En febrero de 1856, sir William Codrington, comandante general del ejército británico en Crimea, firmó un comunicado que prohibía la publicación de datos que pudiesen servir al enemigo. La medida contemplaba la expulsión de corresponsales que –a juicio de oficiales de alta jerarquía– violaran esa norma. Hay quienes sostienen que esta circular de mediados del siglo XIX constituye el primer antecedente de censura en épocas de guerra.
Joder con la carga de le Brigada Ligera y las 4 plumas de los...
Estos inglesitos....