Los míticos Ángeles del Infierno, el club motero más reconocido del mundo, tienen su origen en los veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Unidos en el imaginario colectivo con las Harley-Davidson y las cazadoras de cuero, son uno de un símbolo mundial.
El primer club de los Ángeles del Infierno data de 1948 y se formó como una escisión de otro grupo similar, los Pissed of Bastards, algo así como los Bastardos Cabreados. Aunque no está claro, el nombre de los Ángeles de Infierno es probable que se deba a una sugerencia de Arvid Olson, uno de los primeros miembros, que había servido en la Segunda Guerra Mundial en un escuadrón llamado “Flying Tigers Hells Angels”. En realidad el nombre ya se usaba desde la Primera Guerra Mundial para denominar a algún grupo de pilotos e incluso hay una película de 1930 de Howard Hughes con ese título y que habla de esos pilotos.
No acaba aquí la relación entre los Ángeles del Infierno y la Segunda Guerra Mundial. Muchos de sus miembros originales eran veteranos de esta guerra, que buscaban el espíritu de camaradería y la acción que habían vivido tan intensamente en sus años de combate y que una vez de vuelta a la vida civil no eran capaces de encontrar.
Según me comentó un americano, cuando acabó la Segunda Guerra Mundial, muchos escuadrones, con miles de hombres, fueron disueltos, ya no eran necesarios, muchos de ellos no se adaptaron, después de haberse jugado la vida, y ver caer a compañeros se vieron utilizados por el sistema, masticados y escupidos. Muchos soldados no son capaces de reincorporarse al mundo civil después de un tiempo de combate porque este no les aporta el nivel de adrenalina, acción y tensión al que están acostumbrados, si a eso añadimos la expulsión del ejército y la incomprensión de muchos, tenemos un coctel explosivo. Así son las cosas, y se dedicaron a ir en escuadrillas, en moto con intercomunicadores, con una jerarquía establecida, a dar palizas por encargo, traficar con armas y otras cosas y dar palos por ahí. Para demostrar que eran veteranos llevaban cazadoras de cuero e indumentaria nazi, por aquel entonces sólo los veteranos tenían ese tipo de objetos que acabó convirtiéndose en culto y moda. De ahí los cascos alemanes, los pickelhaube prusianos y las cruces de hierro. Curiosa introducción al coleccionismo.
Adjunto algunas fotos curiosas, desde mi punto de vista, de los primeros y posteriores Ángeles del Infierno. La verdad es que son todo un icono,

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ImageShack.usAquí podemos ver a Marlon Brando en Salvaje (1953) de Laszlo Benedek , mítica película de pandilleros motorizados en la que Marlon Brando utilizó su propia moto Triumph en el film. Caracterizado como el personaje de Johnny, líder de un numeroso grupo de moteros ausentes de las normas y el orden cívico que rigen la convivencia de una pequeña localidad americana. Se plasma la década de los 50 y sus inadaptados, con unos valores propios cercanos al nihilismo y el caos que contrastaban fuertemente con el tradicionalismo y la aquiescencia social de sus mayores. La película dramatizó un hecho real acaecido en 1947 en la localidad de Hollister, estado de California. Lee Marvin lo borda en el papel de "El Chino".

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ImageShack.usPor último no puedo evitar poner esta foto de SS, siempre me impresionó, fijaos en la cara de disgusto, casi de odio, de los protagonistas de la foto, no sé si el cámara les dijo alguna impertinencia, pero es llamativo el gesto de pocos amigos que tienen. ¿tal vez después de alguna refriega?

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