Bueno, es y no es...
Pero como va a ser complicado que afineis más vamos a darla por buena y a explicarlo más en detalle.
Resulta que el presidente de Coca-cola Mr. Woodruff era viejo amigo de Eisenhower. Gracias a esto, Coca-cola recibió el privilegio de una autorización para importar toda el azucar que necesitara (que en época de Guerra estaba racionada) cosa, que las otras compañias de refrescos no podían hacer. A cambio de esto, Coca-cola se comprometía a que los soldados, estuvieran en el pais que estuvieran podían comprar una Coca-cola por 5 centavos.
Para hacer llegar la Coca-cola a los soldados, lo más facil era fabricarla en Europa, así que en los barcos militares de transporte, se embarcó gratuitamente toda la maquinaria necesaria para montar 64 plantas embotelladoras. Y al irse los soldados, no hubo más que venderles ese extraño mejunje negro y dulce a los habitantes de los paises que habían estado en guerra.
En fin, que lo del tráfico de influencias no es nada nuevo...
Te toca Jagd...