.us