Toda historia tiene un comienzo
Si tuviese que señalar cual de mis piezas son las que han marcado mi afición al coleccionismo dedicado a la militaria diría sin dudarlo que se trataba de este machete, de él puedo contaros su historia que para mi es fascinante, está ligada indiscutiblemente a otra pieza que se trata de un revolver de fuego central fechado sobre 1900, tipo British Bulldog, pues las dos piezas las encontré en un viejo almacén propiedad de mi familia que teníamos en nuestra casa de veraneo en el campo situada en Torre Pacheco muy cerca del conocido Cabezo Gordo, donde en la guerra civil se produjeron numerosos enfrentamientos. Cuando apenas tenía 12 años (1978), jugando y corriendo por esos lugares, me puse a buscar dentro de un viejo armario empotrado en obra dedicado al almacenaje, que contenía gran cantidad de material de carpintería, el estado del lugar era pésimo todo lleno de telarañas, restos de roedores muertos y muchos agujeros en el piso, entre los escombros del lugar y tirado en el suelo encontré este revolver, lleno de oxido, roto, totalmente inutilizado, muy cerca de él encontré este machete, que más bien parecía un palo viejo, estaba lleno de pintura, no se veía el acero, el mango recubierto también de pintura, incluso la funda tenía restos, en su momento había sido utilizado para agitar botes de pintura de distintos colores, el revolver tras enseñarlo en casa, no me dejaron mis padres que lo cogiese y lo guardase, después de una acalorada discusión y algún pescozón, no me dejaron que me lo quedase, pero mi insistencia fue tal que me permitieron tras unas lágrimas de cocodrilo volverlo a dejar donde lo encontré, pero yo con mucho cuidado esta vez lo guardé en un lugar mucho más escondido de las miradas, todos los veranos vigilaba y comprobaba que mi preciado revolver seguía en su sitio, hasta pasados unos cuatro años que pude meterlo en casa, esta vez sin que nadie lo supiese y bien guardado, pasado el verano pude buscarle en mi casa de Cartagena un lugar más seguro, donde permaneció custodiado por mi durante unos largos años, sin limpiar ni arreglar, pero protegido del paso del tiempo. Volviendo al machete y a aquel maravilloso verano de mis doce años de edad, poco a poco y con el cuidado que podía tener por aquel entonces, valiéndome de una espátula, limpié y rasqué lo mejor que pude el acero del machete, posteriormente el viejo cuero, también lo arreglé un poco y aunque no terminé de dejarlo en condiciones aceptables, si me dejaron mis padres llevármelo a mi casa de Cartagena después de las vacaciones, cada cierto tiempo le realizaba una limpieza y lo afilaba con una piedra de afilar, el mango lo limpié poco a poco durante años, hasta conseguir un aspecto semejante al que tiene hoy y como se puede observar en las fotos, le cosí con mis propias manos y un trozo de skay intentando hacerle un pequeño tahalí, para poder portar el machete con un cinturón, lógicamente mis padres me prohibieron rotundamente sacarlo de casa y de hecho jamás lo hice al igual que el viejo revolver. Tras pasados unos largos años cuando tenía unos 25 años cuando ya estaba casado, lo volví a limpiar y a mantener, pues había permanecido olvidado en un cajón junto con otras cosas de mi infancia, se encontraba bien conservado, mi trato de aquellos años le había sentado bien, el revolver se lo dejé a un amigo arqueólogo quien le hizo una limpieza manual profunda y lo dejó en un estado muy parecido al actual, hoy este revolver luce inscrito en mi libro oficial de coleccionista de armas, no por la calidad de la pieza, si no por derecho propio, por ser la primera pieza que como coleccionista, conservé y mantuve en mi poder a pesar de todo lo que tenía en contra y mi querido machete lo tengo expuesto con el resto de armas blancas ocupando un lugar de honor en mi vitrina de militaria, este es el comienzo de mi afición al coleccionismo militar y de armas, con estas piezas aprendí de la importancia de recuperar y conservar objetos, de intentar mantener al máximo la dignidad de las piezas, siempre que se pueda, para no sufran un deterioro mayor y se pierdan definitivamente con el paso del tiempo.
DATOS DEL MACHETE:MACHETE (ORIGEN DESCONOCIDO)
DE GRAN CALIDAD
(27 cm), punta redondeada muy afilada, la empuñadura o cachas son de madera negra de gran calidad termina con un orificio pasante rematado con metal dorado y al final de esta con una tapa dorada, los puntos de fijación de las cachas de la empuñadura también son dorados.
Parecidos a este machete, se utilizaban en S. XIX para uso médico, también en la caza para el despiece de las piezas capturadas.
Marcajes: W.K&C. PEACE,
EAGLEWORKS, SMEFFIELD
DATOS DEL REVOLVER:Revolver tipo british bulldog, finales del XIX o principios del siglo XX de fuego central
Diámetro interior del cañón: 10mm
Descripción: Revolver de fuego central y del calibre 8 mm, según he leído en catálogos, su fabricación es esmerada con detalles de filigranas o adornos, uso civil y con sistema de doble acción.
Estado del arma: Muy mal estado, no tiene percutor, no acciona el gatillo, con roturas visibles en su interior y mecanismo de disparo, no tiene cachas, le fabrico unas en el verano 2010.
Marcajes: Se aprecia un 20 en el tambor y otras partes, también conserva algunos dibujos o filigranas en el tambor y otras partes.
A continuación muestro unas fotos de estas piezas, cargadas de historia y simbolismo.



Los arreglos realizados en la vaina del machete cuando tenía 14 años los he mantenido, como recuerdo de mi ilusión, son como un símbolo para mi.

Aquí podemos ver los marcajes del machete.

Las cachas de madera negra son de gran calidad igual que el acabado en dorado.
Espero que os guste y si alguien tiene algo que aportar acerca del machete, será bien recibido.