En este mismo hilo, mi anterior inmediato comentario estuvo centrado en anotar los "errores" o "taras" de interpretación de determinados fabricantes para con ciertas piezas o complementos de la uniformidad, en este caso los rombos derogados en el año de 1.986.
Cabría pensar que con el paso del tiempo, este tipo de detalles "terminarían por afinarse" y corregirse, sobre todo porque con el advenimiento de los tiempos modernos, la desaparición de antiguos fabricantes y el afloramiento de nuevos, en unión de otros factores, como podrían ser el uso de materiales y otras materias primas innovadoras, más siempre "bajo estricta observancia" de las disposiciones oficiales que las reglan, no volverían a repetirse ejemplos anteriormente citados, sin embargo, nada más lejos de la realidad, y como si de un "efecto bucle" se tratase, los "errores" o "taras" vuelven, continuando haciendo acto de presencia.
Algunos ejemplos:
Como es bien sabido ya a estas alturas, en el año de 1.986 fueron implantadas y desarrolladas una serie de nuevas normas y disposiciones oficiales en materia de uniformidad concerniente al Ejército de Tierra.
Por lo que a divisas de empleo y graduación se refiere, fueron modificadas algunas hasta aquellos entonces existentes, y serían incorporadas ulteriormente otras nuevas, de cara a la posterior completa profesionalización de las FF.AA.,s en el Estado español, sin olvidar en las modificaciones efectuadas, la organización y estructura militares supranacionales de las que forma parte España como nación.
Hasta el año de 1.986,las divisas -de hechura y modelo hasta entonces vigentes- de un General de Brigada colocadas sobre unas hombreras serían como las de la imagen siguiente:

En atención a la colocación de las divisas, sean sobre la hombrera derecha o izquierda, estás respetan el armónico posicionamiento del denominado "efecto espejo" ,es decir, que el bastón de mando o
"makila" esté situada igualmente a derecha o izquierda de quien las observe, no encontrando mayor pega al respecto, dado que el lucero o estrella de cuatro puntas va colocado sobre la intersección o cruce de los dos elementos anteriormente citados, y por tanto, no permite (por fabricación y posicionamiento obvios) mostrar defecto alguno.
Las modernas divisas del generalato, cuya concepción data del consabido año de 1.986 muestran, por un lado y de forma genérica, los distintivos específicos o atributos propios de un General colocados sobre las solapas de la guerrera en sustitución de los antiguos rombos, esto es, un bastón de mando o
"makila" sobre un sable (el mando sobre las armas),mientras que en las hombreras, se vuelve a repetir este mismo distintivo, que además de timbrado, añade por debajo el número de luceros o estrellas de cuatro puntas que corresponda, dependiendo del General de qué se trate: de Brigada, de División, Teniente General, General Jefe de Ejércitos o finalmente, Capitán General, en cuyo caso, y por haber tan solo uno, encarnado en la figura de S.M. el rey D. Juan Carlos I, la divisa presenta dos bastones de mando o
"makilas" cruzadas (mando sobre mando).
Teniendo bien claro, que
el bastón o
"makila" ha de estar siempre por encima del sable, modernamente tenemos que un fabricante (uno...de los varios que actualmente existen en España) ofrece (u oferta) para un General -en este caso de División- este conjunto de divisas para hombreras:

Y cuyo efecto visual una vez colocadas convenientemente resulta ser este:

Pues nada.....

modernamente se sigue insistiendo, colocando incorrectamente el sable sobre el bastón

.
Si tenemos en cuenta que este tipo de divisas valen....lo que valen, ya que no el balde, tampoco son muchos los destinatarios/usuarios de las mismas (aunque "antojizos" y "caprichosos" siempre los ha habido y los seguirá habiendo

) no estaría de más "revisar" moldes de fabricación.

Para finalizar, quiero recoger aquí estas hombreras bordadas, en su día presentadas por el forista (o forero) "JZ85" y bueno....adolecen del mismo equívoco detalle, al que habría que añadir el tipo o modelo de corona, un tanto "indefinida", aunque comprensible desde el punto de vista del fabricante.

Se tiene -y se debe- de tener en cuenta que modernamente, la mayoría de los bordados (
realizados con mayor o menor gusto) proceden de empresas localizadas en oriente, indúes y pakistaníes fundamentalmente, y la influencia que en estos países se tiene -militarmente entendido- sobre ciertos elementos a incorporar en divisas castrenses, los toman como referencia del aspecto británico,por ello no es de extrañar que una corona real bordada en una divisa militar española, "pueda ser -por diseño y apariencia- lo menos española" que hayamos visto.
Un cordial y afectuoso saludo
Don Diego de Rojas y Pastrana.P.D.: Una de las dos copas "ya calienta en casa".Esperemos que la segunda le pueda hacer compañía esta tarde-noche.