Me alegro de que os gusten estas historietas mías

Aquí viene ya el colofón.
Pierre Loutrel-Pierrot el loco.
Este elemento fue el primer enemigo público nº1 declarado en Francia.
Sus fechorías empiezan a temprana edad, tanto que se ve obligado a cumplir su servicio militar en en los batallones disciplinarios de África, donde coincide con lo peor de la metrópoli.
Licenciado, se establece en París, dedicándose al robo y la extorsión, al más puro estilo mafioso violento. Entra y sale de la cárcel.

Cuando los alemanes toman París, se presenta voluntario para trabajar con la Gestapo, amparado por ellos y con beneficio mutuo, las actividades de proxenetismo, mercado negro, asesinatos...se amplían, contando con la impunidad que le prestan sus patrones.
Entre 1940 y 1944, el dinero le cae a espuertas, la menor disputa la solventa con la P-38 que le han regalado sus jefes, a los que rinde toda clase de servicios...es el puto amo de los bajos fondos.
Se vuelve cada vez más ambicioso, alcohólico, asesino e incontrolable...hasta la Gestapo empieza a encontrarlo engorroso...
Cuando ve que las cosas se tuercen, en 1944, desaparece de París y se planta en Toulouse donde se une a la Resistencia, a la red Morhange, encargada de liquidar traidores y colaboracionistas, por la cuenta que le trae, elimina a todo aquel que pueda relacionarle con su vida anterior, llegando incluso a estar bien considerado, en ese turbulento año de la liberación.
Pero a su vuelta a París en 1945, reinicia sus actividades delictivas, forma una banda con antiguos compinches y conocidos del servicio militar que se dedican frenéticamente a continuos asaltos, con cuantiosos botines, es la banda del Citroen de tracción delantera, que trae de cabeza a la policía. Se le declara el enemigo público nº 1 de Francia.

Vuelto a la sensación de todopoderoso, aumenta la violencia en sus acciones y su dependencia alcohólica, creyéndose intocable.

El 6 de Noviembre de 1946, asalta él solo, con el coche con chófer esperándole en la puerta, una joyería de la calle Boissiere de París, borracho, gratuitamente asesina al joyero y sube al coche con el botín. Al meterse en la cintura la pistola, se dispara, perforándole el bajo vientre...muere tras cinco días de agonía.
La banda lo entierra en secreto, tardando tres años en ser descubierto su cuerpo.

La pistola era una Ballester Molina.
Creo que no se disparó por la mala manipulación del borracho, sino que aquel acero alemán, imbuido del honor y caballerosidad del Capitán Hans Langsdorff, puso fin a la canallesca vida de este sujeto volandole los huevos.
