Gibraltar S.XVIII, guerra con España
http://www.ub.es/geocrit/b3w-386.htm La historia del conflicto se remonta a principios del Siglo XVIII, más precisamente al año 1704, cuando los ingleses tomaron el Peñón, en nombre del archiduque Carlos de Austria, en el contexto de la llamada "Guerra de Sucesión" por el trono español (1701-1713). La sucesión de la corona española se debatió entre dos candidatos respaldados por las potencias europeas que pretendieron mantener el "equilibrio europeo". El citado archiduque Carlos apoyado por las coronas austríaca, inglesa, holandesa y posteriormente también portuguesa en oposición el nieto de Luis XIV, Felipe de Anjou, quien tuvo el apoyo de la corona francesa y española.
Los tratados de Utrech (1713), que concluyen este conflicto, en su artículo décimo expresaron la cesión de Gibraltar por parte del rey español Felipe V a Inglaterra en las siguientes palabras:
"El Rey católico, por sí y por todos sus sucesores, cede por este tratado a la corona de Gran Betraña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillo de Gibraltar juntamente con su puerto, y las defensas y fortalezas que le pertenecen, dando la dicha propiedad para que la tenga y goze absolutamente, con el entero derecho y para siempre, sin excepción, ni impedimento alguno; pero para evitar los abusos y fraudes que podría haber en la introducción de las mercaderas, quiere el Rey católico, y supone que se entiende así: que la dicha propiedad se cede a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial, y sin comunicación alguna abierta con la región circunvecina de parte de tierra" (7).
Cabe destacar que la toma de Gibraltar se intentó en el marco del aumento de la hegemonía inglesa a escala internacional en el siglo XVIII. Las alianzas políticas, el apoyo de los estados barrera y el fortalecimiento de la presencia en ciertas islas forman parte de esta política. Los intentos de España por recuperar la plaza a partir de los Tratados de Utrech y a lo largo del siglo XVIII fueron numerosos tanto, a través de la diplomacia como de las armas.
Durante la Guerra de Sucesión las operaciones de los ejércitos españoles exigieron una actividad intensa a los ingenieros militares, a medida que avanza el siglo XVIII, la actividad y presencia de estos ingenieros en el arte de la guerra fue en aumento.
El bloqueo llevado a cabo por Carlos III (con apoyo francés por el Tercer Pacto de Familia) en 1779 y hasta 1783, año de la firma de la Paz de Versalles, en la que el Conde de Aranda ordenó el fin del bloqueo. La relevante actuación en esta estrategia bélica de estos funcionarios del estado se refleja en propuestas, como por ejemplo, la construcción de "baterías flotantes" del ingeniero francés D´Arcon y la de las "lanchas cañoneras" de almirante Antonio Barceló (9).
El autor del documento, imbuido de las reglas del arte de la guerra, nos describe Gibraltar como una de las plazas europeas inaccesibles; naturaleza y Providencia se habían reunido desde su punto de vista para hacer inexpugnable este territorio. Analizando las características de la fortaleza, así como los sitios anteriores como el de 1727 en el reinado de Felipe V y sus resultados, advirtió las grandes dificultades de atacar la plaza con éxito. También en el texto, el ingeniero, señaló que los ingleses habían perfeccionado el resguardo y la protección de la plaza aunque, la naturaleza en ese sentido, había dejado poco trabajo.
Descripción del Peñón de Gibraltar Es el arte de la Guerra uno de los que han llegado a menos perfección, pues aunque conocemos que tiene principios, y que por ellos lo enseñaron los Griegos y Romanos, con todo convienen los Autores del Arte Militar que de todas las partes de él solo las que han conseguido cierta perfección son el Ataque y defensa de las Plazas. Pues un General que mande el sitio de la Plaza o la defienda, aunque nunca se haya visto en uno u otro caso, tiene reglas fundadas en principios para obrar hora a hora, y lecciones con que governarse en todos los casos que sucedieren.
Sentamos desde luego que no hay Plaza incapaz de tomarse siempre que el Sitiador tenga todo lo necesario y la constancia: También que la mayor y más honrosa defensa de un Gobernador en tal caso será la de hir perdiendo palmo a palmo su terreno.
No ignoran los militares que la fortificación tiene por objeto principal el que pocos se defiendan contra muchos. Igualmente que el que sitia deve superar en fuerzas al sitiado, que aunque la historia nos recuerde algunas sorpresas de Plazas y Fuertes con un corto número de tropas: Estos sucesos felices y accidentales no deben entrar en cálculo quando se trata de una Plaza respetable y mucho menos de aquella en donde la Naturaleza y el Mar concurren para hazerla la más rara y tal vez la única de Europa.
Tratase pues de Gibraltar en que parese se esmeró la Providencia colocándola de suerte que con poco travaxo de los hombres fuere quasi inexpugnable. Es un Monte cuia mayor altura sobre el nivel del Mar llega 246 toesas o 904 varas Castellanas: su longitud de cerca de tres quartos de legua, y corre próximamente de Norte a Sur.
La Ciudad mira a Poniente con corta variación y la espalda de todo él a Levante. Esse lado es muy escarpado, y la subida cuasi imposible ya sea para llegar a la altura, o ya para encaminarse acia la Punta de Europa que es la que mira al S. también rodeada de escarpados ásperos, y si hubo algún sitio en que la naturaleza se dejó algo fácil, lo corrigieron sus posehedores. Sigue el escarpado dando la lucha de Levante a Poniente y se encuentra antes de concluirse el Muelle nuebo. Prosigue el escarpado hasta cerca de la ciudad y sobre él o delante hay Muralla; y en ella algunos Torreones y ángulos salientes.
Desde el lado del Levante donde empieza dicho escarpado que lame la Mar y en donde la fuerza de las Corrientes es muy grande particularmente en la Punta, hay varias Baterías y Guarniciones, que llaman Avanzadas de Europa. En una defienden la subida a mas de las corrientes y escarpados otras Murallas o sea Parapetos, pues no son muy altas con Baterías de distancia en distancia, hasta llegar al nuevo Muelle: Continuando desde éste a la Ciudad, hay también Baterías sobre la Muralla que corona el escarpado. Dicho muelle a más de la Baterías de su Caveza tiene en un lado un Fuerte Triangular con Artillería para su defensa y Bahía que cubre la Muralla que dan a la Mar, otras en las faldas de el Monte que dominan las primeras (11). El frente de la Plaza que mira al Sur o Punta de Europa, tiene su foso Real Seco. Su camino cubierto con un escarpado rebenido y glacis (12), y aseguran hay también Minas.
Al pie de Glacis se halla el sitio que llaman De arenas rojas cuio vivo color se distingue a mucha distancia quando el Sol da encima. En este paraje tienen una Batería que domina las de la Mar en la Muralla elevada y dicen es de Cañones con un frente de ella acia el camino que viene de Punta de Europa. Desde los dos extremos de éste lugar empiezan dos Cortaduras las más adelantadas hacia el Sur son las más altas y las más inmediatas a la Ciudad son las más vaxas: Unas y otras suben hasta la cima del monte y hay pendientes de tierra, las más vajas que finalizan en el escarpado, se unen con el Baluarte de la izquierda de este frente de la Ciudad por una Muralla recta. Sigue de éste Baluarte la Cortina y en medio de ella un Baluarte Plano, y al extremo de la dicha está el de Poniente. Después de él qual corre hacia el Norte el recinto de la Plaza que da a la Mar con torreones quadrados y en medio un Baluarte plano muy capaz y con orejones. Este lado es lo que llaman la Muralla de Mar que ba a finalizar en el Baluarte del Norte, antes de esta, y no a mucha distancia sale el Muelle viejo con dirección al N. O. tiene su Batería en la caveza, y su longitud esta divida en dos Baterías la inmediata a la Ciudad de morteros y la otra de Cañones, cuia dirección es para flanquear y defender la izquierda de la salida de la Puerta de Tierra:
El Baluarte del Norte haya el extremo izquierdo Del Arente de tierra, sigue su cortina e inmediata de ella está la Puerta de tierra y después hay un medio Baluarte en la derecha de éste frente: todo él tiene su foso Real y en su Luneta una Palizada o estacada con Puntas de hierro: Cada estacada y también su cinta contra escarpa revestida, camino cubierto, doble glacis, al pie del qual hay otra Palizada con Puntas como la del foso. Desde este glacis salen dos caminos, el de la izquierda es una calzada que está entre la Mar y la Laguna que hicieron de la vez que antes havia, es cuasi recto y capaz como de seis hombres de frente, cuia caveza se halla defendida por una Guardia y está circunda de una Estacada como las anteriores.
Por la derecha y entre la Laguna y el pie del Monte que está cortado a plomo, hay otro camino doble del primero y en terreno firme que aseguran está minado, y en el que han hecho desde el Berano pasado un glacis que va a finalizar en la Laguna. El extremo de dicho camino tiene otra Guardia como la de la Calzada, y ambos rematan en el fin de la Laguna: delante de la Guardia Del Camino de la derecha tiene una Batería rasante y nueva. Todo el Arente de dicha Laguna entre dos aguas, está defendida por Cavallos de [fria]. La citada la forma la agua del Mar sin que quede seca aún en los mayores menguados, pero se renueba el agua de ella en las crecientes por Comptas que pasan por devajo de la calzada. Todo esta parte mira al N. O. y al fin dobla al pie del Monte, dando su Arente al Norte y anña línea con un asperísimo escarpado inaccesible, y aunque al primer tercio hará dar la buelta a Levante hay una falda, cuia mayor altura está en un seno entrante que forma del mismo Monte. Como dicha falda es arena movediza, y no llega sino poco más o menos de la mitad de la altura por aquel lado, queda el escarpado superior de poco menos de la mitad de ella inaplicable a escalas.
Por el lado del Levante y a espaldas del Monte hay varias faldas mayores, que lo antesedente, pero ninguna dexa de rematar al pie del escarpado más o menos alto, y ninguna llega a lo superior del Monte, en cuio pie se halla detrás del medio baluarte a la derecha del frente de tierra empieza una Muralla antigua que sube parte del Monte haciendo redientes, y llega como hasta la 5ª parte de la altura: En cada rediente hay embevido un torreón quadrado y encima Cañones con sus troneras, y forman como Caballeros, pero de bastante elevación sobre la derecha del frente de tierra: Este es toda una Batería corrida de cañones con merlones rebestidos, y finaliza por la derecha en una Cortadura muy ancha que le sirbe de foso en aquella parte que es principio de la falda, tiene la dirección a toda la entrada delante de la Laguna y abrasa la extensión de dicha Línea.
Detrás de los redientes está elevado más que la Ciudad el Castillo viejo de los Moros e independiente de dichas obras. Desde el remate del medio Baluarte de la derecha de este frente y por delante de las rejas sigue un escarpado con tres asientos en forma de anfiteatro hasta Encima de la Guardia de la derecha del extremo de la Laguna. En el asiento inferior hay algunas Baterías de Cañones y Morteros inmediatos al Glacis de la Puerta de Tierra, y en un extremo han hecho el Verano pasado otra Batería sobre una Cueba donde tienen una fragua que viene a estar a espaldas de la Guardia y últimamente la han perfeccionado, y aun parese aumentado: En el 2° descanso hay aún más Baterías y Cuerpos de Guardia que en el anterior y para todas ellas tienen comunicaciones a cubierto del Cañón de la Campa. cortadas en la Peña. Siendo de la misma forma construidas las troneras de dichas Baterías la última de tierra y más abanzadas dan el frente a nuestra Línea con dirección al primer tercio de ella y Sn. Phe. En el 3° descanso en que ya sigue la falda del Monte hasta la altura, hay un escarpado mayor que los dos anteriores: hicieron después de empezado el Bloqueo, tres Baterías de Cañones, y sigue después la del Salto del Lobo, la de la Reyna Ana y la de Ulises: Las primeras con dirección al primer tercio de la Línea y Fuerte de San Felipe y las restantes a toda ella: Detrás de estas que están en el lado ext. Monte. En lo interior y sobre una Cortina que forma la misma falda hay otras dos Baterías la más al O. de Cañones y a su derecha una de morteros dominan las citadas de Ulises y Reyna Ana. Siguiendo el Bordo o labio del Monte y subiendo hacia la cima hay en varias alturas cinco Baterías más que también son posteriores al Bloqueo y después han perfeccionado:
Finalmente en lo alto en el paraxe y en donde tenían una Casa que serbia para el arresto de los oficiales han construido una circular en forma de Cavallero y detrás de ésta hacia la misma Cúspide hay otras tres: Todas ban por Grados dominando y descubriendo mas y mas la Línea y los fuertes de San Felipe y Santa Bárbara en cuias Plazas de Armas y en la Línea solo arrimándose a la Banqueta que tiene sus escalones, se puede estar cubierto de ellas, más lo que sirben los Cañones y Morteros, tanto en las Baterías de los fuertes como en las construcción y en la Línea, son vistos por las 4" Baterías últimas del Monte, aún en las colas de las Esplanadas y en algunas aún de las cinco.
En toda la falda o pendiente del Monte que mira al Poniente, y a cuio pie está la Ciudad es más suabe que lo restante con todo es agria por muchos parages en este lado, han practicado hayá muchos caminos a pico y Barrenos anchos y descansados con grandes recovecos, lo mismo han executado para todas las nuevas Baterías sacando ramales al principal Camino mas o menos largos según la distancia y posición de cada una, de modo que han subido su altura a todas ellas y a tiro y a brazo aún a las más elevadas.
En el primer del último 3° de la altura de este lado de Poniente y por encima del Castillo antiguo de los Moros se ve una cerca grande de paredes, y como hallanado lo interior y a su frente en un mediano escarpado una voca: a modo de cajas de Cueva o caberna: obra que da a entender es refugio para precaberse de las Bombas: Al pie de esta cerca y a lo largo de la Ciudad acia el Sur en la Falda que la domina mucho por su espalda, han avierto últimamente un camino cuasi ocasional y ba a parar en el extremo de la muralla que corta al Monte de arriba a vajo, y se une con el frente de la Plaza que mira al Sur. Por medio de una Muralla recta en la longitud de este camino se perciben varias Baterías contra la Mar, y a cuio fuego pasará por encima de la Ciudad. Detrás de dichas Murallas y por vajo de la Torre del Bigía situada en el extremo superior de ellas se ven varias Barrancas. Se ven también Baterías más altas que las explicadas con la misma dirección y más altura.